Los episodios de calentamiento antiguos pueden ayudar a explicar el dominio de las plantas con flores
Dos de los intervalos más cálidos de los últimos 140 millones de años pudieron desempeñar un papel importante en la transformación de la vida terrestre, según una investigación descrita por la University of Melbourne. El estudio examina cómo grandes cambios climáticos coincidieron con extinciones y una rápida diversificación entre las plantas terrestres, incluidas las plantas con flores que ahora dominan muchos ecosistemas terrestres.
El trabajo, publicado en Nature Plants, se centra en el Cretácico medio y el Cenozoico temprano, periodos de excepcional calor global. Investigadores de Australia y Austria sostienen que estos intervalos fueron fundamentales para la evolución vegetal, no solo para las plantas con flores, sino también para los demás grandes grupos de plantas terrestres.
La cuestión importa porque las plantas sustentan los ecosistemas terrestres. Capturan energía de la luz solar y sostienen a los animales, hongos y bacterias que dependen de ellas. En particular, los investigadores describen las plantas con flores como el grupo de plantas terrestres más productivo y diverso, con unas 400.000 especies en todo el mundo.
El problema del registro fósil
Las plantas con flores comenzaron a desplazar a grupos más antiguos a mediados del Cretácico, hace unos 100 millones de años, cuando los dinosaurios aún estaban ampliamente distribuidos. Los científicos han considerado durante mucho tiempo que el clima pudo impulsar esa transición, pero demostrar una relación clara ha sido difícil.
Un obstáculo central es que los registros fósiles son desiguales. El número de fósiles disponibles varía considerablemente entre periodos y regiones, por lo que los recuentos simples de especies pueden ofrecer una imagen distorsionada de la diversidad a lo largo del tiempo. Un intervalo rico en fósiles puede parecer más diverso, en parte, porque se conservó o se encontró más material.
Para abordar ese problema, el equipo reunió datos de más de 60.000 registros fósiles individuales, concentrándose en polen y esporas. Estos restos microscópicos pueden conservar evidencias de comunidades vegetales a lo largo de extensos periodos geológicos. Después, los investigadores aplicaron métodos destinados a reducir los efectos de los principales sesgos del registro fósil y generaron estimaciones revisadas de la diversidad vegetal.
Mundos cálidos, extinción y expansión
El análisis resultante vincula los periodos cálidos del Cretácico medio y el Cenozoico temprano con cambios a gran escala en la diversidad vegetal. Los investigadores afirman que esos climas se asociaron tanto con extinciones masivas como con explosiones de diversificación.
No se trata de una historia sencilla en la que el calor produzca automáticamente más especies. La extinción y la expansión ocurrieron simultáneamente durante largos intervalos evolutivos, a medida que las condiciones cambiantes alteraban las comunidades existentes y creaban oportunidades para otras. El estudio sugiere, más bien, que el clima puede ser una fuerza poderosa para reorganizar las condiciones ecológicas en las que los grupos vegetales compiten, se expanden y se diversifican.
Para las plantas con flores, esa reorganización pudo ser especialmente decisiva. Su éxito actual está ligado a sus amplias relaciones con animales, hongos y bacterias. Distintas especies pueden especializarse en la polinización, la dispersión de semillas, la descomposición y las relaciones alimentarias, creando las bases ecológicas para un número muy elevado de especies.
Por qué las plantas con flores se volvieron tan influyentes
La explicación de los investigadores sitúa el clima junto con la biología y la ecología para explicar el auge de las plantas con flores. Una vez que se expandieron, sus interacciones con otros organismos pudieron favorecer una especialización adicional. A su vez, esas relaciones ayudaron a convertirlas en elementos centrales de la mayoría de los ecosistemas terrestres.
También son participantes importantes del ciclo del carbono terrestre por su función de retirar dióxido de carbono de la atmósfera. Por ello, comprender cómo cambió su diversidad en climas cálidos del pasado tiene implicaciones que van más allá de la historia de la vegetación. Ayuda a entender la relación a largo plazo entre el clima, la biodiversidad y los sistemas que sostienen la vida en tierra firme.
El estudio no presenta los periodos cálidos antiguos como análogos directos del cambio ambiental actual. Los intervalos analizados se desarrollaron a escalas geológicas y comprendieron condiciones ecológicas distintas de las del mundo moderno. Sin embargo, el registro fósil ofrece pruebas de que los cambios climáticos pueden asociarse con transformaciones profundas y duraderas en la composición de la vida vegetal.
Revisar la cronología evolutiva
Al corregir el muestreo desigual de los datos fósiles, la investigación busca ofrecer una visión más fiable de cuándo aumentó y disminuyó la diversidad. Ese paso metodológico es importante porque las interpretaciones de la historia evolutiva dependen de separar las señales biológicas de las contingencias de la conservación y el descubrimiento.
La conclusión más amplia es que el auge de las plantas con flores no estuvo aislado de las condiciones planetarias. Los periodos de calor extremo parecen haber formado parte del contexto de su expansión, al tiempo que impulsaban pérdidas y reemplazos entre los grupos vegetales. El trabajo ofrece una explicación centrada en el clima para una transición que ayudó a dar forma a los ecosistemas terrestres modernos.
Para los investigadores, el próximo desafío consiste en precisar cómo respondieron distintas regiones, linajes vegetales e interacciones ecológicas a lo largo de estos antiguos cambios climáticos. Por ahora, el estudio incorpora un amplio conjunto de datos fósiles al argumento de que los intervalos más cálidos de la Tierra ayudaron a preparar el escenario para el mundo botánico actual.
Este artículo se basa en un reportaje de Phys.org. Lea el artículo original.
Originally published on phys.org







