La responsabilidad por incendios forestales se está convirtiendo en un problema de financiamiento para las empresas de servicios públicos de California
Edison International advierte que Southern California Edison podría enfrentar rebajas crediticias si los legisladores de California no aprueban reformas de responsabilidad por incendios forestales antes de que concluya la sesión legislativa estatal el 31 de agosto de 2026. El mensaje, transmitido por Pedro Pizarro, presidente y director ejecutivo de Edison, en la llamada de resultados del segundo trimestre de la compañía, subraya que el riesgo de incendios forestales en California ya no es solo un asunto operativo y legal. Cada vez más, es un tema de mercados de capitales que puede afectar los costos de endeudamiento, los balances de las empresas de servicios públicos y, en última instancia, las facturas de los clientes.
Según el material de origen, Pizarro dijo que la compañía aún no había visto un proyecto de ley que creara un marco favorable al crédito para las empresas de servicios públicos que enfrentan costos crecientes por incendios forestales. Describió el calendario como ajustado, con solo cuatro semanas restantes en la sesión, y enfatizó que incluso una rebaja de un escalón podría tener consecuencias importantes porque Southern California Edison, o SCE, ya está en BBB- con S&P, el nivel más bajo del grado de inversión antes de caer en territorio de grado especulativo.
Esa advertencia importa porque la calidad crediticia determina cómo financian las empresas de servicios públicos la infraestructura de larga vida útil. Las empresas dependen en gran medida de los mercados de deuda para pagar la transmisión, la distribución, el refuerzo de la red y otros proyectos intensivos en capital. Si los prestamistas consideran que la responsabilidad por incendios forestales es abierta y que la política estatal no la aborda de manera suficiente, el financiamiento se vuelve más costoso. Pizarro dijo que esos mayores costos de deuda se trasladarían a los clientes de SCE, convirtiendo un retraso político en Sacramento en un problema de costo para el consumidor, además de corporativo.
La exposición de la compañía sigue siendo grande
La presión no es teórica. El texto fuente señala que SCE había registrado 1.600 millones de dólares en costos relacionados con acuerdos vinculados al incendio Eaton de 2025 al 30 de junio. Edison también ha utilizado su Programa de Compensación por Recuperación de Incendios Forestales para adelantar 750 millones de dólares a más de 5.400 reclamantes. Al mismo tiempo, la empresa de servicios públicos ha recibido reclamaciones de más de 12.000 personas, fideicomisos y entidades legales, una señal de que su exposición final podría aumentar de manera significativa.
Pizarro habría dicho a los analistas que las reclamaciones actuales representan solo una fracción de lo que la compañía podría terminar pagando. Ese comentario subraya el desafío financiero central: incluso antes de que las responsabilidades finales se conozcan por completo, los inversores y las agencias de calificación deben evaluar la capacidad de la empresa de absorber pérdidas futuras mientras sigue operando e invirtiendo. Para una empresa de servicios públicos regulada, una incertidumbre de esa magnitud puede ser casi tan desestabilizadora como las pérdidas ya materializadas.
También existe un contexto político de corto plazo. En abril de 2026, la Comisión de Servicios Públicos de California concedió a SCE permiso para cobrar entre 274 millones y 650 millones de dólares a los clientes para cubrir los costos del incendio Eaton, según el material de origen. Esa decisión muestra que los reguladores ya están permitiendo cierta recuperación de costos relacionados con incendios. Pero, desde la perspectiva de Edison, el tratamiento fragmentado de los costos no es lo mismo que un marco de responsabilidad duradero que tranquilice a los mercados crediticios.
Por qué importa la fecha límite legislativa
La sesión legislativa de California termina el 31 de agosto de 2026, y Edison está usando esa fecha para centrar la atención en lo que está en juego. Si los legisladores no actúan este año, las empresas de servicios públicos podrían entrar en otra temporada de incendios y otro ciclo de financiamiento sin un apoyo político claro. Pizarro dijo que la compañía no había visto un proyecto de ley que abordara el aumento de los costos por incendios forestales, lo que plantea la posibilidad de que la reforma vuelva a retrasarse.
