Un medicamento oral de administración diaria dirigido a la vía de la interleucina-23 produjo tasas de respuesta y remisión sustancialmente mayores que el placebo en un estudio de fase 2 con adultos con colitis ulcerosa activa de moderada a grave.
El tratamiento, icotrokinra, es un péptido diseñado para bloquear el receptor de la interleucina-23. En los resultados publicados en el número del 15 de octubre del New England Journal of Medicine, todas las dosis diarias evaluadas cumplieron el criterio principal de comparación de respuesta clínica a las 12 semanas.
Los hallazgos ofrecen una primera indicación de que una terapia oral dirigida a esta vía inflamatoria podría ampliar las opciones de tratamiento para las personas cuya enfermedad sigue activa pese a la atención previa. Sin embargo, se trata de una investigación de fase 2, por lo que serán necesarios estudios más grandes y prolongados para confirmar sus beneficios y caracterizar su seguridad.
Cómo se diseñó el ensayo
Los investigadores, dirigidos por Maria T. Abreu, de Cedars-Sinai, realizaron un ensayo doble ciego y aleatorizado en adultos con colitis ulcerosa activa de moderada a grave. Los participantes fueron asignados a recibir 400 miligramos, 200 miligramos o 100 miligramos de icotrokinra oral una vez al día, o placebo.
Los cuatro grupos incluyeron 63, 62, 64 y 63 personas, respectivamente. El resultado principal comunicado por los investigadores fue la respuesta clínica en la semana 12, una medida de si la actividad de la enfermedad de un participante había mejorado lo suficiente durante el tratamiento.
Con las tres dosis, el icotrokinra superó al placebo en ese resultado. La respuesta clínica se registró en el 63% de los participantes que recibieron 400 mg, el 58% de quienes recibieron 200 mg y el 55% de quienes recibieron 100 mg. La tasa de respuesta del grupo placebo fue del 27%.
El diseño de intervalo de dosis es importante porque ofrece una visión inicial de la actividad en varios niveles de exposición, en lugar de evaluar un único régimen. Por sí solo, no establece qué dosis debería utilizarse finalmente en la práctica habitual.
Resultados de remisión y endoscopia
El grupo que recibió la dosis más alta también mostró ventajas frente al placebo en varias medidas adicionales en la semana 12. La remisión clínica se produjo en el 30% de los participantes que recibieron 400 mg, frente al 11% de los que recibieron placebo.
La remisión sintomática se registró en el 46% del grupo de 400 mg y en el 19% del grupo placebo. La mejoría endoscópica, que refleja los cambios observados durante el examen del revestimiento intestinal, se produjo en el 37% de los participantes que tomaron 400 mg y en el 14% de quienes recibieron placebo.
Estos hallazgos son importantes porque la colitis ulcerosa afecta a los pacientes tanto mediante síntomas diarios como a través de la inflamación intestinal. Un resultado basado únicamente en los síntomas puede ser útil, pero el resultado endoscópico incluido ofrece una medida independiente de mejoría comunicada en el estudio.
Abreu afirmó que el medicamento fue eficaz incluso entre pacientes descritos como difíciles de tratar porque habían fracasado con regímenes farmacológicos previos. El resumen suministrado del estudio no ofrece un desglose detallado por subgrupos, por lo que la magnitud del beneficio para historiales terapéuticos concretos no puede evaluarse solo con estos resultados.
La señal de seguridad requiere un seguimiento más prolongado
Se comunicaron acontecimientos adversos hasta la semana 28 en el 60% de los participantes del grupo de 400 mg, el 66% del grupo de 200 mg, el 66% del grupo de 100 mg y el 62% del grupo placebo. Los acontecimientos adversos graves se comunicaron en el 2%, 5%, 0% y 10% de los participantes de esos grupos, respectivamente.
Estos porcentajes proporcionan un contexto útil, pero no deben interpretarse como un veredicto final sobre la seguridad. Los ensayos de fase 2 generalmente no son lo bastante grandes para identificar de forma fiable efectos adversos poco frecuentes, y los tratamientos para la colitis ulcerosa pueden utilizarse durante periodos prolongados. La confirmación dependerá de estudios posteriores con más participantes y una observación más larga.
El resumen del estudio tampoco establece cómo se comparará directamente el icotrokinra con otras terapias aprobadas. El ensayo comparó el fármaco con placebo, no con otro tratamiento activo, por lo que no puede responder qué opción funciona mejor para un paciente determinado.
Por qué una opción oral podría ser importante
La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica, y las opciones de tratamiento pueden implicar distintas vías de administración y requisitos de seguimiento. Una terapia oral eficaz podría ampliar la variedad de opciones disponibles para médicos y pacientes, especialmente cuando los regímenes anteriores no han controlado adecuadamente la enfermedad.
Abreu afirmó que la formulación oral podría ayudar a ampliar la gama de tratamientos disponibles. Esa posible conveniencia es clínicamente relevante, pero sigue siendo solo una parte de la decisión terapéutica. La eficacia, los efectos secundarios, la respuesta a tratamientos previos, la gravedad de la enfermedad y las circunstancias individuales influyen en si una terapia es adecuada.
Por ahora, la conclusión más defendible es que el icotrokinra produjo resultados alentadores de fase 2 en las dosis evaluadas, y que el régimen de 400 mg también mostró tasas de remisión y mejoría endoscópica superiores a las del placebo. El trabajo acerca al medicamento a los ensayos más amplios necesarios para determinar su lugar en el tratamiento de la colitis ulcerosa.
Qué viene después
La publicación en una revista médica revisada por pares proporciona al ensayo una base más sólida que un anuncio preliminar, pero no convierte los hallazgos en definitivos. Los ensayos confirmatorios más grandes deberán comprobar si los resultados persisten, si un tratamiento más prolongado cambia el perfil de seguridad y cómo funciona el medicamento en una población de pacientes más amplia.
Hasta entonces, el estudio representa un paso importante para los medicamentos orales dirigidos al receptor de la interleucina-23: demuestra que una terapia peptídica administrada una vez al día puede producir mejoras clínicamente significativas frente al placebo en un ensayo controlado de pacientes con colitis ulcerosa activa.
Este artículo se basa en un reportaje de Medical Xpress. Lea el artículo original.
Originally published on medicalxpress.com








