Un gran salto interanual en la capacidad disponible

Estados Unidos se encamina al verano con unos 75 gigavatios más de capacidad de generación que hace un año, según el personal de la Comisión Federal Reguladora de Energía, un aumento lo bastante grande como para mejorar la perspectiva de confiabilidad a corto plazo después de años de preocupación sobre si la red podría seguir el ritmo de la demanda y los retiros.

La capacidad añadida proviene principalmente de proyectos solares, eólicos y de baterías, mientras que los retiros de plantas se han desacelerado hasta unos 8 gigavatios. Alec Stirling, economista de la FERC, describió el ritmo del cambio como notable y dijo que las adiciones se están acelerando hasta alcanzar el mayor aumento interanual en más de una década, mientras que los retiros han caído en más de la mitad en comparación con el verano pasado.

Dónde se concentra la nueva capacidad

El aumento no se distribuye de manera uniforme. La FERC dijo que casi 26 gigavatios de las incorporaciones están en la zona de servicio del Electric Reliability Council of Texas, cerca de 13 gigavatios están en la región del Western Electric Coordinating Council y 11 gigavatios en el mercado del Midcontinent Independent System Operator. Esas cifras muestran dónde se está produciendo el despliegue más agresivo y dónde la nueva generación está cambiando de forma más directa los balances regionales de oferta.

Los datos también reflejan un cambio estructural más amplio en la mezcla eléctrica de EE. UU. El hecho de que la solar, la eólica y las baterías representen la mayor parte de las incorporaciones sugiere que la mejora de la confiabilidad a corto plazo ya no está impulsada principalmente por nuevas plantas de gas o por grandes instalaciones convencionales. El almacenamiento, en particular, se está volviendo cada vez más central porque puede ayudar a suavizar la variabilidad renovable durante los picos de demanda.

Por qué la confiabilidad sigue sin estar resuelta

Incluso con una oferta más sólida, el personal de la FERC y de la North American Electric Reliability Corp. advirtió que tres áreas todavía enfrentan posible riesgo de déficit eléctrico bajo condiciones extremas: el noroeste del Pacífico, Nueva Inglaterra y parte del oeste de Texas. Esa advertencia es importante porque la confiabilidad depende de más que la capacidad nominal. La congestión de transmisión, las olas de calor, las limitaciones de combustible, la hidrología y las condiciones locales de máxima demanda pueden socavar un margen de reserva que, en apariencia, parece cómodo.

En ese sentido, la cifra de 75 gigavatios se entiende mejor como una señal nacional fuerte, no como una garantía de seguridad local uniforme. Algunas regiones aún pueden experimentar escasez incluso cuando el país en su conjunto añade grandes volúmenes de generación.

El riesgo hidroeléctrico en el río Colorado

Una de las amenazas regionales más importantes proviene del agua. El personal de la FERC dijo que los bajos niveles en la cuenca del río Colorado podrían afectar unos 4.5 gigavatios de generación hidroeléctrica para agosto. Monica Ferrera, ingeniera de la FERC, dijo que la Bureau of Reclamation está tomando medidas de emergencia para mantener suficiente agua en Lake Powell y seguir operando la presa Glen Canyon, permitiendo además los desembalses aguas abajo.

Si la capacidad hidroeléctrica del río Colorado se viera significativamente afectada, las consecuencias irían más allá de un solo activo generador. El informe señala que el sistema incluye la presa Hoover, de 2 gigavatios, y que perder esa capacidad crearía desafíos operativos, incluida mayor congestión y menor flexibilidad. Esto recuerda que el estrés hídrico vinculado al clima ya forma parte de la planificación de confiabilidad de la red, y no de un asunto ambiental aparte.

Más capacidad, pero también una red más compleja

La mejora de la perspectiva para el verano es real, pero se inserta en un sistema eléctrico más complejo que el que reemplaza. El crecimiento intensivo en renovables aporta generación más limpia y, en muchos casos, plazos de construcción más rápidos. También aumenta la importancia del almacenamiento, la previsión, el desempeño de la transmisión y las operaciones ante clima extremo. La confiabilidad está mejorando, pero lo hace bajo nuevas condiciones.

Eso hace que la actualización de la FERC sea importante en dos direcciones a la vez. Primero, muestra que las incorporaciones de generación ya están llegando a un ritmo lo bastante sustancial como para superar el crecimiento de la demanda a corto plazo. Segundo, muestra que la suficiencia de recursos todavía puede verse socavada por cuellos de botella regionales y restricciones ambientales incluso durante un año destacado para la nueva capacidad.

La conclusión de fondo

Para los responsables de políticas y los operadores de la red, el mensaje es alentador pero no complaciente. El sistema eléctrico de EE. UU. está incorporando recursos lo bastante rápido como para mejorar la perspectiva para el verano, y la escala de ese despliegue es históricamente importante. Pero la cuestión de la confiabilidad no ha desaparecido. Se ha vuelto más regional, más sensible al clima y más dependiente de la coordinación de infraestructura.

Por lo tanto, el aumento de 75 gigavatios debe entenderse no como el final del debate sobre confiabilidad, sino como una prueba de que la transición de la red está empezando a aportar ganancias de capacidad medibles al tiempo que expone una nueva generación de desafíos operativos.

Este artículo se basa en la cobertura de Utility Dive. Leer el artículo original.

Originally published on utilitydive.com