Los registros rutinarios de hospitales y otros centros sanitarios podrían ayudar a cubrir una carencia persistente en la medición de la mortalidad materna, según investigadores del Karolinska Institutet y Tanzania. Sin embargo, no pueden tratarse simplemente como un sustituto listo para usar de las estimaciones existentes: primero hay que evaluar y mejorar su integridad y calidad.

El trabajo, publicado en el Boletín de la Organización Mundial de la Salud, propone cuatro formas de examinar la calidad de los datos de los centros antes de utilizarlos como fuente adicional para estimar la mortalidad materna. Los investigadores probaron el enfoque con datos de Tanzania y encontraron problemas de integridad y calidad en las cuatro medidas y en todas las fuentes disponibles.

Por qué importan los registros rutinarios

La mortalidad materna incluye las muertes durante el embarazo, el parto o las seis semanas posteriores al embarazo. Las cifras fiables son esenciales para seguir los avances en salud materna, pero estas estimaciones siguen siendo difíciles en muchos países de ingresos bajos y medianos, donde los sistemas de registro civil y de defunciones son incompletos o inexistentes.

Los centros sanitarios representan una fuente potencialmente valiosa. Los investigadores señalan que más del 80% de los nacimientos tienen lugar en centros en aproximadamente dos tercios de los países de ingresos bajos y medianos. Los hospitales y otros centros ya recopilan información al prestar atención, lo que crea un gran conjunto de datos rutinarios que podría complementar otras fuentes usadas para estimar las muertes maternas.

Ese potencial tiene una importante salvedad: una muerte que no se registra no puede mejorar una estimación. La subnotificación de muertes maternas es una preocupación central, al igual que los errores y las inconsistencias que pueden distorsionar las diferencias aparentes entre distritos, grupos de edad o causas de muerte.

“Los datos de los centros sanitarios podrían aportar información adicional para las estimaciones de mortalidad materna, pero primero debemos comprender y mejorar la integridad y la calidad de los informes”, afirmó Claudia Hanson, profesora de investigación sobre sistemas de salud mundial del Karolinska Institutet.

Cuatro controles en lugar de una sola puntuación

El marco propuesto busca patrones que puedan indicar si un conjunto de datos es plausible y suficientemente completo para el uso previsto. Examina los niveles y patrones geográficos de mortalidad materna notificados; la relación entre los mortinatos y las muertes maternas notificadas; la distribución de las causas registradas; y la distribución por edad de las mujeres fallecidas.

Estas medidas deben considerarse conjuntamente. Un único resultado inusual puede tener varias explicaciones, y una medida aparentemente razonable por sí sola no demuestra que los registros sean completos. Los autores advierten que el marco no es una norma universal, porque los patrones esperados pueden variar según el país y el contexto.

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Crédito: CC0 Public Domain

La primera medida analiza si los niveles de mortalidad notificados y su distribución geográfica parecen plausibles. Las grandes diferencias pueden reflejar desigualdades reales en el acceso a la atención o en los riesgos sanitarios, pero también diferencias en la notificación. La segunda compara los mortinatos y las muertes maternas, dos resultados que pueden revelar registros incompletos cuando su relación es inesperadamente incoherente.

Las medidas restantes se centran en la información registrada sobre las muertes. Un perfil de causas de muerte inverosímil o inusualmente concentrado puede indicar un problema de calidad de datos. Del mismo modo, la distribución por edad de las mujeres notificadas como fallecidas puede examinarse para detectar patrones que merezcan una revisión más detallada.

La prueba en Tanzania detecta lagunas de notificación

Al aplicar las cuatro medidas a los datos de Tanzania, los investigadores encontraron problemas en todas las áreas evaluadas. Algunos distritos notificaron niveles de mortalidad materna que los investigadores consideraron inverosímilmente bajos. Otros patrones sugirieron que las muertes maternas o los mortinatos no siempre se habían notificado.

El hallazgo no significa que los datos rutinarios de los centros sanitarios deban descartarse. Más bien, subraya la diferencia entre datos disponibles y datos preparados para respaldar estimaciones nacionales o subnacionales de mortalidad. Los registros rutinarios pueden ser un complemento importante, pero sus limitaciones deben ser visibles para quienes los utilizan.

Una consecuencia práctica es que la evaluación de la calidad de los datos debería formar parte del proceso de medición y no ser una consideración posterior. Los ministerios de salud, los centros y los investigadores podrían utilizar las medidas propuestas para identificar dónde se necesitan investigaciones, capacitación o mejoras del sistema antes de incorporar los resultados a estimaciones más amplias.

Un camino hacia una medición más sólida

La contribución del estudio es metodológica: ofrece una forma estructurada de analizar una fuente de información que ya se recopila a gran escala. En entornos donde el registro vital es incompleto, mejorar la utilidad de los registros de los centros podría ofrecer una visión más oportuna de las muertes maternas y ayudar a mostrar dónde son más débiles.

La cautela de los autores es tan importante como su propuesta. Las cuatro medidas no deben tratarse como una prueba simple de aprobado o suspenso ni aplicarse sin tener en cuenta las circunstancias nacionales. Son indicadores que deben interpretarse conjuntamente y junto con el conocimiento de los sistemas sanitarios locales.

En el seguimiento de la salud materna, el objetivo no es simplemente generar otra cifra. Es lograr que las estimaciones sean suficientemente creíbles para orientar la acción. Según los investigadores, los datos rutinarios de los centros podrían convertirse en una parte importante de ese esfuerzo si se fortalecen los sistemas de notificación y se evalúa abiertamente la calidad de los registros.

Este artículo se basa en información de Medical Xpress. Lea el artículo original.

Originally published on medicalxpress.com