Pensilvania busca dar un papel más fuerte a las tecnologías que mejoran la red
La Cámara de Pensilvania aprobó por unanimidad una legislación que exigiría a las empresas de servicios públicos estudiar tecnologías avanzadas de transmisión cuando propongan mejoras a proyectos de transmisión existentes o la construcción de nuevos proyectos. La medida, H.B. 2233, también otorgaría a la Comisión de Servicios Públicos de Pensilvania autoridad para ordenar a una empresa de servicios públicos u otro propietario de transmisión que incluya esas tecnologías en un proyecto aprobado cuando puedan ayudar a resolver la necesidad identificada.
La votación es notable no solo porque fue unánime, sino porque sitúa a Pensilvania dentro de un impulso estatal más amplio para extraer más capacidad y fiabilidad de la infraestructura eléctrica existente antes de recurrir por defecto a nuevas construcciones de transmisión. Con la presión de la demanda eléctrica en aumento y las nuevas infraestructuras a menudo frenadas por permisos, costos y disputas de ubicación, las tecnologías que pueden mejorar el desempeño de los activos existentes están recibiendo una atención política más intensa.
Qué cubre el proyecto
Según la legislación, las tecnologías avanzadas de transmisión incluyen conductores de alto rendimiento y tecnologías que mejoran la red, como la clasificación dinámica de líneas, los controladores avanzados de flujo de potencia y el software de optimización topológica. El proyecto también deja espacio para que la PUC reconozca otras tecnologías que puedan evitar nueva infraestructura de transmisión, aumentar la capacidad del sistema, mejorar la eficiencia o la fiabilidad, reducir la congestión, disminuir los impactos ambientales o aportar otros beneficios para la red.
Ese es un marco amplio e importante. En lugar de tratar la expansión de la transmisión solo como una cuestión de construir más cables, el proyecto reconoce que mejor información, mejor control y componentes actualizados pueden, en ocasiones, liberar capacidad de la infraestructura que ya existe. En una era de creciente demanda y largas colas de interconexión, esa puede ser una forma más rápida y con menos fricciones de fortalecer la red.






