El ascenso del VF 3

HANOI, Vietnam — Durante los últimos dos años, mis viajes por Vietnam me han llevado desde las bulliciosas calles de Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh hasta las carreteras costeras de Da Nang y los centros industriales de Hai Phong y Can Tho. He navegado por el tráfico caótico de Dong Nai, Hung Yen, Khanh Hoa y Bac Ninh, observando el flujo y reflujo de vehículos que definen a esta vibrante nación. Las motocicletas son omnipresentes, al igual que los taxis, autobuses, camiones y automóviles familiares. Pero en mis viajes recientes, un vehículo se ha vuelto cada vez más imposible de ignorar: el VinFast VF 3.

No es porque este pequeño coche eléctrico sea particularmente exótico. Todo lo contrario. El VF 3 se ha vuelto ordinario. Los veo estacionados fuera de apartamentos modernos, circulando por callejones estrechos y esperando en estaciones de carga. Vienen en una variedad de colores, con diferentes llantas, accesorios y diversos grados de personalización por parte de sus dueños. Ese no era el caso cuando me encontré con el coche por primera vez hace dos años.

De novedad a norma

Hace dos años, VinFast lanzó una campaña animando a los propietarios del VF 3 a personalizar sus coches, convirtiéndolo en una competencia. Los vehículos resultantes eran llamativos porque se veían muy diferentes entre sí. Algunos recibieron audaces trabajos de pintura y gráficos; otros fueron equipados con accesorios que les daban una apariencia más individual. Fue un movimiento de marketing inteligente que hizo que el VF 3 se destacara en un mar de uniformidad.

Pero lo que ha cambiado desde entonces es que la personalización ya no es un evento. Se ha convertido en parte de la identidad del VF 3 en las carreteras vietnamitas. Los propietarios ahora tratan sus coches como lienzos, expresando sus personalidades a través de colores, calcomanías y complementos. Esta adopción orgánica de la personalización dice mucho sobre el éxito del coche, algo que una tabla de ventas no puede capturar completamente.

Las cifras de ventas cuentan una historia

Las cifras son impresionantes. VinFast entregó 44,585 VF 3 en Vietnam en 2025, convirtiéndolo en el modelo más vendido de la compañía durante el año. Esa cifra representó aproximadamente una cuarta parte de los 175,099 vehículos eléctricos que VinFast entregó en Vietnam durante el mismo período. El impulso continuó en 2026, con 5,564 unidades entregadas solo en julio, elevando el total del año hasta la fecha a 29,345. Son cifras sólidas para un coche que solo ha estado en el mercado por un corto tiempo.

Pero los números no explican completamente por qué el VF 3 se ha vuelto tan reconocible. Para entenderlo, hay que mirar el coche en sí.

Diseñado para las calles vietnamitas

El VF 3 es pequeño según cualquier medida convencional. Mide aproximadamente 3.2 metros de largo y 1.7 metros de ancho, lo que facilita maniobrar por calles estrechas de la ciudad y estacionar en espacios que desafiarían a un vehículo más grande. Tiene capacidad para cuatro personas y una batería clasificada para hasta 210 kilómetros bajo el ciclo de prueba NEDC, suficiente para los desplazamientos urbanos diarios. Fue diseñado principalmente como un EV urbano asequible, no como un sustituto de un automóvil familiar más grande.

Ese posicionamiento tiene mucho sentido en Vietnam. Las motocicletas y scooters siguen siendo la forma dominante de transporte en el país, y muchas familias buscan una alternativa segura y resistente a la intemperie que no cueste demasiado. El VF 3 encaja perfectamente en ese nicho. Es lo suficientemente pequeño como para sentirse familiar para los motociclistas, pero ofrece la protección y comodidad de un automóvil. Y con la creciente popularidad de los vehículos eléctricos, es un paso natural hacia adelante.

Cambio cultural sobre ruedas

El éxito del VF 3 no se trata solo de cifras de ventas; se trata de un cambio cultural. En un país donde los vehículos de dos ruedas han dominado las carreteras durante mucho tiempo, el VF 3 está ayudando a allanar el camino para la movilidad eléctrica de cuatro ruedas. Es un símbolo de progreso, modernidad y conciencia ambiental. El hecho de que los propietarios personalicen sus VF 3 muestra un sentido de orgullo y propiedad que va más allá del mero transporte.

Caminando por un vecindario residencial en Hanoi, verás VF 3 estacionados en entradas de vehículos, a menudo con toques personalizados que reflejan los pasatiempos, profesiones o vida familiar de los propietarios. Algunos tienen personajes de dibujos animados pintados en las puertas; otros llevan portaequipajes para aventuras de fin de semana. Esta personalización ha convertido al VF 3 en un lienzo para la autoexpresión, haciendo que cada coche sea único.

Asequibilidad y accesibilidad

Uno de los factores clave detrás de la popularidad del VF 3 es su asequibilidad. Aunque VinFast no ha revelado el precio exacto en el material fuente, el coche está posicionado como un EV de nivel de entrada, accesible para una amplia gama de consumidores. Esto es crucial en un mercado donde los niveles de ingresos varían ampliamente. Los bajos costos de funcionamiento de un vehículo eléctrico (electricidad más barata en comparación con la gasolina y menor mantenimiento) también atraen a los compradores conscientes del presupuesto.

Además, el gobierno vietnamita ha estado promoviendo los vehículos eléctricos como parte de su compromiso para reducir las emisiones y combatir el cambio climático. Incentivos como exenciones fiscales y tarifas de registro reducidas han hecho que los EV sean más atractivos. El VF 3, al ser un producto nacional, se beneficia del orgullo y apoyo nacional.

Infraestructura y carga

Para que un coche eléctrico tenga éxito, la infraestructura de carga es esencial. VinFast ha estado expandiendo su red de carga en todo Vietnam, y la creciente presencia del VF 3 sugiere que la carga no es una barrera importante. La autonomía de 210 kilómetros del coche es suficiente para el uso diario, y muchos propietarios cargan en casa durante la noche. Las estaciones de carga públicas son cada vez más comunes en las áreas urbanas, lo que alivia aún más la ansiedad por la autonomía.

Durante mis viajes, noté VF 3 en estaciones de carga en varias ciudades, a menudo con conductores charlando mientras sus coches se cargaban. Este aspecto social de la carga es nuevo en Vietnam, donde las estaciones de gasolina tradicionalmente han sido paradas rápidas. Es otra señal del cambio cultural que el VF 3 está ayudando a impulsar.

Mirando hacia el futuro

El éxito del VinFast VF 3 en Vietnam es un testimonio de la disposición del país para la movilidad eléctrica. Ha demostrado que un EV pequeño y asequible puede capturar los corazones y mentes de los consumidores, incluso en un mercado dominado por motocicletas. A medida que VinFast continúa innovando y expandiendo su línea de productos, el VF 3 probablemente seguirá siendo un ícono querido en las carreteras vietnamitas.

Para aquellos que aún no lo han visto, el VF 3 es más que un simple coche; es un movimiento. Representa una nueva era de transporte en Vietnam, una que es más limpia, más personalizada y más conectada con las personas que lo conducen. Y por lo que he presenciado, Vietnam realmente se ha enamorado del VinFast VF 3.

Este artículo se basa en reportajes de CleanTechnica. Lea el artículo original.

Originally published on cleantechnica.com