Un dispositivo portátil que envía pulsos eléctricos leves a través del oído mostró una señal inicial, aunque limitada, como posible tratamiento para la presión arterial no controlada. En un ensayo clínico de 63 personas fue seguro, bien tolerado y utilizable en casa, pero no superó a un dispositivo placebo en toda la población.
El estudio no demuestra que pueda sustituir a los medicamentos establecidos. Su aportación más prudente es identificar una técnica no invasiva que merece más pruebas, especialmente en personas cuya hipertensión sigue siendo grave pese a la medicación.
Un enfoque de neuromodulación
El tratamiento se denomina neuromodulación autonómica transcutánea, o tAN, y busca influir en el sistema nervioso autónomo, que regula funciones involuntarias como la frecuencia cardiaca, la digestión y la presión arterial.
Los participantes usaron un dispositivo portátil con dos pequeños clips colocados en el trago, el cartílago situado delante del conducto auditivo. Los clips administran una estimulación eléctrica suave que puede aplicarse fuera de una clínica.
Qué encontró el ensayo
El ensayo SCRATCH-HTN fue dirigido por investigadores de Queen Mary University of London y financiado por el UK National Institute for Health and Care Research. Incluyó a 63 personas con hipertensión no controlada que ya tomaban medicamentos.
En el conjunto de participantes, el tratamiento activo no redujo la presión arterial de forma significativamente superior al dispositivo placebo. Ese es el resultado principal.
Los investigadores observaron reducciones alentadoras en quienes tenían hipertensión más grave. También informaron que el dispositivo era práctico para casa, bien tolerado y sin problemas importantes de seguridad. Estos datos justifican estudios mayores, pero no establecen qué pacientes se beneficiarían ni si mejoraría resultados a largo plazo.
Por qué el hallazgo del subgrupo exige cautela
Una señal en un subgrupo puede ser útil, pero no equivale a un beneficio clínico confirmado. Los ensayos pequeños pueden verse afectados por la variación normal entre participantes, y los resultados de un grupo pueden no repetirse en poblaciones mayores.
Por ello se necesitan ensayos que distingan efecto real de azar, comparen con un tratamiento simulado convincente y definan previamente qué pacientes responderían. También deben aclarar cómo combinar el método con medicamentos.
Una posible herramienta, no un sustituto
La conclusión más defendible es limitada: la estimulación no invasiva del oído parece viable para estudiarse en hipertensión no controlada y merece investigación adicional en casos graves. El resultado global no mostró una reducción superior a placebo.
Puntos clave
- El ensayo SCRATCH-HTN incluyó a 63 personas medicadas con hipertensión no controlada.
- El dispositivo fue seguro, bien tolerado y práctico para uso doméstico.
- No superó significativamente al placebo en todos los participantes.
- El subgrupo con hipertensión más grave mostró una señal que requiere confirmación.
Este artículo se basa en información de Science Daily. Lea el artículo original.
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