Introducción
Un estudio innovador publicado en Science (Volumen 393, Número 6806, julio de 2026) ha reconfigurado nuestra comprensión de cómo se formó la capa de hielo de la Antártida Oriental (EAIS). Durante décadas, los científicos creyeron que la disminución de los niveles de dióxido de carbono atmosférico por sí sola llevó al planeta a una congelación profunda hace 34 millones de años, provocando la acumulación de hielo en la Antártida. Sin embargo, nuevas evidencias sugieren que un evento tectónico importante —la ruptura del supercontinente Gondwana— desencadenó una elevación en la Antártida Oriental, creando tierras altas que permitieron que el hielo se nucleara y persistiera. Este hallazgo tiene profundas implicaciones para predecir el comportamiento futuro de las capas de hielo en un mundo que se calienta.
La elevación tectónica como factor clave
El estudio demuestra que la ruptura continental y la elevación dinámica asociada del continente antártico jugaron un papel crítico en el inicio de la EAIS. A medida que Gondwana se fragmentaba, la masa terrestre de la Antártida Oriental experimentó un movimiento vertical significativo debido a procesos del manto. Esta elevación elevó vastas regiones por encima de la línea de nieve, permitiendo que la acumulación de nieve persistiera durante todo el año y eventualmente se compactara en hielo glaciar. Sin esta elevación tectónica, el continente podría haber permanecido en gran medida libre de hielo incluso con niveles bajos de CO2.
Reevaluando el papel del CO2
Si bien la disminución del CO2 sigue siendo un factor importante, la investigación indica que no fue el único desencadenante. La elevación creó mesetas de gran altitud que actuaron como sitios de nucleación para las capas de hielo. Una vez establecida, la propia capa de hielo alteró el clima regional a través de la retroalimentación del albedo, promoviendo aún más el enfriamiento y la expansión del hielo. Este mecanismo dual —elevación tectónica más disminución del CO2— explica mejor el rápido inicio de la glaciación observado en el registro geológico.
Implicaciones para las proyecciones climáticas futuras
Comprender los orígenes de la EAIS es crucial para predecir su respuesta al actual calentamiento antropogénico. La capa de hielo contiene suficiente agua para elevar el nivel global del mar en más de 50 metros. Si las condiciones tectónicas que permitieron su formación ya no están presentes, la capa de hielo podría ser más vulnerable al colapso de lo que se pensaba anteriormente. El estudio sugiere que la EAIS no es un elemento permanente, sino un producto de condiciones geológicas y climáticas específicas que podrían revertirse.
Metodología y evidencia
El equipo de investigación combinó datos geológicos de campo de la Antártida Oriental con modelos numéricos de convección del manto y dinámica de capas de hielo. Analizaron registros sedimentarios de núcleos de perforación marinos que capturaron la transición de condiciones cálidas y libres de hielo a una glaciación completa. Al datar capas de ceniza volcánica y medir firmas isotópicas, reconstruyeron el momento y la magnitud de la elevación. Los modelos mostraron que solo cuando se incluía la elevación podían reproducir el crecimiento observado de la capa de hielo.
Importancia más amplia
Este estudio destaca la interconexión de los procesos profundos de la Tierra y el clima superficial. También subraya la importancia de considerar la historia tectónica al interpretar eventos climáticos pasados. Los hallazgos pueden aplicarse a otras formaciones de capas de hielo en la historia de la Tierra, como la capa de hielo de Groenlandia y la Edad de Hielo del Paleozoico Tardío. Además, proporcionan un nuevo marco para comprender cómo la configuración continental influye en la estabilidad climática a largo plazo.
Conclusión
La formación de la capa de hielo de la Antártida Oriental no fue una simple respuesta a la caída del CO2, sino una interacción compleja entre la elevación tectónica y el clima. Esta investigación, publicada en Science, desafía suposiciones arraigadas y abre nuevas vías para estudiar la dinámica de las capas de hielo. A medida que nos enfrentamos a un planeta que se calienta rápidamente, comprender los desencadenantes antiguos de la glaciación se vuelve cada vez más urgente.
Este artículo se basa en reportajes de Science (AAAS). Lea el artículo original.
Originally published on science.org







