Por qué algunas serpientes nos inquietan más que otras

Pocos animales ocupan un lugar tan cargado en la imaginación humana como las serpientes. Un solo encuentro puede producir miedo, asco, asombro o admiración — a veces todo a la vez, y a veces reacciones muy diferentes en dos personas que miran al mismo animal. Investigaciones anteriores con humanos y primates no humanos, como monos y simios, han demostrado que las serpientes se detectan con una velocidad inusual, lo que sugiere que notarlas puede ser una prioridad perceptiva profundamente arraigada.

Un nuevo estudio de investigadores de la Universidad de Aveiro y la Universidad de Brasilia va más allá de ese primer momento de detección. El equipo examinó si los rasgos físicos de las serpientes están relacionados con la forma en que las personas las evalúan, y sus resultados — publicados en un artículo en Proceedings of the Royal Society B — sugieren que las serpientes que se parecen tienden a provocar respuestas similares, ya sean de miedo, asco o una impresión más positiva.

De la detección rápida al juicio emocional

El proyecto surgió de un programa de investigación de larga data sobre cómo los humanos y otros primates perciben amenazas con peso evolutivo, entre las que las serpientes ocupan un lugar principal. Gran parte de ese trabajo anterior se concentró en la rapidez con que se detectan las serpientes en una escena visual. Los investigadores de Aveiro y Brasilia se interesaron más por la etapa que sigue.

Como explicó Sandra C. Soares, autora principal del artículo, a Phys.org, detectar algo como una serpiente no es lo mismo que asustarse por ello. Esa distinción llevó al equipo hacia una pregunta sencilla pero poco explorada: "¿qué hace que algunas serpientes parezcan más amenazantes que otras una vez que realmente las miramos?".

Responderla requería tratar la apariencia de las serpientes no como una única variable, sino como un conjunto de rasgos — forma, proporciones corporales, forma de la cabeza y otras señales visuales — que podrían tener un peso diferente según cuánto haya avanzado el espectador en el proceso perceptivo.

Cómo se construyó el estudio

Para sondear el vínculo entre forma y sentimiento, los investigadores trabajaron con imágenes estandarizadas de serpientes. En los ejemplos publicados de los estímulos experimentales, el equipo utilizó fotografías de Trachyboa boulengeri, un miembro de la familia Tropidophiidae, y de Incaspis simonsii, que pertenece a la familia Dipsadidae. Las imágenes se presentaron sobre un fondo blanco neutro, una decisión de diseño destinada a eliminar la información visual contextual que de otro modo podría influir en cómo los participantes juzgaban a los animales. Las fotografías se tomaron de Reptiles of Ecuador de Arteaga y colegas (2024) y se reprodujeron con permiso.

A snake's appearance is linked to how scary or appealing people find it
Ejemplos de estímulos experimentales. Ejemplos de estímulos utilizados en el estudio: (A) Trachyboa boulengeri (Tropidophiidae) y (B) Incaspis simonsii (Dipsadidae). Las imágenes se presentaron sobre un fondo blanco neutro para minimizar la información visual contextual. Crédito: Reptiles of Ecuador / Arteaga et al. (2024). Reproducido con permiso.

Al eliminar el hábitat, el follaje y otros detalles ambientales, la configuración permitió a los investigadores aislar a los propios animales — sus siluetas, proporciones y formas de cabeza — como base de las reacciones de los participantes.

Formas similares, sentimientos similares

El resultado principal es que el parecido físico parece predecir el parecido emocional. Se encontró que las serpientes que comparten ciertas características visuales provocan niveles comparables de miedo y asco, y también niveles comparables de valoración positiva. En otras palabras, la forma en que está construida una serpiente parece determinar si las personas la leen como una amenaza o como algo digno de aprecio.

Ese patrón importa porque implica que las respuestas humanas a las serpientes no son arbitrarias ni puramente aprendidas. Si la percepción estuviera impulsada solo por la experiencia personal o los mensajes culturales, las especies de aspecto similar no se agruparían de manera fiable en la forma en que se las juzga.

Sobre la evidencia anterior

El nuevo artículo no llega de forma aislada. En una revisión de 2025, Soares y sus colegas examinaron la evidencia experimental que sugiere que diferentes características visuales de las serpientes cobran relevancia en distintos puntos del proceso perceptivo — algunas señales se registran casi de inmediato, otras solo importan una vez que el espectador ha tenido tiempo de mirar adecuadamente.

