La lógica de expansión de la red en California está cambiando
El operador de la red de California ha aprobado un plan de transmisión que recomienda 38 proyectos con un costo de unos 6.7 mil millones de dólares durante la próxima década, según el material fuente proporcionado. La parte más importante de la decisión no es solo el tamaño de la inversión, sino la razón detrás de ella. Más de la mitad de los proyectos están impulsados por el crecimiento previsto de la carga, lo que marca un cambio en la planificación de transmisión: de centrarse principalmente en conectar generación renovable de bajo costo a planificar también para atender una demanda de clientes en aumento.
Ese cambio de énfasis importa porque refleja una realidad más amplia del sector eléctrico. La electrificación, el crecimiento manufacturero y el desarrollo de centros de datos ya no son condiciones secundarias en la planificación de la red. Se están convirtiendo en los principales factores que determinan hacia dónde deben ir las líneas y con qué rapidez debe integrarse la nueva capacidad.
Qué aprobó CAISO
La Junta de Gobernadores del operador independiente del sistema eléctrico de California aprobó el plan de transmisión por 5 votos a 0, haciendo oficial la recomendación de que las utilities impulsen 38 proyectos durante los próximos 10 años. La fuente señala que el plan está diseñado para ayudar a la red a acomodar el crecimiento previsto de la carga y apoyar el desarrollo de recursos críticos identificado por la Comisión de Servicios Públicos de California.
Las suposiciones de recursos detrás del plan son amplias. CAISO apunta a trayectorias de desarrollo que incluyen 45 gigavatios de solar en partes de California, Nevada y Arizona; 8 gigavatios de eólica dentro del estado en Tehachapi; más de 2 gigavatios de geotermia, en gran parte en el Valle Imperial y el sur de Nevada; e importaciones de más de 10 gigavatios de eólica desde Idaho, Wyoming y Nuevo México.
Esto no es un ajuste menor de la red. Es una capa habilitadora importante para la siguiente fase de la red occidental.
El crecimiento de la demanda ya está en el centro
El material fuente indica que California prevé necesitar 107 gigavatios adicionales de capacidad instalada para 2040 con el fin de atender la creciente demanda derivada de la electrificación de edificios, la electrificación del transporte, la manufactura y grandes cargas, incluidos los centros de datos. Esa cifra explica por qué cambia la conversación sobre transmisión. La generación limpia es necesaria, pero el sistema también debe servir a una economía eléctrica mucho mayor.
California puede no enfrentar la misma escala de demanda de centros de datos que algunas otras regiones, según la fuente, pero aun así está planificando un futuro en el que el consumo eléctrico crezca de forma notable en varios sectores. La transmisión, por tanto, se convierte tanto en una herramienta de transición energética como en un seguro frente al crecimiento de la demanda.
Es una evolución notable del lenguaje. Durante años, los debates sobre transmisión solían centrarse en desbloquear recursos renovables remotos. Eso sigue siendo parte de la misión. Pero a medida que la demanda aumenta, los planificadores también deben pensar en llevar suficiente energía de forma fiable a los bolsillos de carga en crecimiento. El plan de CAISO refleja directamente ese doble papel.
Los proyectos muestran una estrategia mixta
Las recomendaciones concretas citadas en la fuente incluyen una línea de 500 kilovoltios de Trout Canyon a Lugo, la ampliación del corredor Tesla-Trimble-Metcalf de 230 kilovoltios que sirve al sur del área de la Bahía, y compensación en serie en el corredor Gates-to-Los Banos de 500 kilovoltios. Esos ejemplos muestran una mezcla de nueva construcción de líneas y mejoras puntuales a la infraestructura existente.
El plan también incluye 12 proyectos de reconductorado, que aumentan la capacidad de transmisión sin necesidad de corredores totalmente nuevos. Ese detalle es importante porque apunta a un enfoque pragmático. Construir infraestructura completamente nueva es lento, caro y políticamente difícil. Mejorar lo que ya existe puede entregar capacidad más rápido, aunque no resuelva todos los cuellos de botella.
Por qué importa más allá de California
La decisión de CAISO ilustra cómo está cambiando la planificación de la red en todo Estados Unidos. Los sistemas eléctricos que antes se optimizaban en torno a una demanda relativamente estable y cambios graduales en la generación ahora deben absorber varias transformaciones a la vez: despliegue rápido de renovables, nuevas cargas industriales, electrificación de edificios y transporte, y estrés de confiabilidad por eventos climáticos extremos.
La transmisión es donde esas presiones se vuelven concretas. Sin nuevas líneas y corredores mejorados, los objetivos de generación quedan atrapados y el crecimiento de la demanda resulta más difícil de atender de forma asequible. Por eso este plan importa incluso fuera de California. Muestra a un operador reconociendo públicamente que el crecimiento de la demanda está impulsando ahora grandes decisiones de inversión en transmisión.
Los 6.7 mil millones de dólares son una cifra grande, pero las apuestas del sistema son mayores. Si las previsiones de demanda resultan correctas, construir menos transmisión de la necesaria generaría después costos mucho más altos por congestión, retrasos en la interconexión y riesgo de confiabilidad. Por tanto, el plan no es solo una recomendación de gasto, sino una estrategia de adaptación para una red que debe mover más energía, desde más fuentes, hacia más usos electrificados que antes.
Este artículo se basa en la cobertura de Utility Dive. Leer el artículo original.
Originally published on utilitydive.com




