Una advertencia más tajante sobre uno de los sistemas oceánicos más importantes de la Tierra

Un nuevo estudio sugiere que la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico, o AMOC, podría debilitarse de forma más severa para finales de este siglo de lo que indicaban muchas proyecciones. Este sistema funciona como una cinta transportadora planetaria de calor, moviendo agua cálida hacia el norte a través del Atlántico y ayudando a regular los patrones climáticos regionales y globales.

Investigadores publicaron en Science Advances que la AMOC podría ralentizarse un 51% para 2100 bajo un escenario de emisiones de gases de efecto invernadero de rango medio, con un margen de incertidumbre de más o menos ocho puntos porcentuales. Esa estimación es materialmente más pronunciada que las proyecciones medias citadas en el material original, que situaban la ralentización más cerca del 32% a fin de siglo.

El resultado no significa que ahora se pronostique un colapso antes de 2100. Pero sí indica un sistema que se acerca más a condiciones que los científicos describen como preocupantes, con consecuencias potencialmente amplias para el clima, el agua, la agricultura y las costas de varios continentes.

Por qué importa tanto la AMOC

La AMOC suele describirse como una cinta transportadora oceánica porque redistribuye el calor al llevar aguas tropicales más cálidas hacia el norte. Esa redistribución ayuda a moldear los patrones de temperatura y lluvia mucho más allá de la propia cuenca atlántica.

Si el sistema se debilita sustancialmente, los efectos podrían ser desiguales pero graves. El material original destaca inviernos más duros en el norte de Europa, presión por sequías en el sur de Asia y el Sahel, y niveles del mar más altos en partes de Norteamérica. Esos resultados no aparecerían de forma aislada. Una gran ralentización de la circulación interactuaría con el estrés climático existente, agravando los riesgos para los sistemas alimentarios, la infraestructura y la planificación de desastres.

Por eso la AMOC se ha convertido en un tema central de la ciencia climática. No es solo otra variable en un modelo. Es un gran control del sistema climático, y hasta los cambios parciales pueden tener efectos regionales desproporcionados.