La isla Zavodovski, un enclave volcánico de la Antártida que en otro tiempo albergó la mayor colonia de pingüinos del mundo, ha experimentado un notable cambio ecológico. Un nuevo estudio estima que la población de pingüinos barbijo de la isla cayó casi un 63 % entre 2011 y 2025, reduciendo el número de parejas reproductoras de unas 542.000 a 201.000.
Los resultados, publicados en Current Biology, se basan en 14 años de observaciones por satélite combinadas con un estudio detallado realizado con drones durante el periodo de incubación de 2023. Los investigadores afirman que el descenso representa el mayor cambio registrado en poblaciones de pingüinos en un solo lugar de la Antártida.
Una colonia medida desde el aire
Estudiar desde el suelo una colonia reproductora extensa y remota es difícil. En 2023, los investigadores viajaron a Zavodovski durante la incubación y utilizaron un dron para capturar miles de imágenes de alta resolución de toda la isla. Combinaron esas imágenes con imágenes satelitales recopiladas aproximadamente cada cinco años entre 2011 y 2025.
Este enfoque combinado proporcionó al equipo una cobertura detallada de la colonia y un registro más prolongado de los cambios. Las estimaciones resultantes mostraron un grave descenso de los pingüinos barbijo, una especie que depende casi por completo del kril antártico para alimentarse.
Durante el mismo periodo, los pingüinos macaroni subantárticos de la isla evolucionaron en la dirección opuesta. Su número aumentó más de un 28 % entre 2011 y 2016, convirtiéndolos en la especie de pingüino más abundante de la isla. El cambio significa que Zavodovski ya no conserva su antigua distinción gracias a su población de pingüinos barbijo.

Por qué cambió la composición de especies
Los investigadores identifican el calentamiento regional del océano como la principal causa del declive del pingüino barbijo. El aumento de las temperaturas ha reducido la disponibilidad de kril antártico, pequeños crustáceos que constituyen la base de la dieta de las aves. Para una población tan dependiente del kril, una reducción sostenida de la disponibilidad de alimento puede ejercer una presión considerable sobre las colonias reproductoras.
Los datos no describen una fluctuación modesta. La pérdida estimada equivale a más de 250.000 parejas reproductoras de pingüinos barbijo durante el periodo estudiado. Según los investigadores, se trata de un cambio suficientemente grande como para plantear la posibilidad de que la especie deba reclasificarse a escala mundial, de Preocupación Menor a En Peligro.
Los pingüinos macaroni aumentaron en la isla mientras los pingüinos barbijo disminuían, lo que subraya que el cambio ecológico relacionado con el clima no afecta a todas las especies de la misma manera. Las dos poblaciones ocupan la misma isla, pero no han seguido la misma trayectoria. En este caso, el cambio alteró cuál era la especie de pingüino numéricamente dominante en Zavodovski.
Una señal visible del cambio oceánico
La Antártida suele percibirse como un lugar distante de la actividad humana, pero el estudio presenta el cambio de las colonias de la isla como una prueba de que el calentamiento está transformando incluso lugares habitados únicamente por animales. Los autores describen a los pingüinos como indicadores vivos del cambio ambiental, porque las tendencias poblacionales pueden reflejar cambios en la red trófica marina que de otro modo serían difíciles de observar.
En el caso del pingüino barbijo, el vínculo es especialmente directo: menos kril significa menos alimento para una especie que depende casi exclusivamente de él. La magnitud del descenso poblacional en Zavodovski da una forma concreta y medible a la preocupación general.

El trabajo también demuestra el valor de combinar imágenes satelitales y de drones. Las observaciones por satélite permiten seguir paisajes remotos durante años, mientras que las imágenes de drones ofrecen la cobertura detallada necesaria para contar las colonias con mayor precisión. Juntos, estos métodos permitieron comparar la isla a lo largo de 14 años y cuantificar un cambio ecológico difícil de observar únicamente mediante visitas de campo intermitentes.
Qué muestra el resultado y qué no
El estudio informa de un gran descenso en un lugar de la Antártida, no de un censo mundial completo de pingüinos barbijo. Su advertencia sobre una posible reevaluación del estado de conservación refleja la gravedad de los resultados de Zavodovski y la necesidad de saber si se están produciendo cambios comparables en otros lugares.
Aun así, Zavodovski es importante por la magnitud de su antigua colonia. Pasar de aproximadamente 542.000 a 201.000 parejas reproductoras no es simplemente un cambio en un recuento local; ha modificado el carácter biológico de una isla identificada durante mucho tiempo con los pingüinos barbijo.
Los resultados de los investigadores proporcionan una línea de base más precisa para el seguimiento continuo. Las futuras investigaciones podrán comprobar si la población se estabiliza, continúa disminuyendo o responde de otra manera a medida que cambien las condiciones oceánicas. También podrán ayudar a establecer si persiste el aumento de los pingüinos macaroni.
Por ahora, la conclusión más clara es que una colonia antártica remota ha cambiado drásticamente en poco más de una década. La fuerte caída de los pingüinos barbijo, junto con el aumento de los macaroni, ofrece una medida inusualmente clara de cómo los mares más cálidos y el cambio en la disponibilidad de alimento pueden reorganizar un ecosistema.
Este artículo se basa en información de Phys.org. Lea el artículo original.
Originally published on phys.org







