Astrobotic lleva más lejos un concepto experimental de motor

Astrobotic afirma haber completado una ronda exitosa de pruebas de Chakram, un motor de cohete de detonación rotatoria que la empresa cree que eventualmente podría impulsar futuros aterrizadores lunares y vehículos suborbitales. La compañía, con sede en Pittsburgh, anunció que el trabajo se llevó a cabo en el Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA, donde dos prototipos de motor funcionaron durante un total combinado de 470 segundos.

La cifra más destacada de la campaña fue una combustión única de 300 segundos. Según Astrobotic, fue la combustión más larga lograda hasta ahora para este tipo de motor. La empresa también dijo que los motores produjeron más de 4.000 libras-fuerza de empuje durante las pruebas y que no mostraron evidencia de daños después de las igniciones.

Eso importa porque los motores de cohete de detonación rotatoria, a menudo abreviados como RDRE, han sido considerados durante mucho tiempo hardware prometedor pero difícil. Están diseñados en torno a una onda de detonación que se mueve alrededor del motor a velocidad supersónica. En teoría, esa arquitectura puede ofrecer un mejor rendimiento que los motores de cohete convencionales, incluido un mayor impulso específico y relaciones empuje-peso más altas. En la práctica, los desafíos de control y estabilidad han mantenido la tecnología en gran medida en el terreno experimental.

Por qué importa una combustión de 300 segundos

La duración de la prueba es una de las señales más claras del anuncio de Astrobotic. Las igniciones breves y exitosas son útiles en el desarrollo de propulsión, pero las combustiones más largas empiezan a decir más sobre el desempeño térmico, la durabilidad mecánica y cómo se comporta un motor durante una operación sostenida. Un funcionamiento de 300 segundos no convierte de la noche a la mañana a los RDRE en hardware de vuelo rutinario, pero sí indica que la empresa está avanzando más allá de las breves demostraciones de prueba de concepto.

Astrobotic también dijo que el nivel de empuje alcanzado en la campaña estuvo entre los más altos reportados hasta la fecha para un RDRE. Eso da peso al anuncio más allá de un hito de laboratorio. Las pruebas de alto empuje y larga duración son exactamente la combinación necesaria si la tecnología quiere pasar de ser una curiosidad de investigación a algo que pueda integrarse en vehículos reales.

La propia forma en que la empresa enmarca el programa refleja esa ambición. Astrobotic ve Chakram no como un proyecto científico aislado, sino como hardware de propulsión con un posible papel en versiones posteriores de su aterrizador lunar Griffin y en futuros sistemas suborbitales. Eso hace que la serie de pruebas sea estratégicamente importante para la propia Astrobotic. Un avance en propulsión que pueda fabricarse de forma asequible y volarse de manera fiable reforzaría tanto sus planes lunares como los relacionados con lanzamientos cercanos a la atmósfera.