Una parte del planeta que se está calentando sigue enfriándose
Durante aproximadamente los últimos 150 años, la superficie de la Tierra se ha calentado casi en todas partes. Una excepción notable se encuentra en el Atlántico Norte, al sureste de Groenlandia, donde una zona del océano se ha enfriado hasta 1 grado Celsius. Conocida como la “mancha fría” o “agujero de calentamiento”, se ha convertido en una de las anomalías más debatidas de la ciencia del clima.
Según el texto fuente proporcionado, la evidencia más reciente apunta a un debilitamiento de la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico, o AMOC, como la explicación más plausible. Esa conclusión importa porque la AMOC es un sistema importante de corrientes que transporta calor desde los trópicos hacia Europa.
Por qué la AMOC está bajo escrutinio
La AMOC funciona al mover agua cálida y salada hacia el norte a través del Atlántico. A medida que esa agua se enfría y se vuelve más densa, se hunde y regresa hacia el sur en profundidad. Los científicos han temido durante mucho tiempo que el agua dulce procedente del derretimiento del hielo de Groenlandia pudiera interrumpir ese proceso al hacer que las aguas superficiales fueran menos salinas y menos propensas a hundirse, debilitando la circulación.
Una AMOC más débil no sería un cambio regional menor. Podría afectar el clima europeo y alterar los sistemas de lluvia, incluidos los monzones que sostienen la agricultura en África y Asia. Por eso, cualquier señal de una desaceleración sostenida atrae un intenso interés.
El desafío es la evidencia. Las observaciones directas de la fuerza de la AMOC abarcan solo 22 años, y la fuente señala que ese período no es lo bastante largo para establecer con claridad por sí solo una tendencia a largo plazo.
El debate sobre la mancha fría
La “mancha fría” se ha convertido en un campo de batalla para esa incertidumbre más amplia. La modelización climática ha sugerido que, si la AMOC se ralentiza, menos agua cálida llega al Atlántico Norte, lo que ayuda a crear la zona fría. Pero esa no ha sido la única explicación sobre la mesa.
Otros trabajos han argumentado que la atmósfera puede estar haciendo más del trabajo. Un estudio de 2022 destacado en la fuente encontró que el rápido calentamiento del Ártico redujo el contraste de temperatura entre el polo y los trópicos, desplazando la corriente en chorro hacia el norte, en la región. Unos vientos del oeste más fuertes podrían entonces aumentar la evaporación, agitar la superficie del océano y extraer calor del agua. Una mayor cobertura nubosa también podría reducir aún más el calor solar entrante.
En otras palabras, la cuestión ha sido si la anomalía está siendo impulsada principalmente por el océano desde abajo o por la atmósfera desde arriba.
Por qué importa la nueva evidencia
La fuente dice que la evidencia más reciente respalda con más fuerza la explicación de la AMOC. Eso no zanja todos los debates sobre la velocidad, el momento o los puntos de inflexión. Pero sí hace que la mancha fría sea más difícil de descartar como una mera curiosidad atmosférica.
Esto es importante porque las discusiones sobre la AMOC suelen sufrir un desajuste entre la atención pública y la observación directa. Existe una profunda preocupación sobre lo que podría significar una gran desaceleración o un colapso, pero el historial instrumental para medir el sistema con claridad es limitado. Eso lleva a los investigadores a apoyarse en reanálisis, modelización e indicadores indirectos como la persistente región de enfriamiento al sureste de Groenlandia.
La mancha fría es, por tanto, más que una rareza en el mapa. Es una de las pistas visibles más claras de que está ocurriendo algo inusual en una parte del sistema climático que ayuda a regular la distribución del calor en toda la cuenca del Atlántico.
Por ahora, la conclusión más defendible del material proporcionado es cauta pero importante: una zona de enfriamiento en un mundo que se calienta parece respaldar cada vez más la preocupación de que el sistema de transporte de calor del Atlántico se está debilitando.
- La mancha fría al sureste de Groenlandia se ha enfriado hasta 1 grado Celsius
- La evidencia más reciente en la fuente favorece la explicación de una AMOC debilitada
- Las mediciones directas de la AMOC abarcan solo 22 años
- Otros estudios también han examinado factores atmosféricos como cambios en la corriente en chorro y en las nubes
Este artículo se basa en una cobertura de New Scientist. Lee el artículo original.
Originally published on newscientist.com






