Una vacuna experimental contra el cáncer diseñada para atacar mutaciones de KRAS generó respuestas inmunitarias en casi todos los pacientes evaluados en un estudio aleatorizado de fase 2 sobre cáncer de páncreas, según investigadores de Mayo Clinic. Los resultados, publicados en Nature Medicine, tienen como objetivo orientar el diseño de un ensayo clínico de fase 3 más amplio.

El estudio es relevante porque el cáncer de páncreas ha sido difícil de tratar con inmunoterapia. La vacuna se dirige a mutaciones de KRAS, un gen que desempeña un papel importante en el crecimiento y la supervivencia de muchos cánceres pancreáticos. En un análisis exploratorio, los pacientes con respuestas inmunitarias más fuertes relacionadas con la vacuna también tendieron a permanecer libres de enfermedad durante más tiempo.

Dirigirse a una mutación frecuente del cáncer pancreático

Las mutaciones de KRAS aparecen en aproximadamente el 90% de los adenocarcinomas ductales de páncreas, la forma más común de cáncer pancreático. Esa prevalencia convierte al gen en una posible diana importante para tratamientos destinados a ayudar al sistema inmunitario a identificar las células cancerosas después de la terapia estándar.

La vacuna del estudio dirigido por Mayo se dirige a siete de las mutaciones de KRAS más comunes. Está diseñada para desplazarse a los ganglios linfáticos, donde suelen comenzar las respuestas inmunitarias, y ayudar a las células T a reconocer las células cancerosas que portan el gen KRAS alterado. Las células T son células inmunitarias capaces de reconocer y atacar células alteradas.

A diferencia de las vacunas personalizadas contra el cáncer, fabricadas específicamente para cada paciente, este producto se describe como “disponible de antemano”. Está pensado para pacientes cuyos tumores presentan una de las siete mutaciones cubiertas por la vacuna. Este enfoque podría hacerlo aplicable a un grupo definido de pacientes sin requerir una vacuna a medida para cada persona.

La población del estudio de fase 2

El ensayo incluyó a 144 pacientes con cáncer de páncreas con mutación de KRAS en estadio 1 a 3. Todos los participantes se habían sometido previamente a cirugía y quimioterapia, y no presentaban cáncer visible en las imágenes al entrar en el estudio. En este grupo, la recurrencia sigue siendo una preocupación importante pese al tratamiento destinado a eliminar y controlar la enfermedad.

Los investigadores asignaron aleatoriamente a 96 pacientes a uno de los grupos del estudio. El resumen proporcionado no incluye la asignación completa ni todos los resultados comparativos, por lo que los hallazgos comunicados deben interpretarse dentro de las limitaciones de un ensayo clínico inicial y no como una prueba de que la vacuna previene la recurrencia.

Aun así, la señal de respuesta inmunitaria es clínicamente relevante. Casi todos los pacientes evaluados después de la vacunación desarrollaron una respuesta inmunitaria contra el KRAS mutado. Los investigadores de Mayo Clinic también informaron de que, en su análisis exploratorio, las respuestas inmunitarias más fuertes se asociaron con una supervivencia libre de enfermedad más prolongada.

Por qué la respuesta inmunitaria es una señal importante

El cáncer de páncreas plantea un desafío especialmente difícil para la inmunoterapia. El ensayo aborda una pregunta central del desarrollo de vacunas contra el cáncer: ¿puede el tratamiento enseñar de forma fiable al sistema inmunitario de un paciente a reconocer una característica molecular compartida por sus células cancerosas?

En este caso, la característica es el KRAS mutado. El hecho de que casi todos los pacientes evaluados desarrollaran respuestas inmunitarias sugiere que la vacuna puede provocar la reacción biológica prevista. Pero una respuesta inmunitaria no equivale por sí sola a demostrar mejores resultados clínicos a largo plazo. Determinar si la intervención prolonga la supervivencia libre de enfermedad o mejora otros resultados requiere ensayos más grandes y adecuadamente diseñados.

El siguiente paso de los investigadores refleja esa distinción. Los resultados de fase 2 se utilizarán para diseñar un estudio de fase 3 destinado a evaluar la vacuna de forma más definitiva.

Una posible estrategia después del tratamiento

El contexto del ensayo también es significativo. Los participantes habían completado la cirugía y la quimioterapia y no presentaban cáncer visible en las imágenes al ser incluidos. La vacunación durante ese periodo busca ayudar al sistema inmunitario a encontrar y eliminar células cancerosas que puedan permanecer en el organismo, pero que no sean detectables mediante las exploraciones estándar.

La premisa resulta especialmente atractiva en el cáncer de páncreas porque la enfermedad puede reaparecer incluso después de la cirugía y la quimioterapia. Si las células residuales portan una mutación de KRAS atacada por la vacuna, las células T entrenadas para reconocerla podrían proporcionar una capa adicional de vigilancia. Ese es el concepto terapéutico que se está probando, no una conclusión establecida como tratamiento estándar.

Qué muestran y qué no muestran los resultados

El informe respalda varias conclusiones claras: la vacuna se dirige a siete mutaciones comunes de KRAS; se probó en pacientes con cáncer pancreático con mutación de KRAS en estadio 1 a 3 después de cirugía y quimioterapia; y generó respuestas inmunitarias dirigidas contra KRAS en casi todos los receptores evaluados. También informa de una asociación exploratoria entre respuestas más fuertes y una supervivencia libre de enfermedad más prolongada.

Lo que sigue sin resolverse es si la vacuna proporciona un beneficio de supervivencia confirmado en una población más amplia. Los resultados proceden de un ensayo de fase 2 y la asociación con la supervivencia libre de enfermedad fue exploratoria. Se necesitarán investigaciones de seguimiento más grandes antes de que los médicos puedan conocer todo el valor clínico de este enfoque.

Aun con esa cautela, el estudio supone un avance significativo para una enfermedad en la que la inmunoterapia ha tenido un éxito limitado. Muestra que una vacuna disponible de antemano puede producir una respuesta inmunitaria fuerte contra un impulsor común del cáncer pancreático y ofrece a los investigadores una base concreta para el ensayo de la siguiente fase.

Este artículo se basa en información de Medical Xpress. Lea el artículo original.

Originally published on medicalxpress.com