Una primera evaluación de una forma más concentrada de radiación dirigida

Un radiofármaco experimental diseñado para el cáncer de próstata avanzado ha producido resultados clínicos iniciales alentadores, según hallazgos publicados en la sección Late-Breaking Fast Track del Journal of Nuclear Medicine.

El tratamiento, denominado ²¹²Pb-ADVC001, combina un enfoque dirigido al antígeno prostático específico de membrana, o PSMA, con plomo-212, un isótopo radiactivo emisor de partículas alfa. En un estudio de fase I en humanos de 22 pacientes, los investigadores informaron que la terapia fue bien tolerada y que no se observaron toxicidades limitantes de la dosis. El ochenta por ciento de los participantes tratados presentó una reducción de al menos el 50% en los niveles del antígeno prostático específico, mientras que la tasa de respuesta global notificada fue del 100%.

Los resultados son preliminares y proceden de un estudio pequeño y en fase inicial. No demuestran que el tratamiento mejore la supervivencia ni que funcione de manera similar en un ensayo controlado de mayor tamaño. Aun así, los hallazgos apuntan a una posible vía para pacientes con cáncer de próstata metastásico cuya enfermedad ha progresado después de las terapias existentes.

Por qué los emisores alfa están recibiendo atención

La terapia con radiofármacos dirigida contra PSMA ya es una opción establecida para el cáncer de próstata metastásico resistente a la modulación de la vía androgénica, anteriormente descrito como cáncer de próstata metastásico resistente a la castración. Funciona llevando radiación a las células que expresan PSMA, una diana frecuente en las células del cáncer de próstata.

Un enfoque actual utiliza lutecio-177, un isótopo emisor de partículas beta. Aunque el tratamiento emisor de partículas beta ha mejorado la supervivencia global y la supervivencia libre de progresión radiográfica en ensayos fundamentales, el texto fuente señala que aproximadamente un tercio de los pacientes son resistentes a la terapia con lutecio-177 PSMA y que muchos pacientes que responden inicialmente presentan posteriormente progresión del cáncer durante el tratamiento o poco después.

El plomo-212 se está investigando porque las partículas alfa depositan la energía de forma diferente. Son partículas de alta energía, pero recorren solo unas pocas anchuras celulares, en lugar de la trayectoria de escala milimétrica descrita para las partículas beta. En principio, ese corto alcance podría concentrar la radiación en las células cancerosas diana y reducir al mismo tiempo la exposición del tejido sano cercano.

Esa diferencia física no se traduce automáticamente en una ventaja clínica. Es necesario establecer la seguridad, la dosificación, la programación, la captación tumoral y la durabilidad de la respuesta. Pero proporciona una justificación particular para las terapias emisoras de partículas alfa en un contexto en el que aún se necesitan opciones más eficaces.

Late-breaking: Novel alpha radiopharmaceutical therapy shows promising activity in phase 1 prostate cancer trial
Diseño y resultados del estudio TheraPb. Crédito: SNMMI.

El estudio TheraPb de fase I

El ensayo TheraPb evaluó dosis crecientes y distintas frecuencias de administración de ²¹²Pb-ADVC001. Los participantes presentaban enfermedad metastásica progresiva y habían recibido previamente tanto un inhibidor de la vía del receptor de andrógenos como quimioterapia con taxanos, por lo que el estudio incluyó una población de pacientes muy tratada.

Los investigadores administraron dosis crecientes de entre 60 y 200 megabequerelios. El estudio se diseñó principalmente para evaluar la seguridad y determinar cómo podía dosificarse el medicamento, no para ofrecer una medida definitiva de su eficacia.

Por tanto, los descensos del PSA y los resultados de respuesta notificados son señales para futuras investigaciones, no una base para comparaciones directas con terapias aprobadas. El PSA es un marcador importante en el manejo del cáncer de próstata, pero los cambios del PSA por sí solos no responden a todas las preguntas sobre el control de la enfermedad, los resultados de los pacientes o el riesgo del tratamiento a largo plazo.

Una cuestión de dosificación tan importante como el isótopo

Los autores del estudio también destacaron un problema más amplio de la terapia con radiofármacos: los regímenes de dosis fijas pueden no tener en cuenta las diferencias en la respuesta de cada tumor. Una estrategia que adapte la dosis o el calendario a la enfermedad del paciente podría llegar a ser tan importante como la elección de la carga radiactiva.

El diseño de fase I examinó tanto la cantidad como la frecuencia de administración, proporcionando un marco inicial para esa optimización. El desarrollo posterior deberá determinar si determinados esquemas de dosis pueden mantener el control tumoral y, al mismo tiempo, conservar la tolerabilidad del tratamiento.

Por ahora, ²¹²Pb-ADVC001 sigue siendo experimental. La conclusión importante no es que la terapia alfa haya resuelto el cáncer de próstata resistente al tratamiento, sino que el estudio clínico encontró un perfil de tolerabilidad y una actividad antitumoral suficientemente sólidos como para respaldar nuevas evaluaciones. Serán necesarios ensayos más amplios para confirmar los resultados de respuesta, caracterizar mejor los efectos secundarios y demostrar si el enfoque produce beneficios significativos para los pacientes.

Este artículo se basa en una información de Medical Xpress. Lea el artículo original.

Originally published on medicalxpress.com