Una antigua pregunta de la genética vegetal quizá tenga una respuesta más clara

Investigadores del University College Dublin dicen haber identificado una región genética que desempeña un papel central en la determinación sexual del cannabis, y encontraron indicios de que el mismo sistema podría existir en el lúpulo. El hallazgo, publicado en New Phytologist y resumido por Phys.org, apunta a una pequeña sección del cromosoma X en lugar del cromosoma Y como un punto de control principal de la expresión sexual.

Ese hallazgo destaca porque contradice una suposición familiar derivada de muchos otros organismos, incluidos los seres humanos, donde el cromosoma Y es el factor decisivo en la determinación sexual. En el cannabis, el estudio sugiere que la maquinaria crítica se encuentra en una región compacta del cromosoma X conocida como Monoecy1, donde tres genes estrechamente vinculados parecen actuar juntos para regular si las plantas se desarrollan como masculinas, femeninas o ambas.

Por qué el sexo importa tanto en estos cultivos

No se trata solo de biología básica. Tanto en el cannabis como en el lúpulo, el sexo de la planta tiene importantes consecuencias económicas. El informe de Phys.org señala que las plantas hembra de lúpulo producen los conos usados en la elaboración de cerveza por su aroma y sabor, mientras que las plantas hembra de cannabis se cultivan para cannabinoides como el CBD. En ambas industrias, poder identificar o dirigir la expresión sexual con mayor fiabilidad podría afectar los rendimientos, la planificación de cultivos y las pérdidas.

Es esa relevancia práctica la que explica por qué la cuestión ha seguido siendo importante durante tanto tiempo. Los científicos ya sabían que las plantas hembra de cannabis suelen portar dos cromosomas X, mientras que los machos portan un X y un Y. Lo que faltaba era una imagen más clara de qué genes impulsan realmente el resultado del desarrollo. El nuevo estudio reduce de forma considerable esa búsqueda.