El huracán Simon y la tormenta tropical Rachel han provocado inundaciones mortales, oleaje peligroso y una respuesta de emergencia que continúa en la costa del Pacífico de México. Las autoridades informaron de cinco muertes hasta el lunes. Los sistemas meteorológicos han afectado a comunidades desde el estado sureño de Guerrero hasta Baja California, poniendo de relieve que los peligros pueden extenderse mucho más allá de la trayectoria central de una tormenta.

Se informó de una muerte en Chilpancingo, Guerrero, donde la gobernadora Evelyn Salgado dijo que un hombre de 71 años murió al derrumbarse un muro. En Baja California, la fiscalía atribuyó cuatro muertes a la tormenta tropical Rachel después de hallar fuera de Ensenada los cuerpos de cuatro integrantes de una familia, incluidos dos niños.

Cinco personas seguían desaparecidas en Baja California, según la fiscalía. Las fuerzas de seguridad utilizaron helicópteros para rescatar a 32 personas, una señal de que el acceso y la evacuación se habían vuelto difíciles en algunas zonas afectadas.

Las inundaciones y el oleaje siguen siendo riesgos importantes

Aunque Simon no tocó tierra, las autoridades mexicanas dijeron que la lluvia y las inundaciones ya habían afectado a comunidades cercanas a ríos y arroyos en Michoacán y Colima. Los funcionarios mantuvieron una alerta por lluvias y advirtieron que las olas de hasta cinco metros podrían continuar en partes de la costa.

La diferencia entre que una tormenta toque tierra y que genere peligro es importante. Un ciclón tropical puede provocar lluvias intensas, inundaciones y oleaje costero en una amplia zona incluso cuando su centro permanece mar adentro. Para los residentes y los responsables locales de emergencias, los deslizamientos provocados por la lluvia, las crecidas de los ríos y el fuerte oleaje pueden convertirse así en la amenaza inmediata.

Simon se había debilitado hasta convertirse en una tormenta de categoría 2 en la escala de cinco niveles de Saffir-Simpson y se alejaba de la costa, dijeron las autoridades. Al mismo tiempo, los funcionarios señalaron que se esperaba que el sistema se acercara a la costa centro-occidental de México entre el miércoles y el jueves. Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil, dijo que el último informe oficial indicaba que tocaría Mazatlán, Sinaloa, como huracán de categoría 1.

Fuertes olas causadas por el huracán Simon rompen contra la costa en Puerto Vallarta, México
Fuertes olas causadas por el huracán Simon rompen contra la costa en Puerto Vallarta, México.

Una respuesta operativa que continúa

Los rescates y la búsqueda de desaparecidos indican que la respuesta probablemente seguirá activa después de los primeros impactos. Las autoridades deben hacer frente a condiciones que pueden cambiar rápidamente: la lluvia puede aumentar el caudal de los ríos después de que pase una tormenta, y el oleaje fuerte puede persistir aunque mejore el tiempo.

Puerto Vallarta, que se había preparado para condiciones meteorológicas extremas, registró cielos más despejados y un arcoíris el lunes, según un equipo de AFP. Los residentes volvieron al paseo marítimo mientras las olas seguían rompiendo con fuerza. La escena subraya la naturaleza desigual de los impactos de un ciclón: las mejoras visibles en una ciudad costera no significan que el riesgo haya terminado en otros lugares.

Los negocios de Puerto Vallarta habían cerrado anticipándose al mal tiempo. Su reapertura dependerá de las condiciones locales, las indicaciones oficiales y el riesgo persistente del oleaje. Las comunidades cercanas a ríos, arroyos y laderas inestables afrontan otro conjunto de decisiones, entre ellas si las rutas son seguras y si las viviendas o la infraestructura pública han sufrido daños.

Por qué importa la evolución de la tormenta

El informe señala que El Niño, un patrón climático asociado con aguas más cálidas del Pacífico, está contribuyendo a una temporada de huracanes más intensa en la región. Ese contexto más amplio no determina los efectos de una tormenta concreta, pero ayuda a explicar por qué la preparación costera y los sistemas fiables de alerta son fundamentales para reducir los daños.

Para las zonas afectadas por Simon y Rachel, la prioridad inmediata es más práctica: encontrar a los desaparecidos, mantener el acceso de los equipos de rescate, vigilar los cauces y mantener a la población alejada de las costas peligrosas. La previsión de que el sistema se acerque al centro-oeste de México también da motivos a las autoridades y residentes más adelante en la costa para seguir los avisos.

Las muertes comunicadas el lunes recuerdan que el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos no se limita al momento en que un huracán cruza la costa. La lluvia, las inundaciones, el derrumbe de estructuras y las olas poderosas pueden producir consecuencias graves en una región extensa y diversa. A medida que evolucionen los sistemas, las alertas oficiales y las instrucciones locales de emergencia seguirán siendo la guía más pertinente para las personas en zonas potencialmente afectadas.

Este artículo se basa en un reporte de Phys.org. Leer el artículo original.

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