Un cúmulo de galaxias familiar ahora se ve muy diferente

Los astrónomos que utilizan el Telescopio Espacial Hubble, junto con observaciones de rayos X del Observatorio de rayos X Chandra, han descubierto que CL0016+1609 no es en realidad un solo cúmulo de galaxias. El objeto, también conocido como MACS J0018.5+1626, parece ser dos cúmulos de galaxias en proceso de fusión a lo largo de nuestra línea de visión.

Esto importa porque los cúmulos de galaxias se encuentran entre las estructuras más grandes del universo unidas por la gravedad. Cuando dos de ellos chocan y se combinan, ofrecen a los investigadores una forma de estudiar cómo se distribuye la materia, incluida la materia oscura, en escalas muy grandes. En este caso, la visión óptica de Hubble y los datos de rayos X de Chandra ayudaron a convertir un objetivo brillante y muy estudiado en una historia más dinámica sobre la formación de estructuras.

La nueva imagen difundida por Hubble se centra en un denso enjambre de galaxias. El cúmulo ha sido conocido desde hace tiempo como una fuente brillante de rayos X y ya ha sido estudiado extensamente en longitudes de onda de rayos X y radio. Lo que hace notable el nuevo trabajo no es solo la calidad de la imagen, sino la interpretación: el cúmulo brillante es en realidad una fusión observada desde un ángulo que hace que ambos sistemas se superpongan desde la perspectiva de la Tierra.

Por qué importa esta fusión

Las fusiones de cúmulos de galaxias son laboratorios importantes para la cosmología porque involucran enormes cantidades de gas caliente, galaxias y materia oscura. Los investigadores detrás de las observaciones de Hubble solicitaron específicamente tiempo en la Advanced Camera for Surveys del telescopio para medir cómo se distribuye la materia oscura en CL0016+1609.

Hubble no puede obtener imágenes directas de la materia oscura, pero sí detectar sus efectos. La herramienta clave es el lente gravitacional, en el que la gravedad del cúmulo curva y amplifica la luz de galaxias más lejanas situadas detrás de él. Al mapear cómo se distorsiona la luz de fondo, los astrónomos pueden inferir dónde se concentra la masa invisible.

Ese enfoque es especialmente útil en una fusión, donde la materia visible y la masa total no siempre coinciden de forma sencilla. Un sistema en colisión puede ayudar a los investigadores a comparar las posiciones de las galaxias, del gas caliente que emite rayos X y de la masa derivada del lente gravitacional. El resultado es una imagen más clara de cómo la fusión contribuye al crecimiento de la estructura a gran escala del universo.

El valor científico aquí no se limita a un solo cúmulo. Como estas colisiones forman parte de la manera en que las estructuras cósmicas se ensamblan con el tiempo, cada caso bien observado suma a los esfuerzos más amplios por entender cómo la materia se ha agrupado a lo largo de la historia cósmica.

El papel de Hubble en el rastreo de la materia oscura

Los datos de Hubble en la nueva imagen proceden de más de una campaña de observación. Además de las observaciones con la Advanced Camera for Surveys, la imagen también incluye datos de la Wide Field Camera 3 de Hubble obtenidos a través del Reionization Lensing Cluster Survey, o RELICS.

RELICS utilizó cúmulos de galaxias como lentes gravitacionales naturales para mirar más profundamente en el universo. Según el material de origen, las primeras imágenes infrarrojas de Hubble para este objetivo se tomaron como parte de ese programa, que incluyó 46 cúmulos de galaxias. Esos lentes gravitacionales también ayudaron a los astrónomos a identificar unos 300 candidatos a galaxias de alto corrimiento al rojo.

Ese contexto más amplio ayuda a explicar por qué un objetivo como CL0016+1609 sigue siendo valioso incluso después de años de estudio. Un solo cúmulo puede servir para varios fines a la vez: puede ser un objeto de estudio en sí mismo, una herramienta para encontrar galaxias mucho más lejanas y un caso de prueba para mapear la materia oscura con lentes gravitacionales.

En la imagen difundida, esos efectos son visibles en forma de arcos procedentes de galaxias de fondo. A la izquierda de las grandes galaxias elípticas cerca del centro aparece un arco vertical tenue, mientras que un arco más brillante y corto es visible justo arriba y a la derecha de la misma región. Estas estructuras alargadas son firmas del lente gravitacional y también recordatorios de que el cúmulo actúa como un telescopio cósmico natural.

Una mirada más profunda a un objetivo bien conocido

CL0016+1609 ya era uno de los cúmulos de galaxias más estudiados en longitudes de onda de rayos X y radio. Eso hace que la interpretación actualizada sea especialmente notable. En lugar de presentar un objeto nuevo y poco conocido, los hallazgos replantean un sistema ya familiar mediante una combinación de herramientas de observación.

Este es un patrón común en la astronomía moderna. Los grandes observatorios no producen simplemente instantáneas aisladas. Funcionan mejor cuando sus conjuntos de datos se combinan. Hubble aporta imágenes precisas en óptico e infrarrojo, mientras que Chandra añade información sobre el gas caliente que brilla intensamente en rayos X. Juntas, esas vistas pueden revelar relaciones físicas más difíciles de ver en una sola longitud de onda.

Para el público, la imagen es un recordatorio impactante de que los objetos celestes aparentemente estáticos suelen quedar atrapados en medio de procesos lentos pero violentos. Los cúmulos de galaxias evolucionan a lo largo de escalas temporales inmensas, pero sus fusiones dan forma a la arquitectura del cosmos.

Para los investigadores, el cúmulo ofrece otra oportunidad para refinar modelos de cómo se distribuye la masa en uno de los sistemas gravitacionales más grandes del universo. Si las mediciones del equipo sobre la materia oscura mejoran, podrían ayudar a aclarar cómo se desarrolló la fusión y cómo deberían interpretarse sistemas similares en futuras encuestas.

Qué nos dice esto sobre el universo en general

La importancia del resultado no radica tanto en un solo evento dramático como en el conocimiento acumulado. Las estructuras más grandes del universo no aparecieron completamente formadas. Crecieron mediante fusiones y acreción repetidas, con cúmulos que se combinaron en conjuntos aún mayores con el tiempo.

Al identificar CL0016+1609 como dos cúmulos que se fusionan a lo largo de nuestra línea de visión, los astrónomos obtienen un caso de estudio más preciso de ese proceso. La geometría es útil, las firmas de lente gravitacional son visibles y el objeto ya cuenta con una rica historia de observaciones en múltiples longitudes de onda.

Esta combinación lo convierte en un objetivo sólido para trabajos de seguimiento. También muestra por qué Hubble sigue siendo científicamente productivo incluso después de décadas en órbita. El telescopio sigue contribuyendo a cuestiones de vanguardia sobre la materia oscura, la formación de la estructura a gran escala y el uso de lentes naturales para observar galaxias de una época mucho más temprana del इतिहास cósmico.

La imagen en sí puede ser lo primero que llama la atención, pero el desarrollo más importante es interpretativo. Un cúmulo brillante y familiar se ha convertido en una escena de colisión, y ese cambio ofrece a los astrónomos un marco mejor para estudiar tanto la materia visible como la reserva mucho mayor de materia que solo pueden inferir a través de la gravedad.

Este artículo se basa en reportajes de Universe Today. Leer el artículo original.

Originally published on universetoday.com