Smart vuelve a la idea del coche urbano
Smart ha presentado un nuevo concepto llamado #2, un vehículo eléctrico compacto que adelanta el próximo coche urbano pequeño de la compañía y, en la práctica, señala un sucesor del Fortwo. El momento importa. El último Fortwo salió de la línea de producción en 2024 y, desde entonces, Smart se ha centrado en vehículos de cuatro puertas más grandes. El #2 demuestra que la marca no está abandonando el segmento ultracompacto que la definió en sus inicios.
Incluso en forma de concepto, el mensaje es claro: Smart quiere recuperar su identidad de coche diminuto sin arrastrar las limitaciones que antes venían con ella. La compañía dice que el vehículo se basa en su Electric Compact Architecture, o ECA, desarrollada internamente, y que las cifras principales mejoran de manera drástica frente al antiguo Fortwo EQ.
La autonomía prevista del concepto es de casi 186 millas en el ciclo WLTP europeo, mientras que la carga del 10% al 80% se dice que tarda menos de 20 minutos. Eso supone un gran aumento frente a las 75 millas WLTP del Fortwo EQ saliente, según el texto fuente proporcionado. Para un coche construido en torno al uso urbano denso, ese cambio no es solo incremental. Cambia para qué puede utilizarse razonablemente el vehículo.
Sigue siendo pequeño, pero ya no está atrapado por viejos compromisos
Smart dice que el #2 crece solo 3,9 pulgadas respecto al antiguo Fortwo, hasta alcanzar 109,9 pulgadas de longitud total. En otras palabras, sigue siendo muy pequeño. Esa es la esencia del atractivo del concepto. La marca no está intentando convertir al sucesor del Fortwo en un crossover subcompacto genérico ni en una reinterpretación suavizada de un coche urbano. Sigue persiguiendo la misma idea de empaquetado: huella mínima, máxima maniobrabilidad urbana.
Lo que ha cambiado es la capacidad esperada. Las primeras generaciones de pequeños EV solían parecer ingeniosas, pero exigían importantes sacrificios en autonomía y flexibilidad de uso. El concepto #2 sugiere que Smart cree que la batería y la tecnología de carga actuales ya pueden sostener un coche eléctrico pequeño de verdad práctico, en lugar de ser solo un objeto de nicho con estilo.
Esa diferencia importa porque el mercado global de EV ha tendido a crecer en tamaño. Muchos fabricantes se han concentrado en SUV, crossovers y vehículos premium, donde los márgenes son más fuertes. Un coche urbano eléctrico de propósito específico es una apuesta más concreta, una que depende de la congestión urbana, las limitaciones de aparcamiento y los patrones de demanda regional, en lugar de apelar a todo el mundo.
El diseño vanguardista también forma parte de la propuesta
El concepto no parece radical en su forma general, pero el texto fuente deja claro que Smart está apostando fuerte por los detalles de diseño. Jalopnik describe elementos en la parte delantera que se parecen a correas y adornos dorados tipo hebilla, comparando el efecto con un bolso de lujo. Kai Sieber, director de diseño de Smart, enmarcó el coche como una expresión de una filosofía de marca más amplia en la que “Function becomes Fashion”.
Ese planteamiento resume el reto actual de la compañía. Smart no puede vender un coche eléctrico pequeño solo con argumentos racionales. La practicidad urbana forma parte del valor, pero la marca también necesita que lo pequeño vuelva a ser aspiracional. La comparación con un bolso puede sonar superficial, pero señala la estrategia real: empaquetar un formato de vehículo limitado como un objeto de estilo de vida deliberado, y no como una opción barata o de resignación.
Es un movimiento familiar en el branding automovilístico. Mini construyó gran parte de su identidad moderna convirtiendo el empaquetado compacto en una declaración de diseño. El texto fuente señala explícitamente que Smart, ahora copropiedad de Mercedes-Benz y Geely, sigue en cierto modo un camino similar tras expandirse hacia crossovers premium más de moda.
Lo que viene para el coche de producción
La versión de producción del #2 está prevista para debutar en el Salón del Automóvil de París a finales de este año, y el artículo dice que debería parecerse mucho al concepto. Es una pista útil, porque algunos concept cars existen sobre todo para marcar intención. En este caso, la expectativa declarada es que la versión final de mercado se parezca mucho a lo que Smart ya ha mostrado.
En términos geográficos, la compañía dice que el modelo llegará a Europa, China y otros mercados seleccionados. El texto fuente sugiere con fuerza que Estados Unidos no estará entre ellos. No es sorprendente. Los coches urbanos pequeños han tenido históricamente dificultades en EE. UU., donde la preferencia del mercado se ha inclinado hacia vehículos más grandes y la homologación de modelos de nicho puede ser complicada.
Europa y China, en cambio, son escenarios más plausibles para un vehículo construido en torno a dimensiones compactas, electrificación y uso urbano. Si el #2 de producción cumple los objetivos de autonomía y carga que insinúa el concepto, podría ofrecer una propuesta de EV pequeño mucho más creíble que intentos anteriores en la categoría.
Por qué el #2 importa más allá de Smart
El #2 es una prueba de si la transición eléctrica puede diversificar los tipos de vehículo en lugar de limitarse a electrificar los mismos formatos grandes que los consumidores ya conocen. Si los EV pequeños pueden ofrecer una autonomía aceptable, carga rápida y una identidad de diseño sólida, podrían volverse más competitivos en ciudades congestionadas donde el espacio en la vía y el aparcamiento son limitados.
El movimiento de Smart también refleja una cuestión más amplia del sector: ¿la electrificación hace que los coches compactos vuelvan a ser más atractivos, o los consumidores siguen inclinándose por vehículos más grandes incluso cuando cambia la propulsión? La compañía apuesta a que todavía hay espacio para un coche urbano muy reconocible y muy marcado como marca, que ya no se sienta tecnológicamente comprometido.
El Fortwo simbolizó una vez una visión concreta de la movilidad urbana. El concepto #2 sugiere que Smart quiere actualizar esa idea para la era eléctrica de batería, conservando la huella que hizo famoso al original mientras elimina algunas de las restricciones que lo dejaron en un nicho. Si el coche de producción llega cerca del concepto, la marca podría haber encontrado una forma de hacer relevante de nuevo al pequeño EV urbano.
Este artículo se basa en la cobertura de Jalopnik. Leer el artículo original.
Originally published on jalopnik.com


