Un concepto de energía solar sobre canales pasa de la teoría a los datos de campo
Una de las preguntas recurrentes en torno a la infraestructura de energía limpia es si se puede construir nueva generación sin intensificar la competencia por la tierra y el agua. Un piloto en California ofrece ahora nuevas pruebas de que una respuesta puede ser construir directamente sobre los sistemas de distribución de agua ya existentes.
El proyecto Nexus, de 1,6 MW, concluido en septiembre de 2025 sobre canales de riego operados por el Turlock Irrigation District, ha demostrado que los paneles solares instalados sobre canales pueden reducir la evaporación del agua en un 70% y el crecimiento de algas en un 85%, según informa pv magazine. La instalación fue desarrollada mediante una asociación público-privada en la que participaron el California Department of Water Resources, el Turlock Irrigation District, Solar AquaGrid y la University of California, Merced.
Por qué la energía solar sobre canales está atrayendo atención
El atractivo del concepto radica en el uso dual de la infraestructura. En lugar de convertir más terreno para energía solar a escala de servicios públicos, los desarrolladores colocan matrices fotovoltaicas sobre canales activos y usan la misma superficie para generar electricidad mientras dan sombra al agua. En regiones agrícolas con estrés hídrico como el Valle Central de California, esa combinación importa.
La evaporación no es un asunto menor en sistemas de canales que atraviesan condiciones calurosas y secas. Reducir esas pérdidas puede preservar agua que, de otro modo, se perdería antes de llegar a las granjas y las comunidades. La sombra también modifica las condiciones del canal de formas que pueden frenar el crecimiento de algas, reduciendo uno de los problemas operativos que los administradores del agua enfrentan con regularidad.
El piloto Nexus se puso en marcha en 2022 precisamente para comprobar si estos beneficios se mantendrían en condiciones reales de operación y no solo en estudios conceptuales. Los resultados informados sugieren que sí.
Qué midió el piloto
Según el texto fuente, el proyecto siguió un amplio conjunto de indicadores de rendimiento, incluida la generación eléctrica, las pérdidas por evaporación, la calidad del agua, los impactos acuáticos y la eficiencia operativa. Los resultados principales son las cifras de evaporación y algas, pero la importancia más amplia es que el piloto se diseñó como una prueba empírica de viabilidad técnica y operativa sobre infraestructura de riego activa.
Esa distinción es importante. Muchos conceptos energéticos parecen prometedores sobre el papel, pero tienen dificultades cuando se cruzan con los requisitos de mantenimiento, las operaciones de servicios públicos existentes o las limitaciones ambientales. La energía solar sobre canales tiene que coexistir con agua en movimiento, necesidades de inspección, estructuras de soporte y las realidades de la programación del riego. Un piloto en el mundo real ofrece una base más sólida para decidir su expansión que el modelado por sí solo.
Uso del suelo y valor para la red
La energía solar en canales también aborda un punto de fricción común en la transición energética: la ubicación. Los grandes proyectos solares a menudo enfrentan retrasos u oposición porque compiten con tierras agrícolas, hábitat u otras prioridades locales. Al usar corredores de canales existentes, los desarrolladores pueden reducir esa presión sobre el uso del suelo y, al mismo tiempo, ubicar la generación cerca de las cargas rurales.
Para los distritos de riego y las regiones agrícolas, esa proximidad puede importar casi tanto como el ahorro de agua. La generación eléctrica local puede respaldar el bombeo y otras operaciones intensivas en energía, y puede hacerlo sin las complicaciones de transmisión y emplazamiento vinculadas a algunos desarrollos en terrenos vírgenes. Por ello, el piloto se sitúa en la intersección de la energía, la gestión del agua y la resiliencia agrícola, en lugar de encajar perfectamente en una sola categoría de política pública.
Por qué California es un banco de pruebas lógico
Las redes de canales de California y la presión recurrente de la sequía la convierten en uno de los lugares más plausibles para probar este modelo a escala. El estado tiene grandes ambiciones solares, una amplia infraestructura de riego y un fuerte incentivo para reducir las pérdidas por evaporación. Esa combinación significa que el enfoque sobre canales no es solo una novedad de ingeniería. Se está evaluando frente a restricciones reales que son centrales para la economía del estado.
El contexto del Valle Central es especialmente relevante porque concentra tanto la demanda de agua como la sensibilidad al uso del suelo. Si la energía solar puede ofrecer allí una producción significativa mientras conserva agua y evita nuevas conversiones de terreno, el modelo se vuelve más fácil de justificar desde el punto de vista económico y político.
Qué viene después
El piloto por sí solo no demuestra que todos los canales sean adecuados para cubrirlos con energía solar. Los costos, los requisitos estructurales, el acceso para mantenimiento y las condiciones ambientales locales determinarán dónde funciona mejor el concepto. Pero los hallazgos refuerzan la idea de que la energía solar sobre canales puede ofrecer varios beneficios operativos a la vez, en lugar de cambiar un problema de recursos por otro.
Esa es la importancia más amplia de los resultados de Nexus. Muchas propuestas de infraestructura prometen beneficios compartidos, pero relativamente pocas generan evidencia cuantificada que pueda informar la inversión y las políticas públicas. En este caso, el proyecto parece haber producido exactamente el tipo de datos de campo necesarios para hacer avanzar la discusión.
Un modelo práctico para regiones con recursos limitados
A medida que los planificadores energéticos buscan modelos de despliegue con menos conflictos, la energía solar en canales ofrece una narrativa práctica: usar corredores existentes, generar energía renovable, conservar agua y mejorar las condiciones de los canales. La reducción reportada del 70% en la evaporación y la caída del 85% en el crecimiento de algas hacen que la idea sea más difícil de descartar como un experimento de nicho.
Para las regiones que equilibran la adaptación climática con la expansión eléctrica, la lección puede ser que la infraestructura no siempre necesita construirse en capas separadas. A veces, los proyectos más valiosos son los que hacen que una misma infraestructura pública cumpla más de una función.
Este artículo se basa en una cobertura de PV Magazine. Leer el artículo original.
Originally published on pv-magazine.com




