La próxima apuesta de Uber por los vehículos autónomos
La estrategia de Uber para vehículos autónomos a largo plazo está tomando forma alrededor de un papel que cree que pocas empresas pueden igualar: la recopilación de datos a escala global. La compañía dice que, con el tiempo, quiere equipar los coches de conductores humanos con sensores para que esos vehículos recojan datos reales de conducción para desarrolladores de vehículos autónomos y, potencialmente, para otros sistemas de IA entrenados en escenarios del mundo físico.
Esa visión fue expuesta por el director de tecnología de Uber, Praveen Neppalli Naga, quien describió el concepto como la dirección hacia la que la empresa quiere avanzar después de aprender primero más mediante un esfuerzo interno más pequeño. A corto plazo, Uber está utilizando una flota dedicada de coches equipados con sensores a través de un programa anunciado a finales de enero llamado AV Labs. Pero la ambición estratégica es mucho mayor. La red de conductores de Uber suma millones en todo el mundo, lo que crea la posibilidad de una plataforma de sensores distribuida que podría superar con creces el alcance de la flota interna de cualquier empresa de conducción autónoma.
Por qué Uber cree que la oportunidad está en los datos
La tesis de la empresa es directa: el factor limitante para el desarrollo de vehículos autónomos no es solo la pila de software y hardware subyacente, sino el acceso a datos amplios y ricos en escenarios. Naga argumentó que el cuello de botella es la propia recopilación de datos. En su opinión, los desarrolladores de AV necesitan ejemplos específicos de determinadas calles, horas del día y condiciones de conducción, pero a menudo carecen del capital necesario para desplegar suficientes vehículos y recopilar esa información de forma eficiente.
Si Uber puede resolver ese problema, podría convertirse en infraestructura para el sector AV y no solo en un socio de distribución. Ese es un cambio significativo. Uber se retiró anteriormente de construir su propio sistema de conducción autónoma, y el auge de los programas de robotaxi ha planteado durante mucho tiempo la pregunta de si las plataformas sin una pila AV propia acabarían perdiendo influencia. Este plan sugiere que Uber ve otro camino: controlar el acceso a la red de viajes, la señal de demanda operativa y, potencialmente, la capa de datos que ayuda a las empresas de AV a mejorar sus modelos.








