Una alternativa no invasiva para algunos pacientes
El ultrasonido focalizado guiado por resonancia magnética, o MRgFUS, está surgiendo como opción para algunas personas con párkinson cuyos síntomas motores siguen siendo difíciles de controlar. El procedimiento ambulatorio utiliza ondas de ultrasonido guiadas por resonancia para crear una lesión precisa en una pequeña vía profunda del cerebro.
El objetivo es interrumpir señales anómalas relacionadas con temblor, rigidez, lentitud de movimiento y movimientos involuntarios llamados discinesias. No cura el párkinson, pero los clínicos señalan que puede mejorar la calidad de vida al reducir algunos de sus efectos motores más perturbadores.
El párkinson afecta a aproximadamente un millón de personas en Estados Unidos. Los medicamentos son la principal herramienta, pero su beneficio puede ser incompleto y las decisiones se complican a medida que avanzan los síntomas.
Cómo funciona el ultrasonido guiado por resonancia
A diferencia de la estimulación cerebral profunda, el MRgFUS no requiere implantar electrodos. Durante el procedimiento, haces de ultrasonido atraviesan el cráneo hacia un objetivo seleccionado, mientras la resonancia guía el tratamiento y vigila el área.
Se afeita la cabeza para facilitar el paso de la energía y el paciente usa un casco dentro del equipo de resonancia. El casco concentra los haces en la vía cerebral elegida, donde la energía crea una lesión controlada para interrumpir la señal anómala.
La combinación de imagen y energía focalizada distingue el método de la cirugía convencional. No hay un sistema de estimulación implantado ni una incisión cerebral, algo importante para quienes no desean o no pueden recibir un dispositivo.
La estimulación cerebral profunda sigue siendo otra vía
La estimulación cerebral profunda es un tratamiento establecido para los síntomas motores del párkinson. Consiste en implantar electrodos en estructuras cerebrales relacionadas con el control del movimiento.
Para algunos pacientes, la cirugía supone una barrera importante. El ultrasonido ofrece otro perfil de riesgos y beneficios al ser no invasivo y no depender de electrodos implantados. No sustituye a la estimulación cerebral profunda para todos; la elección depende de los síntomas, el historial y la evaluación clínica.
En Weill Cornell Medicine y NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center, la neuróloga Harini Sarva recomendó MRgFUS mediante un ensayo clínico a Stan Au, cuyos temblores y otros síntomas motores se habían vuelto más difíciles pese a la medicación. Su caso ilustra la necesidad de más opciones.
Tratar síntomas, no curar la enfermedad
El ultrasonido focalizado pretende aliviar síntomas motores concretos, no revertir la enfermedad subyacente. El párkinson puede causar rigidez, lentitud, temblor y discinesia. Interrumpir una vía anómala puede ayudar con algunos efectos incapacitantes, mientras persisten otros aspectos de la enfermedad.
La distinción es importante para pacientes y familias. La promesa es un mejor control de los síntomas y de la función diaria, no una cura. Es necesario hablar con un especialista en trastornos del movimiento para valorar la candidatura.
El tratamiento también muestra cómo la imagen participa cada vez más en la intervención, no solo en el diagnóstico. La resonancia permite seleccionar y tratar el objetivo sin colocar allí un electrodo.
Qué podría significar
Para quienes tienen dificultades para comer, escribir, divertirse o realizar actividades cotidianas, una opción no invasiva puede ser importante, sobre todo si rechazan una operación con hardware implantado.
Su papel debe entenderse en contexto. El párkinson no tiene cura y el ultrasonido focalizado no es una respuesta universal. Es una herramienta dentro de un plan más amplio que puede incluir medicación, seguimiento especializado y tratamientos quirúrgicos o basados en dispositivos.
Aun así, disponer de un procedimiento ambulatorio dirigido amplía la conversación terapéutica. El MRgFUS modifica una pequeña vía relacionada con el movimiento sin electrodos implantados ni cirugía cerebral abierta.
Este artículo se basa en información de Medical Xpress. Leer el artículo original.
Originally published on medicalxpress.com







