Los astrónomos han cartografiado con mayor detalle el contorno atmosférico del Júpiter caliente WASP-17b y han descubierto que no es un halo circular uniforme alrededor del planeta. Su atmósfera transmisora es asimétrica: un lado se extiende más que el otro.
El resultado procede de observaciones del Telescopio Espacial James Webb y de un método conocido como cadenas de transmisión. La investigación fue codirigida por científicos de la Universidad Cornell y la Universidad de Bristol y se publicó en Nature Astronomy.
Más allá de una silueta planetaria simple
WASP-17b es un gigante gaseoso extremadamente caliente situado a unos 1.300 años luz de la Tierra. Como otros “Júpiteres calientes”, orbita tan cerca de su estrella que un hemisferio permanece expuesto a la radiación estelar y el otro está en oscuridad continua.
Las atmósferas planetarias suelen representarse como contornos circulares durante un tránsito. El nuevo trabajo trata ese contorno como algo que puede variar alrededor del planeta y mide su forma en ángulos que abarcan los polos.
Las mediciones indican una atmósfera ampliamente esférica, pero con un borde irregular. El lado asociado al gas que llega desde el hemisferio diurno permanente está más extendido, mientras que el gas que cruzó el lado nocturno, más frío, ocupa una extensión menor.

El calor y el viento dejan una huella visible
La explicación propuesta es la circulación atmosférica. WASP-17b tiene una corriente ecuatorial de gran alcance y vientos rápidos que trasladan material y calor del lado diurno al nocturno. El gas del borde vespertino sigue caliente y hace que esa parte de la atmósfera sea más extensa.
En el borde matutino, el gas ha atravesado el lado nocturno antes de regresar hacia la luz. Se ha enfriado y aparece menos extendido. El contraste ofrece una visión directa de cómo la radiación, la temperatura y los vientos moldean una atmósfera exoplanetaria.
Un método para estudiar con más detalle el clima exoplanetario
La técnica de las cadenas de transmisión fue desarrollada en la Universidad de Bristol por los astrofísicos David Grant y Hannah Wakeford. Su aplicación a WASP-17b se presenta como la primera vez que se desentrañan de este modo los contornos atmosféricos irregulares de un exoplaneta usando datos del JWST.

El hallazgo no significa que el planeta se haya deformado radicalmente. El efecto corresponde a su atmósfera extendida que absorbe luz, pero ofrece una vía para estudiar las condiciones en distintas posiciones del borde de un mundo distante.
De atmósferas promediadas a mundos cartografiados
La investigación de exoplanetas ha pasado cada vez más de detectar mundos a caracterizarlos. Este resultado avanza esa caracterización al tratar una atmósfera como un sistema dinámico y tridimensional, no como una capa única promediada.
WASP-17b es un objetivo favorable porque su atmósfera es grande y recibe un calentamiento intenso. El trabajo demuestra que las observaciones del JWST pueden revelar diferencias atmosféricas producidas por el movimiento de calor y gas alrededor del planeta.
Este artículo se basa en información de Phys.org. Leer el artículo original.
Originally published on phys.org







