Una ronda de financiación dirigida a una pieza que falta en la economía espacial

Atmos Space Cargo ha recaudado 25,7 millones de euros, unos 30,1 millones de dólares, en una ronda Serie A para financiar una secuencia de misiones de reentrada y seguir desarrollando una nave espacial más grande. La ronda, anunciada el 22 de abril, estuvo liderada por los fondos europeos Balnord y Expansion Ventures, con la participación de Keen Defence and Security y otros inversores. El Consejo Europeo de Innovación también respaldó la financiación a través de su programa Accelerator, que combina subvenciones y capital.

La relevancia del acuerdo va más allá del balance de una sola startup. Atmos persigue una capacidad que sigue siendo escasa, especialmente en Europa: el retorno comercial rutinario desde órbita. El lanzamiento se ha vuelto más accesible en la última década, pero devolver cargas a la Tierra de forma controlada y repetible sigue siendo un cuello de botella para la investigación en microgravedad, la fabricación en el espacio y otras misiones que dependen de la recuperación física y no del transporte de ida.

Al financiar una campaña definida de tres misiones Phoenix 2, Atmos señala que quiere pasar de la demostración al servicio. Si tiene éxito, Europa podría obtener su primera infraestructura regular de retorno orbital construida en torno a la demanda comercial y no a experimentos puntuales.

El modelo Phoenix

Atmos está desarrollando una familia de naves de reentrada llamada Phoenix. Los vehículos están diseñados para apoyar la investigación y la fabricación en microgravedad en órbita y luego devolver las cargas a la Tierra mediante un escudo térmico inflable. Esa decisión técnica es central para la propuesta de la empresa: un escudo desplegable puede permitir la reentrada manteniendo una configuración compacta de la nave antes del descenso.

La primera misión de demostración voló hace aproximadamente un año y generó datos de vuelo, según SpaceNews. Pero la empresa no pudo recuperar la nave después del amerizaje porque una modificación en el perfil de vuelo fue provocada por la carga principal de su lanzamiento compartido de SpaceX. El resultado fue mixto, no concluyente. Atmos obtuvo datos que pueden servir para misiones futuras, pero no la secuencia completa de recuperación necesaria para demostrar operaciones de extremo a extremo.

La nueva financiación busca cerrar esa brecha. La empresa planea usar el capital para volar tres misiones operativas Phoenix 2. Cada vehículo Phoenix 2 puede transportar hasta 100 kilogramos de carga útil y está diseñado para permanecer en órbita desde horas hasta meses antes de reentrar. Durante el descenso, despliega un escudo térmico inflable de seis metros de diámetro y se espera que americe cerca de la isla de Santa María, en las Azores.