Preparar comidas con antelación ahorra tiempo, pero también hace más importante la manipulación y el almacenamiento. Según una guía publicada por Phys.org, cocinar en grandes cantidades no es inseguro por sí mismo: el riesgo depende de cómo se prepara y conserva la comida.
La seguridad exige limpiar, evitar la contaminación cruzada, cocinar bien y mantener fríos los alimentos preparados.
Empezar por la higiene
Hay que lavarse las manos con agua caliente y jabón antes y después de manipular alimentos crudos. La carne cruda y los productos frescos pueden portar E. coli, Salmonella y Listeria.
Las tablas, encimeras y utensilios también pueden transferir patógenos a alimentos cocinados. Se deben limpiar y desinfectar antes y después de preparar la comida.
Evitar la contaminación cruzada
La preparación de alimentos crudos y la manipulación de alimentos cocinados deben tratarse como etapas separadas. Lavarse las manos, desinfectar las superficies y usar utensilios limpios ayuda a evitar la transferencia de patógenos.
No se debe preparar comida para otras personas cuando se tiene malestar estomacal, especialmente si puede deberse a un virus entérico como el norovirus.
Cocinar a una temperatura verificada
La guía recomienda que la carne y los demás alimentos alcancen una temperatura interna de 75 °C, o 167 °F, durante al menos dos minutos. Se aconseja utilizar un termómetro de cocina.
El almacenamiento es el siguiente paso crítico
La seguridad de las comidas preparadas depende en última instancia de cómo se almacenan. Hay que enfriarlas y conservarlas de forma segura; cocinar no las hace seguras para siempre.
Una rutina repetible
- Lavarse las manos antes y después de manipular alimentos crudos.
- Limpiar y desinfectar superficies y utensilios.
- Usar ollas y sartenes limpios.
- Cocinar hasta 75 °C durante al menos dos minutos y comprobarlo con un termómetro.
- No preparar comida para otras personas mientras se está enfermo.
- Incluir el enfriamiento y el almacenamiento en el proceso.
Cocinar en grandes cantidades no es un problema de seguridad por sí mismo. La limpieza, la separación de alimentos crudos y cocinados, el control de la temperatura y el almacenamiento adecuado permiten combinar comodidad y seguridad.
Este artículo se basa en información de Phys.org. Leer el artículo original.
Originally published on phys.org








