Una nueva ronda de financiación para un plan de lanzamiento ambicioso
La startup china de lanzamientos Cosmoleap ha recaudado 73 millones de dólares en una ronda de financiación destinada a acelerar el desarrollo de un cohete orbital reutilizable y de un sistema de recuperación poco habitual inspirado en la captura por torre. La empresa dijo que el dinero se destinará al desarrollo del producto, a pruebas y validación, y a ampliar su equipo mientras avanza hacia un primer lanzamiento en 2027.
La compañía, cuyo nombre formal es Beijing Dahang Yueqian Technology Co., Ltd., está desarrollando el cohete Yueqian-1. Su apuesta técnica central es un concepto de “captura en torre y recuperación mediante aterrizaje” para la primera etapa, un diseño similar a la arquitectura de captura popularizada por el sistema Mechzilla de SpaceX. Si funciona, el enfoque podría reducir la necesidad de patas de aterrizaje convencionales y facilitar una reutilización más rápida. Si no funciona, añade otra capa de complejidad a un cohete que ya va con un calendario agresivo.
En un sector espacial comercial en el que el lanzamiento reutilizable se considera cada vez más el estándar a seguir, la financiación muestra que los inversores en China siguen dispuestos a respaldar a firmas jóvenes con planes técnicamente exigentes. Pero el tamaño de la ronda y el estado del programa de la compañía también dejan claro que Cosmoleap sigue siendo un contendiente en fase temprana dentro de un campo nacional muy concurrido.
Qué dice Cosmoleap que está construyendo
Según la empresa, el Yueqian-1 tendrá 70 metros de altura, 4,2 metros de diámetro y será capaz de llevar 18.000 kilogramos a la órbita baja terrestre. Esa cifra baja a 12.000 kilogramos cuando se recupera la primera etapa. Son números considerables para un vehículo de una startup y sitúan al cohete en una clase orientada a cargas útiles comerciales e institucionales relevantes, no solo al nicho de pequeños satélites.
Cosmoleap afirma que el ensamblaje final y las pruebas del vehículo comenzarán en la segunda mitad de 2026, con un vuelo inaugural previsto para 2027. La empresa está desarrollando su propio motor Qingyu-11 de metano y oxígeno líquido, descrito como perteneciente a la clase de empuje de 100 toneladas. También ha probado el motor YF-209 de metano y oxígeno líquido de clase de 80 toneladas desarrollado por el contratista estatal CASC para uso comercial.
Las referencias a ambos motores sugieren un programa que todavía está equilibrando la ambición propia con la realidad práctica del desarrollo de propulsión. La madurez del motor suele determinar si los plazos se mantienen o se retrasan, y las empresas de lanzamientos descubren con frecuencia que los calendarios de propulsión son menos flexibles de lo que sugieren las presentaciones a inversores.
El desafío de la captura en torre
La parte más llamativa del plan es el sistema de recuperación. Cosmoleap ha descrito al Yueqian-1 como el primer cohete de China destinado a usar captura en torre y recuperación mediante aterrizaje. El concepto promete ventajas operativas, pero también es implacable. Recuperar un propulsor guiándolo directamente hacia brazos montados en una torre exige un control preciso, motores fiables y una pila madura de software de vuelo.
Cosmoleap sí llevó a cabo una prueba tipo chopsticks en torre en noviembre de 2024, una señal temprana de que la empresa quería demostrar que se tomaba el concepto en serio y no tratarlo como una idea lejana de marketing. Aun así, las demostraciones de hardware en tierra son solo un paso en una cadena que finalmente debe incluir vuelo, precisión de aterrizaje y repetibilidad.
El calendario subraya la magnitud del desafío. Cosmoleap solo anunció su existencia y el inicio de operaciones en marzo de 2024. Pasar de una empresa recién hecha pública a un lanzador reutilizable de clase orbital con capacidad de captura en torre para 2027 sería ambicioso en cualquier mercado. Hacerlo mientras se valida una arquitectura de recuperación tan exigente hace que el programa sea especialmente agresivo.
Una señal del mercado de lanzamientos en China
La ronda de financiación llega en medio de una expansión más amplia del sector espacial comercial chino, donde el apoyo de políticas centrales y provinciales ha ayudado a atraer capital hacia empresas de lanzamientos e infraestructura relacionada. Cosmoleap no está sola en su apuesta por la reutilización, ni es la operadora mejor financiada del sector. Firmas más consolidadas como Landspace, Space Pioneer y CAS Space han levantado sumas mayores y se están acercando a hitos del mercado de capitales.
La comparación funciona en ambos sentidos. Por un lado, pone de relieve la presión que sigue pesando sobre las empresas jóvenes para diferenciarse técnicamente si quieren atraer la atención de inversores y clientes. Por otro, muestra que el mercado chino ya es lo bastante grande como para sostener múltiples enfoques, incluidas startups dispuestas a intentar saltos difíciles en lugar de mejoras incrementales.
La última financiación de Cosmoleap también sigue a una ronda anterior de aproximadamente 14 millones de dólares en noviembre de 2024. El aumento sugiere que los respaldos están dispuestos a seguir financiando a la empresa durante su siguiente fase de ingeniería, aun cuando los puntos de validación más difíciles todavía están por delante.
Lo que viene después
Los próximos 18 meses importarán más que la cifra principal de la financiación. El ensamblaje final, el avance del motor, las pruebas estructurales y cualquier demostración adicional en torno a la torre de recuperación determinarán si la historia de Cosmoleap sigue siendo aspiracional o empieza a parecer ejecutable.
Los inversores suelen considerar el lanzamiento reutilizable como una inevitabilidad estratégica, pero no todos los programas llegan al punto en que la reutilización se vuelve rutinaria en lugar de retórica. Cosmoleap pide al mercado que crea no solo que puede llegar a órbita, sino que puede hacerlo mientras valida uno de los enfoques de recuperación más difíciles que se están desarrollando hoy.
Para el sector comercial de lanzamientos en China, eso hace que la empresa merezca seguimiento incluso si su calendario se retrasa. Una demostración exitosa de captura en torre por parte de una startup nacional sería un hito técnico importante. Un fallo, aun así, revelaría hasta dónde están dispuestas a llevar las firmas privadas chinas el riesgo de diseño en su búsqueda de operaciones de menor costo.
Por ahora, la conclusión más clara es más limitada: Cosmoleap ha asegurado suficiente capital fresco para mantener en marcha su programa de cohete reutilizable, y pretende usar la siguiente fase para demostrar que su idea más audaz puede sobrevivir al contacto con el hardware.
Este artículo se basa en reportes de SpaceNews. Leer el artículo original.
Originally published on spacenews.com





