Llega una llamativa afirmación de medicina reproductiva sin revisión por pares

Paterna Biosciences, una startup con sede en Utah, dice haber cultivado con éxito espermatozoides humanos funcionales en el laboratorio y haber usado esos espermatozoides para crear embriones visiblemente sanos. Si se confirma, este avance marcaría un paso importante en el esfuerzo de larga data por producir espermatozoides humanos fuera del cuerpo y podría abrir con el tiempo una nueva vía para algunas formas de infertilidad masculina.

La afirmación es importante, pero también lo es la cautela que la acompaña. Según el texto fuente proporcionado, los hallazgos no se han publicado en una revista revisada por pares ni han sido verificados de forma independiente. Eso sitúa el desarrollo en una posición poco habitual: potencialmente importante, técnicamente ambicioso y todavía a la espera del tipo de validación externa que determine cuán en serio debería tomarlo el sector.

Qué dice la empresa que logró

Paterna afirma que aisló células madre productoras de esperma a partir de tejido testicular y luego guio esas células para que se convirtieran en espermatozoides maduros en una placa. El director ejecutivo y cofundador de la empresa, Alexander Pastuszak, dijo a WIRED que el equipo descifró las instrucciones necesarias para enseñar a esas células madre a convertirse en espermatozoides maduros y normales.

El objetivo científico más amplio se conoce como espermatogénesis in vitro. Los investigadores llevan décadas persiguiéndolo porque apunta a uno de los problemas más difíciles de la biología reproductiva: recrear fuera del cuerpo un proceso que normalmente se desarrolla en un entorno biológico cuidadosamente controlado durante poco más de dos meses. Durante ese proceso, las células que forman esperma se dividen por meiosis, reducen su número a 23 cromosomas y desarrollan la estructura necesaria para moverse y fecundar.