Trabajos previos de Daniel Frynta, Eva Landová, Silvie Rádlová y sus colegas también habían apuntado a la idea de que las personas responden de manera diferente a distintas especies de serpientes. El equipo de Aveiro y Brasilia se propuso poner a prueba esa hipótesis de forma más directa, vinculando rasgos medibles de los animales con diferencias medibles en la reacción humana.

A snake's appearance is linked to how scary or appealing people find it
Intento de depredación de una Boa constrictor sobre un mono capuchino barbudo juvenil (Sapajus libidinosus) en el Parque Nacional de Ubajara, Ceará, Brasil. La imagen ilustra la larga relación evolutiva entre primates y serpientes que constituye parte del contexto más amplio de nuestra investigación. Crédito: Emiliane Cardoso/Neoprego. Valença, Cardoso & Falótico (2025), Primates, 66, 349–353. CC BY 4.0.

Una lectura ecológica de la forma de las serpientes

Desde un punto de vista ecológico, la variación en los cuerpos de las serpientes es considerable, y las categorías en las que los humanos las clasifican instintivamente — el colúbrido esbelto, la víbora de cabeza ancha — se corresponden con diferencias reales en morfología, hábitat y estrategia de caza. Esas diferencias también pueden corresponderse con diferencias en el peligro percibido, incluso cuando el espectador no tiene conocimiento explícito de qué especie es realmente venenosa.

Esa brecha entre el riesgo real y el riesgo percibido es uno de los hilos más interesantes que recorren la investigación. La apariencia de las serpientes puede funcionar como una señal rápida y aproximada que evolucionó en un entorno donde el costo de una evaluación lenta y precisa podía ser grave. El resultado sería un sistema perceptivo que se apoya en la forma como atajo en lugar de como identificación cuidadosa.

Por qué importan los hallazgos

Las implicaciones van más allá de la herpetología. Comprender cómo se percibe a las serpientes se conecta con preguntas más amplias sobre cómo los humanos procesan las amenazas, cómo se instalan las fobias y cómo llegan los mensajes de conservación al público. Las serpientes son con frecuencia objeto de esfuerzos de erradicación impulsados por el miedo, y las especies que parecen más intimidantes pueden sufrir de manera desproporcionada — no porque representen un mayor peligro, sino por cómo se ven.

La investigación también se suma a un creciente cuerpo de evidencia de que el sistema visual humano está sintonizado con tipos particulares de señales biológicas, y que la coloración emocional de esas señales depende de rasgos que pueden describirse y, potencialmente, predecirse.

Preguntas aún abiertas

De los resultados se derivan varias preguntas. ¿Los rasgos que impulsan el miedo se superponen con los que impulsan el asco, o hay señales visuales separadas que alimentan cada respuesta? ¿Cuánto modifican la experiencia individual, el contexto cultural y la educación las reacciones ante una misma imagen de serpiente? ¿Y se extiende el patrón a otros animales que tienen una relevancia evolutiva similar?

Debido a que el estudio aísla la apariencia del contexto, ofrece una línea de base limpia contra la cual ahora pueden ponerse a prueba esas preguntas más desordenadas del mundo real.

Puntos clave

  • Investigadores de la Universidad de Aveiro y la Universidad de Brasilia investigaron si las características físicas de las serpientes están vinculadas con las reacciones humanas.
  • Los hallazgos publicados en Proceedings of the Royal Society B indican que las serpientes de aspecto similar provocan niveles similares de miedo, asco e impresiones positivas.
  • El estudio utilizó imágenes de Trachyboa boulengeri e Incaspis simonsii mostradas sobre un fondo blanco neutro para minimizar la información visual contextual.
  • El trabajo se basa en investigaciones previas sobre la detección rápida de serpientes y en la revisión de 2025 de Soares y colegas sobre cómo las señales visuales importan en distintas etapas de la percepción.
  • Estudios anteriores de Daniel Frynta, Eva Landová, Silvie Rádlová y colegas ya habían sugerido que las personas responden de manera diferente a distintas especies de serpientes.
  • Los resultados señalan la apariencia como un factor significativo en si las personas reciben a una serpiente con alarma, repulsión o admiración.

Este artículo se basa en la cobertura de Phys.org. Lea el artículo original.

Originally published on phys.org