Un hito mixto para New Glenn

El tercer lanzamiento de New Glenn de Blue Origin arrojó un resultado dividido que será difícil de ignorar. La compañía voló y recuperó con éxito, por primera vez, una primera etapa previamente usada, lo que marca un hito significativo para las ambiciones de reutilización del cohete pesado. Pero la carga útil de la misión, el satélite Bluebird 7 de AST SpaceMobile, no alcanzó la órbita prevista, creando un revés inmediato para ambas compañías.

El lanzamiento tuvo lugar el domingo por la mañana desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. Según Spaceflight Now, el despegue se produjo a las 7:25 a. m. EDT tras una pausa de 40 minutos en la cuenta regresiva. Cuando el cohete finalmente despegó, sus siete motores de metano impulsaron el vehículo fuera de la plataforma con 3,8 millones de libras de empuje.

Desde la perspectiva de Blue Origin, la parte del propulsor de la misión parece haber ido muy bien. La primera etapa se separó según lo previsto un poco más de tres minutos después del despegue y luego fue recuperada, un paso importante para demostrar que New Glenn puede operar con hardware reutilizable. Ese logro importa porque la reutilización es fundamental para reducir los costos de lanzamiento, aumentar la cadencia y hacer que el vehículo sea más competitivo comercialmente.

El problema fue la órbita, no la separación

El problema de la misión llegó después de la separación de etapas. Blue Origin confirmó que la separación de la carga útil ocurrió y dijo que AST SpaceMobile había confirmado que el satélite se encendió. Pero el satélite fue colocado en lo que la compañía describió como una “órbita fuera de lo nominal”.

Esa formulación es importante. Al parecer, la nave no se perdió en la separación y pudo encenderse, pero no alcanzó la trayectoria prevista. Blue Origin dijo que estaba evaluando la situación y, al principio, no ofreció más detalles sobre la naturaleza del error orbital ni sobre qué opciones de recuperación podrían existir.

La carga útil era Bluebird 7, un satélite de comunicaciones directas al teléfono construido por AST SpaceMobile en Midland, Texas. Según el informe, la nave lleva una antena de matriz en fase de 2.400 pies cuadrados, descrita como la mayor antena civil de su tipo jamás colocada en órbita terrestre baja. Es la segunda de la nueva generación de estaciones de retransmisión de datos de AST SpaceMobile, destinadas a ofrecer servicio celular de banda ancha 4G y 5G directamente a usuarios comunes de todo el mundo.

Por qué el revés importa para AST SpaceMobile

Para AST SpaceMobile, la órbita fuera de objetivo es más que una simple molestia de una misión. La empresa trabaja para desplegar hasta 60 Bluebirds “block two” en una constelación inicial, utilizando una combinación de proveedores de lanzamiento que incluye el Falcon 9 de SpaceX, el LVM3 de India y el New Glenn de Blue Origin. Cualquier incertidumbre sobre la órbita utilizable de la nave incide directamente en el cronograma y la confianza respecto a esa construcción de red más amplia.

Si Bluebird 7 no puede maniobrarse hacia la órbita deseada, AST SpaceMobile podría enfrentarse a retrasos tanto en la planificación del servicio como en la secuenciación de la constelación. Incluso si el satélite sigue funcionando, operar desde la órbita incorrecta puede afectar los patrones de cobertura, la vida útil de la misión y la integración con futuras naves. El informe deja claro que las opciones aún no se conocían al momento de la publicación.

Esa incertidumbre deja a AST SpaceMobile en una postura de espera. Que el satélite se haya encendido es una señal positiva, pero el valor de ese hecho depende por completo de cuánto pueda compensar la nave el error de inserción usando sus recursos a bordo.

Por qué la misión sigue siendo importante para Blue Origin

A pesar de la falta de la carga útil, esta misión siguió representando una demostración técnica importante para Blue Origin. New Glenn nunca había volado antes con una primera etapa reutilizada, y recuperarla con éxito es un hito que la empresa considerará fundamental. La reutilización no es una característica opcional en el mercado de lanzamientos actual. Cada vez más forma parte de la base económica para competir a escala.

Eso significa que Blue Origin puede reclamar un progreso real en el lanzador mismo, incluso mientras investiga qué ocurrió con el rendimiento de la etapa superior. La distinción importa porque la reutilización del propulsor y la entrega orbital precisa están relacionadas, pero son dimensiones separadas de la capacidad de lanzamiento. Una fue validada. La otra ahora requiere explicación.

La misión también destacó el espectáculo y la ambición técnica del cohete. El lanzamiento fue visible desde la costa de Florida, y el ascenso de siete motores subrayó el papel de New Glenn como la gran apuesta de Blue Origin para convertirse en un actor serio en el lanzamiento orbital pesado. Pero los mercados de lanzamiento no perdonan. Un buen resultado con un propulsor reutilizable no borra la preocupación cuando una carga útil comercial falla su órbita objetivo.

Un recordatorio de lo difícil que es madurar un lanzador

Los cohetes de gran capacidad no se vuelven rutinarios después de unos pocos vuelos. La tercera misión de New Glenn muestra cómo el progreso suele ser desigual. Una empresa puede resolver un gran desafío, como reutilizar una primera etapa, mientras sigue enfrentando dudas de fiabilidad en otras partes del perfil de misión. Para los clientes, la cuestión crucial no es si un cohete tiene éxitos aislados, sino si puede entregar satélites donde necesitan ir de manera consistente.

Eso es especialmente cierto para los operadores de comunicaciones que construyen constelaciones. Sus modelos de negocio dependen de la cadencia de despliegue, la precisión orbital y la confianza en la programación de lanzamientos. Una sola inserción fuera de lo nominal puede ser sobrevivible, pero una incertidumbre repetida sería mucho más dañina.

Lo que sigue

El siguiente paso inmediato es la evaluación. Blue Origin dijo que proporcionará actualizaciones cuando haya información más detallada. Mientras tanto, AST SpaceMobile tendrá que determinar si Bluebird 7 todavía puede contribuir de manera significativa a sus planes de red directa al dispositivo.

El resultado deja a ambas compañías con algo real pero incompleto. Blue Origin demostró que un propulsor reutilizado de New Glenn puede volar y recuperarse. AST SpaceMobile obtuvo confirmación de que su satélite se separó y se encendió. Sin embargo, la misión aún no alcanzó su objetivo principal de entrega. En los lanzamientos espaciales, esa combinación cuenta como progreso y revés al mismo tiempo, y será juzgada por lo que cada empresa pueda rescatar de aquí en adelante.

Este artículo se basa en un reportaje de Spaceflight Now. Leer el artículo original.

Originally published on spaceflightnow.com