La carga de discapacidad asociada con la cirrosis relacionada con el alcohol complicada por insuficiencia cardíaca podría aumentar considerablemente para 2050 en Estados Unidos, Europa Central y Europa Oriental. El problema conecta la enfermedad hepática relacionada con el alcohol y la enfermedad cardiovascular, y afecta de forma desproporcionada a adultos mayores y hombres.

Los investigadores analizaron datos del Global Burden of Disease entre 1990 y 2023 y utilizaron los años vividos con discapacidad (YLD) para modelar la evolución hasta 2050.

Son proyecciones, no resultados inevitables, pero muestran cómo podría crecer la carga si continúan las tendencias actuales y subrayan la conexión entre corazón e hígado.

Grandes diferencias regionales

La carga aumentó en las cuatro regiones. Europa Occidental mantuvo la tasa YLD más alta, con un aumento del 28,6%. Los mayores incrementos se produjeron en Europa Central y Oriental, del 82,9% y 74,7%; Estados Unidos aumentó un 38,5%.

Para 2050 se proyectan aumentos de aproximadamente 50% a 67% en Estados Unidos, Europa Central y Europa Oriental, mientras Europa Occidental podría disminuir un 19%.

Las trayectorias divergentes muestran que los promedios regionales pueden ocultar diferencias locales en enfermedad, envejecimiento y necesidades sanitarias.

Los adultos mayores soportan la mayor carga

Las tasas YLD de las personas de 70 años o más fueron entre 10 y 16 veces superiores a las de quienes tenían entre 15 y 49 años. Los hombres presentaron una carga mayor en las cuatro regiones.

La conexión entre corazón e hígado

El alcohol está causalmente relacionado con más de 200 enfermedades y problemas de salud, incluida la cirrosis hepática y la enfermedad cardiovascular. En Europa es también la causa más frecuente de muerte por enfermedad hepática.

La combinación de cirrosis e insuficiencia cardíaca refleja una carga acumulada: los síntomas, tratamientos y limitaciones de la actividad pueden superponerse.

Por qué importan las proyecciones

Los modelos a largo plazo no predicen exactamente el futuro individual, pero ayudan a los sistemas sanitarios a prepararse para la escala y distribución de las necesidades.

Los resultados apoyan la prevención, la identificación temprana y el seguimiento de la discapacidad junto con las muertes y los diagnósticos. El estudio fue presentado en una reunión científica y requerirá evaluación mediante publicación completa.

Este artículo se basa en información de Medical Xpress. Lea el artículo original.

Originally published on medicalxpress.com