Las energías renovables ganan una mayor cuota en el mix eléctrico de EE. UU.
Las fuentes de energía renovable suministraron el 30,3% de la generación eléctrica de EE. UU. en los primeros cinco meses de 2026, según datos recientemente publicados de la Administración de Información Energética de EE. UU. citados en el informe original. Eso supone un aumento frente al 28,2% del mismo periodo del año anterior, una ganancia que marca otro paso en el reajuste gradual del sistema eléctrico estadounidense.
El aumento no estuvo impulsado por una sola tecnología, aunque la solar destacó. El informe original señala que la generación renovable total creció un 10,1% interanual hasta mayo, con la solar a gran escala subiendo un 21,6%, la solar a pequeña escala un 12,8%, la hidroelectricidad un 10,8% y la eólica un 4,8%. En contraste, la producción de las centrales nucleares creció un 1,3% y la generación con gas natural un 2,5%, mientras que la electricidad generada con carbón cayó un 10,9%.
Esta combinación de crecimiento más rápido de las renovables y caída de la producción de carbón es una de las señales más claras de los datos. Sugiere que la transición ya no es solo cuestión de anuncios de capacidad o metas a largo plazo. Ya se refleja en las cifras reales de generación en toda la red.
La eólica y la solar ya superan con comodidad al carbón
Uno de los hitos más notables del informe es la posición relativa de la eólica y la solar frente a las fuentes tradicionales de carga base y a las fuentes fósiles. Incluida la solar a pequeña escala, la eólica y la solar juntas aportaron más del 22,2% de la producción eléctrica doméstica en los primeros cinco meses del año.
Aún más importante, esas dos fuentes combinadas generaron un 57% más de electricidad que el carbón y un 26% más que la nuclear en el mismo periodo. Solo en mayo, la electricidad generada por solar superó a la producida por el carbón o por la eólica por separado. Es una señal llamativa de la rapidez con la que la solar, en particular, está pasando de ser un recurso complementario a convertirse en uno de los mayores contribuyentes al parque de generación de EE. UU.
El carbón no ha desaparecido de la red, pero las cifras del informe refuerzan que su papel relativo se está reduciendo a medida que entran en operación nuevos proyectos renovables y se retiran unidades más antiguas. Los datos también muestran que la competencia ya no es solo entre renovables y carbón. En algunos periodos, la solar empieza a rivalizar o incluso a superar por sí sola a otras grandes fuentes de generación.
Las incorporaciones de capacidad están reconfigurando el sistema entre bastidores
Las ganancias en generación se ven reforzadas por una importante cartera de nueva capacidad. El informe original señala que la solar, la eólica y el almacenamiento en baterías añadirán aproximadamente 83,0 gigavatios de nueva capacidad de generación en Estados Unidos para el 31 de mayo de 2027. En ese mismo periodo, se espera que la capacidad total de combustibles fósiles y nuclear disminuya en casi 4,7 gigavatios.
Esa previsión importa porque el crecimiento de la capacidad fija los límites de las futuras cuotas de generación. En los 12 meses entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2026, la capacidad solar a gran escala aumentó en 27.995,1 megavatios. La solar a pequeña escala añadió 6.664,3 megavatios y la eólica sumó 10.252,6 megavatios. En todas las tecnologías renovables, incluidas la hidroelectricidad, la biomasa y la geotermia, la capacidad instalada se amplió en 44.711,8 megavatios.
El almacenamiento en baterías se está convirtiendo en una parte central de ese despliegue. El informe dice que la capacidad de baterías a gran escala aumentó en 16.551,8 megavatios durante el mismo periodo. El almacenamiento no genera electricidad por sí mismo, pero cambia la forma en que operan los sistemas con alta penetración renovable. Puede desplazar la producción solar hacia los picos de demanda vespertinos, ayudar a suavizar la variabilidad y reducir la limitación de generación cuando la producción renovable es alta.
La importancia del crecimiento del almacenamiento es que responde a uno de los argumentos operativos más comunes contra una mayor penetración renovable. A menudo se ha presentado la expansión de la solar y la eólica como limitada por la intermitencia, pero una flota de almacenamiento en rápido crecimiento puede mejorar la flexibilidad y hacer más viables cuotas mayores de renovables.
El gas natural sigue creciendo, pero el equilibrio está cambiando
Los datos de origen no describen una simple historia de reemplazo en la que todas las fuentes fósiles retroceden a la vez. La capacidad de gas natural aún aumentó en 6.289,0 megavatios durante el último año. Esa expansión continuada muestra que el gas sigue siendo una parte importante de la estrategia de fiabilidad y equilibrio a corto plazo de la red.
Pero incluso con el gas sumando capacidad, la dirección general es clara. La generación renovable crece más rápido, las incorporaciones de capacidad renovable son mucho mayores en conjunto y el carbón pierde terreno tanto en producción como en base instalada. La capacidad de carbón cayó en 2.235,6 megavatios durante el último año, mientras que la capacidad nuclear descendió ligeramente en 27,6 megavatios.
Esta combinación importa porque el sistema eléctrico de EE. UU. no está transitando mediante un único interruptor de “viejo” a “nuevo”. En cambio, avanza a través de una fase desigual en la que el gas sigue siendo importante, el carbón continúa retrocediendo, la nuclear se mantiene relativamente estable en producción y las renovables añaden tanto volumen como cuota de mercado al ritmo más rápido.
Por qué importa el umbral del 30%
Superar el 30% de la generación eléctrica total de EE. UU. es importante simbólicamente, pero es algo más que simbolismo. Los grandes sistemas eléctricos no cambian de la noche a la mañana. Cada punto porcentual ganado por las renovables se vuelve más difícil de lograr que el crecimiento de las primeras etapas, porque los retos de integración, las necesidades de transmisión, los cuellos de botella de interconexión y los problemas de diseño de mercado cobran mayor relevancia a medida que aumentan las cuotas.
Por eso es importante la combinación de mayor generación y mayor capacidad de almacenamiento. Sugiere que la cuota renovable está siendo respaldada no solo por más proyectos, sino por una arquitectura del sistema cada vez más adaptada para utilizarlos. El ritmo de las incorporaciones solares a gran escala indica especialmente que la economía y la maquinaria de despliegue detrás de la energía limpia siguen acelerándose, en lugar de estancarse.
El informe también apunta a un cambio en cómo los estadounidenses deberían pensar la red. La energía renovable ya no es un contribuyente periférico dependiente de condiciones estrechas. Con un 30,3% de la generación en cinco meses, es una parte fundamental del mix eléctrico nacional, lo bastante grande como para influir en los precios mayoristas, la planificación de la transmisión, los debates sobre suficiencia de recursos y las decisiones de inversión en todo el sector.
La siguiente fase de la transición
La pregunta central ahora no es si las renovables seguirán expandiéndose, sino con qué rapidez podrá adaptarse la red que las rodea. Más solar, eólica y almacenamiento requerirán mejoras en la transmisión, procesos de interconexión más rápidos y normas de mercado que recompensen la flexibilidad. Los datos de este informe no resuelven esos cuellos de botella, pero sí los vuelven más urgentes.
Por ahora, el titular es claro: la electricidad renovable crece más rápido que el resto del mix eléctrico de EE. UU., la solar emerge como una fuente dominante de nueva generación y el carbón queda aún más rezagado. Si las incorporaciones de capacidad proyectadas hasta mayo de 2027 se materializan, la brecha competitiva entre la energía renovable y las fuentes heredadas probablemente se ampliará todavía más.
Este artículo se basa en un reportaje de CleanTechnica. Leer el artículo original.
Originally published on cleantechnica.com





