El tribunal se pone del lado de la FERC en un caso importante sobre tarifas de transmisión
Un tribunal federal de apelaciones confirmó la decisión de la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) de reducir el rendimiento sobre el capital de los propietarios de transmisión en la región de Midcontinent Independent System Operator y ordenar reembolsos a los usuarios. La resolución de junio, informada por Utility Dive, es significativa porque rechaza un argumento clave de las empresas de servicios públicos: que la Federal Power Act limita los reembolsos a un único periodo de 15 meses.
La cuestión es cuánto deberían poder ganar los propietarios de transmisión sobre sus inversiones en la red y hasta qué punto puede retroceder la FERC cuando determina que esos rendimientos son demasiado altos. Estas preguntas están en el centro de una tensión más amplia en la política energética: las empresas de servicios públicos sostienen que unos buenos retornos ayudan a respaldar la inversión en expansión y modernización de la red, mientras que los defensores del consumidor y algunos reguladores se centran en la asequibilidad y en evitar ganancias excesivas.
Lo que confirmó el tribunal
Según el texto de la fuente proporcionada, el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia confirmó la decisión de la FERC de 2024 de reducir el rendimiento base sobre el capital de los activos de transmisión de MISO al 9,98%, frente al 10,02%, con efecto a partir del 28 de septiembre de 2016. La FERC también ordenó reembolsos a los clientes.
El cambio numérico puede parecer pequeño, pero el principio jurídico es más grande que la diferencia entre esos dos porcentajes. La resolución refuerza la capacidad de la FERC para imponer reembolsos plurianuales en los casos en que determine que los propietarios de transmisión han ganado más de lo permitido. En la práctica, eso otorga al regulador más margen de maniobra en disputas tarifarias que pueden tardar años en resolverse.
Por qué importa fuera de MISO
La fuente señala que la resolución podría tener implicaciones para Eversource Energy y otros propietarios de transmisión en Nueva Inglaterra, que han impugnado una decisión separada de la FERC que redujo su rendimiento permitido sobre el capital y ordenó aproximadamente 1.500 millones de dólares en reembolsos. Utility Dive citó al director de la Electricity Law Initiative de Harvard Law School, Ari Peskoe, diciendo que los argumentos que las empresas de servicios públicos usaron para solicitar la suspensión de esa decisión eran en gran medida los mismos que la corte de apelaciones acaba de rechazar en el caso MISO.
Eso no resuelve automáticamente la disputa en Nueva Inglaterra, pero sí remodela el panorama jurídico que la rodea. Cuando un tribunal federal de apelaciones respalda a la FERC tanto en el ajuste de tarifas como en el periodo de reembolso, resulta más difícil para empresas en una situación similar sostener que la agencia se ha excedido en su autoridad.
El debate entre asequibilidad e inversión
El caso llega en un momento en que los sistemas eléctricos afrontan una presión simultánea para reemplazar infraestructura envejecida, conectar nueva generación y atender una demanda creciente. Esas necesidades suelen requerir fuertes inversiones en transmisión. Las empresas de servicios públicos y los planificadores de la red a menudo argumentan que los inversores necesitan rendimientos previsibles si esa expansión va a producirse a la escala necesaria.
Al mismo tiempo, el rendimiento sobre el capital no es una cuestión contable abstracta. Afecta directamente los precios que los clientes terminan pagando a través de las tarifas reguladas de transmisión. Por eso las decisiones de la FERC en esta área pueden resonar mucho más allá de los especialistas en mercados mayoristas. Pequeños cambios en los rendimientos permitidos, aplicados sobre bases de activos muy grandes y durante varios años, pueden traducirse en sumas sustanciales.
Un caso con raíces largas
La resolución es también la etapa más reciente de una disputa que se remonta a más de una década. Utility Dive dijo que la denuncia subyacente se presentó en noviembre de 2013 y alegaba que los propietarios de transmisión de MISO estaban recibiendo rendimientos excesivos. El camino desde entonces ha incluido decisiones previas de la FERC, una resolución de apelación de 2022 que anuló una de ellas y una orden revisada en 2024.
Esa larga historia procesal ilustra una característica recurrente de la regulación energética en Estados Unidos: los precedentes más importantes suelen establecerse mediante casos técnicos prolongados, no mediante batallas legislativas de alto perfil. Pero una vez fijados, influyen en economías de infraestructura por miles de millones de dólares.
Qué cambió con esta decisión
El efecto inmediato es que la postura de la FERC sobrevivió a la revisión judicial en un área muy vigilada de la regulación de servicios públicos. De forma más amplia, la decisión refuerza la idea de que los usuarios pueden tener derecho a reembolsos significativos cuando los reguladores determinan que los rendimientos aprobados fueron demasiado altos durante demasiado tiempo.
Para inversores, empresas de red, defensores del consumidor y autoridades estatales, eso importa. Señala que los tribunales federales podrían estar dispuestos a respaldar una FERC más contundente cuando la agencia defiende su autoridad sobre la remuneración de la transmisión. Para los clientes, respalda el principio de que las disputas prolongadas no eliminan necesariamente la posibilidad de recuperar dinero.
La señal más amplia
El caso MISO no pone fin al debate sobre cómo equilibrar la electricidad asequible con la necesidad de inversiones a gran escala en la red. Sí aclara un punto: la FERC mantiene un poder considerable para revisar los rendimientos de transmisión y exigir reembolsos durante varios años. En una era de costosa expansión de la red, esa es una señal regulatoria importante.
Este artículo se basa en la cobertura de Utility Dive. Leer el artículo original.
Originally published on utilitydive.com




