El color de un pimiento no es solo una cuestión de apariencia. Los pimientos verdes, amarillos, naranjas y rojos suelen ser el mismo fruto en distintas etapas de maduración, y el cambio de color refleja modificaciones en sus pigmentos, sabor y perfil nutricional.
Los pimientos, también llamados capsicums o pimientos dulces, comienzan verdes y suelen pasar por el amarillo y el naranja antes de volverse rojos. El fruto joven contiene abundante clorofila; al madurar, esta se degrada y los carotenoides se hacen más visibles.
Un fruto, varias etapas de madurez
Los pimientos proceden de Centroamérica y Sudamérica y pertenecen a la familia de las solanáceas. Botánicamente son bayas: se desarrollan a partir de una flor y contienen semillas.
Los pimientos verdes también contienen carotenoides, pero la clorofila los oculta. Con la maduración cambia el equilibrio de pigmentos y aparecen los tonos amarillos, naranjas y rojos.
Por qué el color afecta al sabor
Los pimientos verdes se recolectan antes, mientras que los amarillos, naranjas y rojos representan etapas progresivamente más maduras. Esa diferencia influye en el sabor, el aspecto y la nutrición, aunque también importan el cultivo y la variedad.
Se llaman pimientos dulces porque, a diferencia de los chiles picantes como los jalapeños, no contienen capsaicina. Esta molécula activa los receptores de calor y dolor de la lengua. Sin ella, el pimiento puede desarrollar un sabor más dulce sin picor.
El persistente mito del pimiento “macho”
El número de lóbulos de la base no indica si un pimiento es “macho” o “hembra”, ni determina si será más dulce. Los frutos no tienen partes sexuales como las flores; los dos a cinco lóbulos dependen principalmente de la genética.
Para prever el sabor conviene fijarse en el color y la madurez, no en un supuesto sexo. El mito es fácil de recordar, pero carece de fundamento botánico.
La nutrición sigue al cambio de pigmentos
Cuando la clorofila disminuye durante la maduración, los carotenoides adquieren mayor importancia. Por eso las diferencias de color están relacionadas con cambios reales en la composición del fruto.
Combinar pimientos de varios colores aporta distintas etapas de madurez y perfiles de pigmentos. La elección puede basarse en el sabor y el aspecto deseados para cada plato.
Una pequeña lección de ciencia cotidiana
Los pimientos pueden comerse crudos, a la parrilla, asados o rellenos. Sus colores muestran procesos de fotosíntesis, maduración y desarrollo del sabor, y ayudan a distinguir la evidencia de los mitos del supermercado.
Los pimientos verdes, amarillos, naranjas y rojos son etapas reconocibles del desarrollo de un mismo fruto. Comprenderlo permite elegir con más criterio.
Este artículo se basa en información de Phys.org. Leer el artículo original.
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