Un estudio detecta fármacos activos no declarados en productos cutáneos vendidos en internet
Una evaluación dirigida de productos cutáneos de venta libre comercializados en internet detectó ingredientes farmacológicamente activos no declarados en seis de los 18 productos analizados, según un estudio publicado en JAMA Network Open. Los resultados generan preocupación porque los consumidores que usan productos comercializados como tratamientos de venta libre podrían estar expuestos, sin saberlo, a medicamentos que solo se venden con receta.
El equipo de investigación, dirigido por Zaur Abilov, del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston, examinó 18 productos seleccionados previamente y comercializados en internet. En un tercio de la muestra se encontraron ingredientes farmacológicamente activos no declarados. Los investigadores también analizaron tres unidades de cada producto que había dado un resultado positivo y encontraron los ingredientes no declarados en las tres unidades de cada uno de esos productos.
Esta consistencia es importante porque sugiere que los resultados no se limitaron a un único envase anómalo entre los productos que dieron positivo. Al mismo tiempo, el estudio fue una evaluación dirigida de 18 productos, no una encuesta diseñada para estimar la prevalencia de productos cutáneos contaminados o mal etiquetados en todo el mercado en línea.
El esteroide superpotente fue el principal ingrediente no declarado
El hallazgo más relevante involucró al propionato de clobetasol, un corticosteroide superpotente de clase I que solo se vende con receta. Seis productos contenían propionato de clobetasol, aunque sus etiquetas no declaraban el ingrediente. Dos de esos productos también contenían miconazol o terbinafina, ambos medicamentos antifúngicos que tampoco figuraban en las etiquetas.
La cantidad detectada de propionato de clobetasol varió considerablemente. Los investigadores comunicaron concentraciones de aproximadamente 0,01% a 0,46%. Según el informe, las concentraciones más altas eran 9,2 veces superiores a las de las formulaciones tópicas aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.
Por tanto, el estudio identificó dos problemas distintos: la presencia de medicamentos clínicamente activos no incluidos en la etiqueta y una variación considerable en la concentración de uno de ellos. Cuando los ingredientes activos no aparecen en la información del envase, el consumidor que elige un producto de venta libre tiene pocos elementos para evaluar ninguno de los dos problemas.
El alcance en internet puede amplificar el problema
Los productos que dieron positivo no eran necesariamente anuncios desconocidos. En varias plataformas de venta en línea, los productos positivos acumulaban más de 10.000 reseñas de usuarios. Esta medida no establece cuántas unidades se vendieron ni cuántas personas utilizaron los productos, pero indica que tenían una visibilidad significativa entre los compradores en internet.
Los productos cutáneos de venta libre suelen ser utilizados por personas que buscan alivio para afecciones crónicas o recurrentes. Los autores señalaron que los pacientes y la comunidad médica deberían conocer los posibles riesgos de la exposición a ingredientes farmacológicamente activos no declarados en estos productos. Su advertencia es especialmente relevante cuando los consumidores pueden suponer que los ingredientes enumerados ofrecen una descripción completa de todo lo que se aplica sobre la piel.
El informe no afirma que todos los productos cutáneos de venta libre vendidos en internet contengan medicamentos ocultos. Su evidencia es más limitada: en este grupo dirigido de 18 productos, seis contenían ingredientes activos no declarados. Sin embargo, los resultados muestran por qué los análisis dirigidos pueden descubrir problemas que las etiquetas y las páginas de productos en línea no revelan.
Una brecha de vigilancia
Los autores señalaron que la FDA ha dicho que su base de datos sobre fraude sanitario cubre solo una pequeña fracción de los productos contaminados del mercado. A su juicio, eso significa que los productos con ingredientes activos no declarados, incluidos los corticosteroides superpotentes, pueden seguir disponibles hasta que una vigilancia dirigida los identifique o se notifiquen acontecimientos adversos.
Esto crea un problema de detección difícil. Una etiqueta no puede alertar a los compradores sobre un ingrediente que no se declara, y un anuncio en un mercado digital puede reproducir la misma información incompleta. Como resultado, los análisis de laboratorio, la vigilancia dirigida y los informes de posibles acontecimientos adversos se convierten en formas importantes de detectar productos que, de otro modo, podrían seguir circulando.
Los resultados también ilustran por qué importa la distinción entre un producto de venta libre y un medicamento de venta con receta. Los productos positivos del estudio se comercializaban como productos cutáneos de venta libre, pero los análisis identificaron propionato de clobetasol, un corticosteroide sujeto a receta y clasificado como superpotente. En dos productos, los investigadores también encontraron medicamentos antifúngicos no declarados.
Qué demuestra el estudio y qué no demuestra
La investigación aporta pruebas analíticas directas sobre los 18 productos seleccionados y sobre las tres unidades analizadas de cada producto positivo. Demuestra que seis productos de la muestra contenían ingredientes activos no declarados y que el clobetasol estaba presente en los seis productos positivos. También documenta el intervalo de concentraciones de clobetasol medido y la detección adicional de miconazol o terbinafina en dos productos.
No establece una tasa general para todos los productos cutáneos de venta libre vendidos en internet. Los investigadores realizaron una evaluación dirigida, y el informe facilitado no describe el universo completo de productos disponibles ni afirma que la muestra represente todos los mercados, marcas o categorías de afecciones cutáneas. Su contribución inmediata es mostrar que los medicamentos no declarados pueden detectarse mediante análisis enfocados de productos disponibles para los consumidores en internet.
Para los profesionales clínicos y los consumidores, la lección central es sencilla: una etiqueta de venta libre no siempre revela las sustancias farmacológicamente activas de un producto cutáneo. Para los reguladores y los mercados digitales, el estudio señala el valor de una vigilancia capaz de identificar productos sospechosos antes de que la exposición se descubra mediante informes de acontecimientos adversos.
Por qué el resultado merece atención
Los productos comercializados en internet pueden llegar rápidamente a grandes audiencias, y los productos positivos de esta evaluación habían acumulado más de 10.000 reseñas en conjunto. El estudio no relaciona esas reseñas con resultados de salud. Aun así, el nivel de visibilidad subraya por qué los ingredientes no declarados no son un simple tecnicismo del etiquetado.
La conclusión de los autores es prudente, pero importante. Dado que los registros oficiales de fraude sanitario solo cubren una fracción de los productos contaminados, los productos con medicamentos no declarados pueden seguir disponibles hasta que los análisis o los informes los saquen a la luz. El nuevo análisis aporta pruebas de que este riesgo está presente en los productos cutáneos de venta libre comercializados en internet y de que la vigilancia activa puede revelarlo.
Este artículo se basa en un reportaje de Medical Xpress. Lea el artículo original.
Originally published on medicalxpress.com








