Diez años después de su debut, Starship alcanzó la órbita

Una década después de que Elon Musk presentara en Guadalajara un concepto de nave gigante rumbo a Marte, el programa Starship de SpaceX superó un umbral importante. El 28 de septiembre de 2026, un descendiente de aquel diseño alcanzó la órbita por primera vez en el decimocuarto vuelo de prueba y transportó satélites para Starlink.

El logro es importante, pero no demuestra todavía la arquitectura necesaria para misiones humanas a la Luna o Marte. Starship aún debe demostrar repostaje en órbita, retorno fiable y operaciones prolongadas.

El vehículo ha pasado de concepto a sistema de lanzamiento orbital, pero las misiones que lo hicieron famoso exigen vuelos repetidos, transferencia de propelente en el espacio, apoyo a tripulaciones y fiabilidad durante periodos mucho más largos.

Un vehículo que cambió varias veces

El diseño de 2016 se llamaba Interplanetary Transport System, o ITS, y proponía una estructura de fibra de carbono. SpaceX pasó después al enfoque de acero inoxidable de Starship, probado en Texas.

El desarrollo incluyó saltos cortos desde 2019 y vuelos a mayor altitud. Algunos prototipos se perdieron, mientras otros mejoraron la capacidad de volar y aterrizar. En mayo de 2021, SN15 aterrizó tras un vuelo de gran altitud, una demostración importante para un sistema totalmente reutilizable.

ilustración de una ciudad en Marte con cuatro grandes naves blancas en sus alrededores
El fundador y director ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, ha dicho durante años que Starship ayudará a hacer económicamente viable el asentamiento humano en Marte. (Imagen: SpaceX)

Ese mismo año, NASA seleccionó Starship como primer módulo de aterrizaje tripulado de Artemis, vinculando su desarrollo al regreso de astronautas a la Luna.

La configuración completa combina el propulsor Super Heavy con la etapa superior Starship, llamada a menudo Ship. Voló por primera vez en abril de 2023, pero se perdió minutos después. Le siguieron tres vuelos en menos de un año; todos llegaron al espacio, pero perdieron la etapa superior durante la reentrada.

El progreso llegó mediante vuelos de prueba y reveses

SpaceX ha demostrado elementos individuales del sistema. En 2024 transfirió oxígeno líquido entre dos tanques dentro de una Ship, la demostración más cercana hasta entonces a la transferencia necesaria para la Luna o Marte.

Ese año también logró amerizajes controlados de ambas etapas. En octubre, los brazos mecánicos de la torre atraparon por primera vez un propulsor Super Heavy que regresaba. Repetir la maniobra con seguridad y de forma rutinaria sigue siendo otro desafío.

El desarrollo no fue lineal. Tras una captura en enero de 2025, se sucedieron fallos de Ship y una etapa superior explotó durante una prueba en tierra. Un vuelo limpio en agosto puso fin a la racha, y SpaceX completó en octubre los vuelos del diseño anterior.

La primera Starship V3 voló en mayo de 2026 y otra en julio. El vuelo 14, a finales de septiembre, produjo la primera misión orbital. La historia del programa combina avances rápidos con pérdidas, rediseños y pruebas continuas.

foto de un gran cohete plateado descendiendo hacia su plataforma de lanzamiento junto al mar
Fotografía compuesta del propulsor Super Heavy de Starship regresando a la plataforma el 13 de octubre de 2024. (Imagen: SpaceX vía X)

Por qué la órbita aún no es una misión a Marte

Una misión marciana requiere más que un lanzador potente. Starship tendría que recorrer enormes distancias, transportar suministros y propelente suficientes y gestionar los riesgos de los vuelos tripulados prolongados. Su alcance prometido depende del repostaje en órbita.

La transferencia interna de oxígeno líquido de 2024 fue una demostración inicial, pero no una transferencia completa entre dos naves en órbita. Una arquitectura lunar o marciana necesitaría coordinar naves cisterna, transferencias y operaciones con alta fiabilidad, además de demostrar la reutilización repetida de Ship y Super Heavy.

El regreso y la reentrada son igual de importantes. Las primeras pruebas llegaron al espacio, pero perdieron Ship durante la reentrada. Un vehículo de transporte rutinario deberá sobrevivir y controlar esa fase de manera constante.

La función de Artemis añade una prueba inmediata. Starship es un módulo de aterrizaje tripulado y deberá cumplir requisitos lunares exigentes, no solo la narrativa marciana de SpaceX.

Los próximos hitos definirán el calendario

  • Vuelos orbitales repetidos con un rendimiento más constante.
  • Recuperación y reutilización fiables de Super Heavy y de la etapa superior Starship.
  • Demostraciones de transferencia de propelente relevantes para misiones más allá de la órbita terrestre.
  • Avances en las capacidades de módulo lunar necesarias para Artemis.

El primer vuelo orbital de Starship ofrece a SpaceX un logro tangible en el décimo aniversario de su visión marciana. No determina cuándo llegará a Marte. El trabajo restante es considerable y la siguiente fase se medirá por la capacidad de convertir demostraciones aisladas en un sistema de misión fiable.

Este artículo se basa en información de Space.com. Leer el artículo original.

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