Introducción

El Square Kilometre Array (SKA) está destinado a transformar la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Actualmente en su fase de implementación plurianual en Australia y África, este radiotelescopio de próxima generación promete una sensibilidad y cobertura del cielo sin precedentes. Un nuevo capítulo de libro de la Dra. Chenoa Tremblay y colegas detalla cómo el SKA podría responder una de las preguntas más profundas de la humanidad: ¿Estamos solos?

Superando las limitaciones tradicionales de SETI

Históricamente, SETI ha tenido recursos limitados, lo que obligó a los investigadores a centrarse en señales de banda estrecha, como aquellas entre las líneas espectrales del hidrógeno y el hidroxilo. Los primeros pioneros argumentaron que tales balizas estrechas indicarían claramente una intención inteligente. Sin embargo, este enfoque solo detecta señales deliberadamente dirigidas a la Tierra. La probabilidad de eso es minúscula en comparación con la posibilidad de que existan civilizaciones avanzadas que no transmitan activamente hacia nosotros.

El SKA cambia este paradigma. Su diseño, con estaciones en Sudáfrica y Australia, le permite escanear vastas extensiones del cielo simultáneamente. Fundamentalmente, puede captar radiación de 'fuga' no intencional: el derrame electromagnético de tecnologías cotidianas, muy similar a las señales de radio, TV y teléfonos móviles de la Tierra.

Sensibilidad sin precedentes a la radiación de fuga

Según los cálculos de la Dra. Tremblay, solo una hora de observación del SKA podría detectar señales equivalentes a una red de telefonía móvil moderna desde un exoplaneta a solo cuatro años luz de distancia. Esto representa un salto masivo en nuestra capacidad para detectar emisiones no intencionales, expandiendo enormemente el espacio de búsqueda más allá de las balizas deliberadas.

Aprovechando los estudios existentes

Conseguir tiempo de telescopio en instrumentos de clase mundial como el SKA es notoriamente competitivo. Los investigadores de SETI han ideado una solución ingeniosa: aprovecharán los datos que ya se están recopilando para otros estudios científicos, como el monitoreo de supernovas o el estudio de galaxias de radio brillantes. Los datos de radio se pueden duplicar fácilmente, por lo que el equipo de SETI ejecutará su propio proceso de datos sin interferir con la misión científica principal del SKA. También pueden cotejar las detecciones con grandes catálogos como Gaia para identificar señales candidatas prometedoras de sistemas estelares de interés.

Desafíos del procesamiento de datos

Si bien el enfoque de aprovechamiento evita las restricciones de programación, introduce un nuevo cuello de botella: la potencia de procesamiento. El SKA genera enormes volúmenes de datos, y examinarlos en busca de señales artificiales débiles requiere recursos computacionales sustanciales. Los investigadores están desarrollando algoritmos avanzados y utilizando computación de alto rendimiento para manejar este desafío.

Conclusión

El Square Kilometre Array representa un cambio de paradigma en SETI. Al detectar radiación de fuga y utilizar datos de otros estudios, ofrece la mejor oportunidad hasta ahora para encontrar evidencia de tecnología extraterrestre. A medida que el SKA entre en funcionamiento, los astrónomos esperan ansiosamente la posibilidad de responder una de las preguntas más grandes de la ciencia.

Este artículo se basa en un reportaje de Universe Today. Leer el artículo original.

Originally published on universetoday.com