Una Ventana al Cerebro con ADHD

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad afecta a aproximadamente 366 millones de adultos en todo el mundo, pero sus mecanismos neurológicos han resultado difíciles de explicar de manera directa. El ADHD no es simplemente un déficit de atención — las personas con esta condición pueden lograr un enfoque intenso en tareas que encuentran intrínsecamente atractivas, mientras que tienen dificultades profundas con tareas que requieren atención sostenida y dirigida sin recompensa inherente. Un nuevo estudio ofrece una explicación neurológica convincente para parte de esta inconsistencia.

Los investigadores han identificado breves episodios de actividad cerebral similar al sueño que ocurren en individuos con ADHD incluso durante tareas despiertas y cognitivamente exigentes. Estos estados neurales transitorios — que duran fracciones de segundo — están directamente vinculados a los lapsos de atención, tiempos de reacción más lentos y tasas de error aumentadas que caracterizan el ADHD en contextos de desempeño.

La Firma Neural

Utilizando registros EEG de alta densidad para capturar la actividad eléctrica cerebral con resolución temporal fina, el equipo de investigación identificó patrones de actividad de ondas lentas — una característica del sueño profundo no-REM — que aparecen en ráfagas breves en regiones frontales y parietales en sujetos con ADHD durante una tarea de atención sostenida. Estos episodios de intrusión de ondas lentas fueron significativamente más frecuentes en participantes con ADHD que en controles neurotípicos de edad similar realizando la misma tarea.

De manera crítica, los episodios de ondas lentas fueron predictivos de fracasos en el desempeño. Cuando los investigadores analizaron el desempeño de la tarea prueba por prueba, encontraron que los errores y las respuestas lentas eran sistemáticamente más probables que ocurrieran en los segundos siguientes a un evento de intrusión de ondas lentas. El cerebro, brevemente en un estado similar al sueño, no estaba procesando información relevante para la tarea de manera efectiva — y la consecuencia conductual fue medible.

Por Qué Sucede Esto

Los investigadores proponen que las intrusiones de ondas lentas reflejan un fracaso de la regulación del arousal — la incapacidad del cerebro para mantener el estado de alerta sostenido necesario para el trabajo cognitivo exigente. Esto se conecta con los sistemas dopaminérgico y noradrenérgico que se sabe están desregulados en el ADHD; estos sistemas de neurotransmisores juegan papeles centrales en la regulación del arousal cortical y el mantenimiento de la vigilancia.

Esta perspectiva reencuadra el ADHD, al menos en parte, como un trastorno de regulación del arousal en lugar de puramente uno atencional. El cerebro no está simplemente fallando en dirigir la atención apropiadamente — está fallando periódicamente en mantener el nivel básico de vigilia necesario para el compromiso cognitivo, incluso mientras la persona parece estar despierta conductualmente.

Implicaciones para el Tratamiento

El hallazgo tiene posibles implicaciones para tratamientos tanto farmacológicos como conductuales. Los medicamentos estimulantes — compuestos de metilfenidato y anfetamina — son los tratamientos farmacológicos más efectivos para el ADHD y funcionan principalmente aumentando la señalización dopaminérgica y noradrenérgica. El modelo de intrusión de ondas lentas proporciona una explicación mecanicista de por qué funcionan los estimulantes: aumentan el arousal cortical, suprimiendo las intrusiones similares al sueño que interrumpen la atención sostenida.

Para intervenciones conductuales, la investigación sugiere que las estrategias que se dirigen a la regulación del arousal — incluyendo optimización de la higiene del sueño, actividad física estructurada y entrenamiento de atención que incorpora elementos de aumento del arousal — pueden ser adyuvantes valiosos para el tratamiento farmacológico.

Una Posibilidad de Biomarcador

La identificación de una firma neural específica y medible plantea la posibilidad de utilizar biomarcadores basados en EEG en el diagnóstico del ADHD y el monitoreo del tratamiento. El diagnóstico actual del ADHD se basa en la evaluación conductual y la entrevista clínica — un proceso que es inherentemente subjetivo. Un marcador neural objetivo que se correlacione con el desempeño atencional podría mejorar la precisión diagnóstica, ayudar a distinguir subtipos de ADHD, y proporcionar una medida objetiva de la respuesta al tratamiento.

Este artículo se basa en reportaje de Science Daily. Lee el artículo original.

Originally published on sciencedaily.com