Un Beaches de Broadway que no es exactamente la película

Beaches: A New Musical ha llegado a Broadway con un desafío incorporado: muchos espectadores conocen el título por la película de 1988 protagonizada por Bette Midler y Barbara Hershey. Según la reseña de Mashable, la producción teatral no es una adaptación de esa película. En cambio, se basa en la novela de 1985 de Iris Rainer Dart, el material original que precedió al filme.

Esa distinción da forma a toda la producción. La reseña dice que la versión de Broadway sigue la amistad de la extrovertida actriz Cee Cee Bloom y la refinada Bertie White, pero se aparta de forma marcada de la versión cinematográfica de la historia, especialmente en relación con el personaje Bertie/Hillary. El resultado, según la crítica, es un espectáculo que se siente sorprendentemente desconectado del melodrama de la película que convirtió a Beaches en una referencia cultural duradera.

El equipo creativo incluye a Dart, que escribió el libro junto con el dramaturgo Thom Thomas y también las letras. Mike Stoller compuso la música. Lonny Price y Matt Cowart dirigen. Jessica Vosk protagoniza el papel de Cee Cee Bloom, con Kelli Barrett como Bertie White. La reseña reconoce que Vosk se entrega por completo al papel, pero sostiene que el libro y las letras lastran la producción.

Las canciones que faltan importan

Una de las críticas más claras de la reseña se refiere a la relación de la partitura con la película. Solo “Wind Beneath My Wings” pasó al repertorio familiar de la versión cinematográfica. La reseña señala que las interpretaciones de Bette Midler en la película de “Under the Boardwalk”, “The Glory of Love”, “Baby Mine” y el número cómico “Otto Titsling” no aparecen en el musical de escenario.

Para una adaptación musical, esa no es una decisión menor. Las canciones suelen ser el puente entre la memoria del público y una nueva producción. Quitar gran parte de la música reconocible de la película puede ser defendible desde el punto de vista artístico si el material nuevo construye su propia identidad. Pero la reseña sostiene que la omisión de los elementos juguetones y camp de la película revela un problema más amplio: el musical se aleja de algunas de las cualidades que hicieron que la versión de C.C. Bloom de Midler se sintiera tan vívida.

La frase del titular de la reseña, que Jessica Vosk “da todo de sí”, es importante porque separa la interpretación de la construcción. La crítica no dice que la protagonista carezca de energía. Dice que la adaptación que la rodea no le da a esa energía un vehículo lo bastante sólido.

Fidelidad a la novela frente a las expectativas del público

La dependencia de la producción de la novela de Dart en lugar de la película de 1988 crea un dilema de adaptación bien conocido. El público de Broadway no solo compra un título; a menudo compra un recuerdo. Para mucha gente, Beaches significa Midler, Hershey, el arco emocional de la película y sus momentos musicales emblemáticos. Un espectáculo que adapta formalmente la novela sigue siendo medido frente a la película, porque la película es la versión incrustada en la cultura popular.

Eso no significa que una versión teatral deba reproducir la película escena por escena. Algunas de las mejores adaptaciones triunfan precisamente por apartarse de la versión más conocida. Pero necesitan una razón convincente para hacerlo. A partir del texto de la reseña proporcionado, la crítica de Mashable considera que este Beaches no sustituye con suficiente fuerza teatral lo que elimina.

La reseña también sugiere una tensión dentro de la producción. Price y Cowart son descritos como personas que trabajan duro para llevar parte del cariño de la película al escenario, mientras que el libro y las letras de Dart empujan el espectáculo en otra dirección. Esa tensión puede dejar al musical atrapado entre la fidelidad a una novela y la respuesta a las expectativas del público.

Por qué el espectáculo sigue siendo culturalmente notable

Incluso una reseña muy negativa puede marcar un momento cultural importante. Beaches sigue siendo un título reconocible porque se sitúa en la intersección entre melodrama de amistad, interpretación de estrellas y memoria musical popular. Llevarlo a Broadway es una prueba de cuánto puede sobrevivir de ese legado cuando cambia el medio y se vuelve a la fuente literaria original.

La reseña plantea una respuesta pesimista. Llama desastrosa a la adaptación y dice que la producción se hunde por la escritura. Aun así, la existencia del espectáculo habla del apetito continuo de Broadway por la propiedad intelectual familiar, especialmente historias con reconocimiento emocional ya establecido. Los productores siguen recurriendo a títulos de películas y libros porque llegan con un nivel de familiaridad que los musicales originales a menudo tienen que construir desde cero.

El riesgo es que el reconocimiento se convierta en una trampa. Si una producción depende de la memoria cultural de un título pero se niega a ofrecer los elementos que el público asocia más estrechamente con esa memoria, debe presentar una justificación especialmente sólida para su propia versión. La reseña de Mashable sostiene que esta no lo hace.

Lo que deja claro la reseña

  • Beaches: A New Musical ya está en Broadway.
  • El musical se basa en la novela de 1985 de Iris Rainer Dart, no directamente en la película de 1988.
  • Jessica Vosk y Kelli Barrett interpretan a Cee Cee Bloom y Bertie White.
  • Solo “Wind Beneath My Wings” pasó del repertorio musical conocido de la película.
  • La reseña critica el libro y las letras, aunque reconoce el esfuerzo de Vosk en el papel principal.

La versión teatral de Beaches aún podría encontrar defensores entre quienes quieran una lectura distinta de la historia, o entre los espectadores atraídos por la actuación de Vosk. Pero la reseña proporcionada la presenta como un ejemplo de fricción adaptativa: un título famoso puede atraer público al teatro, pero también intensificar la decepción cuando la nueva versión rechaza demasiado de lo que hizo perdurar a ese título.

Este artículo se basa en la cobertura de Mashable. Leer el artículo original.

Originally published on mashable.com