Esa incertidumbre es especialmente notable porque SCE también planea una inversión importante. El texto fuente enumera un plan de capital a cinco años de entre 38.000 y 41.000 millones de dólares. Los grandes programas de capital son comunes para las empresas de servicios públicos que gestionan la electrificación, la modernización de la red y los objetivos de descarbonización. Pero dependen del acceso asequible a la financiación. Un perfil crediticio más débil no necesariamente detiene la inversión de inmediato, y Pizarro dijo que una rebaja no tendría un efecto inmediato sobre el plan de capital de SCE porque la compañía no espera emitir nuevas acciones antes de 2030. Aun así, los costos de la deuda pueden subir mucho antes de que cambien los planes de capital.
En otras palabras, la compañía está señalando que el estado no puede tratar la reforma sobre incendios forestales como una disputa estrecha sobre la responsabilidad de las empresas de servicios públicos. La estructura financiera que sostiene la red también forma parte de la ecuación. Si los inversores concluyen que la exposición a incendios forestales no es manejable bajo las reglas actuales, las empresas aún podrán construir, reparar y reforzar sistemas, pero lo harán a un costo mayor.
Una prueba más amplia para el modelo de servicios públicos de California
El texto fuente también señala que el 60% de la energía que SCE entregó a los clientes fue libre de carbono, lo que refleja la escala y la importancia estratégica de la empresa dentro del sistema eléctrico de California. Eso hace que el debate actual sea más amplio que los resultados trimestrales de una sola compañía. California intenta mantener la confiabilidad, gestionar el riesgo de desastres relacionados con el clima y seguir avanzando hacia una red más baja en carbono. Esos objetivos pueden chocar si la responsabilidad por incendios forestales vuelve menos estable financieramente al modelo de servicios públicos regulado.
Los inversores, los reguladores, los legisladores y los usuarios no se acercan a ese problema desde el mismo ángulo. Los inversores quieren claridad sobre la asignación de riesgos. Los reguladores quieren responsabilidad pública y asequibilidad. Los legisladores enfrentan presión para no parecer indulgentes con empresas vinculadas a incendios catastróficos. Los clientes quieren un servicio confiable sin asumir aumentos de costos interminables. La tensión entre esas posiciones es exactamente la razón por la que los mercados crediticios se están convirtiendo en un punto de presión.
La advertencia de Edison, por tanto, cumple dos funciones. Primero, es un mensaje directo a los responsables de la política de que el retraso tiene consecuencias financieras medibles. Segundo, es una señal al mercado de que la compañía intenta asegurar un marco más predecible antes de que aumente la presión sobre su calificación. El hecho de que Pizarro se negara a responder preguntas de los analistas sobre cómo actuaría la compañía si fracasan las reformas sugiere que los riesgos siguen en evolución.
Qué vigilar a continuación
- Si los legisladores de California presentan un borrador de ley sobre responsabilidad por incendios forestales antes de la fecha límite del 31 de agosto.
- Cómo responden las agencias de calificación si no surge un paquete de reforma en las próximas semanas.
- Si reclamaciones adicionales vinculadas al incendio Eaton aumentan de forma material los pagos previstos de SCE.
- Cómo podrían afectar los crecientes costos de financiamiento a las tarifas futuras de los clientes y a los planes de inversión en la red.
Por ahora, Edison ha convertido un debate político abstracto en una advertencia financiera concreta. El argumento de la compañía es sencillo: sin un marco que respalde el crédito de las empresas de servicios públicos, la carga de los incendios forestales de California no solo se sentirá en los tribunales y en las audiencias legislativas, sino también en el costo del capital que sustenta el sistema eléctrico del estado.
Este artículo se basa en la cobertura de Utility Dive. Leer el artículo original.
Originally published on utilitydive.com


