La tormenta se aleja de la costa, pero sigue siendo peligrosa

El huracán Simon modificó el domingo su trayectoria prevista frente a la costa occidental de México, reduciendo la posibilidad inmediata de tocar tierra, aunque las comunidades costeras seguían expuestas a vientos fuertes, lluvias intensas y oleaje. El ciclón bajó a categoría 3 en la escala de Saffir-Simpson, pero los meteorólogos continuaron calificándolo de peligroso.

La tormenta avanzaba lentamente mar adentro. Los datos de los aviones cazahuracanes indicaron que Simon se desplazaba más despacio de lo previsto y que pasaría a unos 15 kilómetros de la costa de Jalisco, en lugar de tocar tierra directamente a corto plazo.

Un roce no significa que desaparezcan los riesgos. El servicio meteorológico mexicano advirtió que las bandas nubosas y las zonas más intensas de Simon seguirían afectando a las comunidades costeras. Según el informe, las fuertes lluvias ya habían provocado un deslizamiento que destruyó una vivienda en Acapulco.

El terreno montañoso influye en el núcleo interno

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos señaló que Simon parecía sentir los efectos de la cercana Sierra Madre mientras su núcleo interno rozaba la costa mexicana. Aunque era cada vez más probable que evitara tocar tierra de forma directa, la parte oriental del núcleo aún podía producir condiciones huracanadas.

Un ciclón tropical no necesita cruzar la línea costera para causar daños. El informe advirtió de fuertes vientos costeros, lluvias excepcionalmente intensas y olas de hasta nueve metros.

Fabian Vazquez, director del servicio meteorológico mexicano, dijo que las bandas nubosas y las zonas intensas afectarían a las comunidades costeras aun sin tocar tierra.

Hurricane Simon, downgraded one notch to a Category 3 storm on Sunday, is moving slowly off the western coast of Mexico
El huracán Simon, rebajado el domingo a categoría 3, avanza lentamente frente a la costa occidental de México.

Puerto Vallarta se prepara para el empeoramiento del tiempo

En Puerto Vallarta, destino turístico situado en la trayectoria prevista de Simon, periodistas de AFP observaron cielos cubiertos, nubes cada vez más densas sobre el mar y las montañas y lluvia ligera. Los negocios tapiaron puertas y ventanas.

La situación muestra el desafío práctico de una trayectoria cambiante. Un nuevo pronóstico puede modificar el punto de impacto previsto, pero no elimina necesariamente el riesgo para lugares cercanos a la circulación.

Los peligros costeros incluían olas de hasta nueve metros, lluvias excepcionales y vientos severos, capaces de afectar viviendas, carreteras, negocios y personas próximas al litoral.

Una temporada activa en el Pacífico oriental

Simon llegó durante una temporada de huracanes descrita como activa en el Pacífico. El informe vinculó la actividad con El Niño, que debilitaba la cizalladura del viento y permitía que las tormentas ganaran fuerza. En cambio, las mismas condiciones contribuyeron a mantener relativamente tranquila la temporada atlántica.

Aunque Simon perdió una categoría, conservaba intensidad de categoría 3 y podía producir condiciones huracanadas cerca de la costa.

Heavy rains ahead of the storm led to a landslide that destroyed a house in Acapulco
Las fuertes lluvias previas a la tormenta provocaron un deslizamiento que destruyó una vivienda en Acapulco.

Su lento desplazamiento también fue importante. Las observaciones de los cazahuracanes llevaron a revisar el momento y la distancia del mayor acercamiento. Las autoridades insistieron en que el peligro continuaba para la costa occidental mexicana.

Por qué una trayectoria mar adentro exige cautela

Los pronósticos suelen centrar la atención en el punto exacto donde podría cruzar tierra el centro de una tormenta. Simon recordó que los efectos de un huracán grande y potente se extienden mucho más allá de ese punto. Las advertencias del Centro Nacional de Huracanes y de México mostraron que no era necesario un impacto directo para que hubiera condiciones huracanadas.

La preocupación inmediata era la combinación de tiempo severo. Las lluvias ya habían precedido un deslizamiento de alto riesgo en Acapulco, mientras que las olas de hasta nueve metros y los vientos fuertes añadían peligros.

La trayectoria de Simon seguía evolucionando el domingo. La posibilidad de un impacto directo inmediato disminuyó, pero su cercanía, lentitud e intensidad de categoría 3 mantenían el riesgo para el oeste de México.

Los pronósticos orientan la preparación, no la complacencia

El mensaje central era que el cambio de trayectoria no eliminaba la necesidad de prepararse. Los comercios de Puerto Vallarta ya habían protegido sus puertas y ventanas, y los funcionarios meteorológicos subrayaron que las comunidades costeras seguirían sintiendo los efectos.

Los meteorólogos continuaron vigilando cómo la Sierra Madre y el lento avance de la tormenta afectarían su núcleo y sus impactos. Una pasada cercana frente a la costa ofrece poca protección contra las bandas de lluvia, el viento y las olas peligrosas.

Este artículo se basa en información de Phys.org. Leer el artículo original.

Originally published on phys.org