Nvidia está invirtiendo a una escala que rivaliza con mercados de capital riesgo enteros
El papel de Nvidia en el auge de la IA ha ido mucho más allá de vender aceleradores. En 2026, ese papel se está volviendo aún más directo. Según una información citada por TechCrunch, la compañía ya ha comprometido más de 40.000 millones de dólares en inversiones de capital en empresas de IA este año. La cifra impresiona por sí sola, pero la composición de esas apuestas puede importar incluso más que el total que encabeza los titulares.
Una gran parte de la suma procede de un solo acuerdo: una inversión de 30.000 millones de dólares en OpenAI. Ese único compromiso bastaría para dominar la mayoría de los recuentos anuales de financiación tecnológica. Sin embargo, la actividad de Nvidia no termina ahí. La empresa también ha anunciado siete inversiones multimillonarias en compañías cotizadas, incluida una participación de hasta 3.200 millones de dólares en el fabricante de vidrio Corning y otra de hasta 2.100 millones en el operador de centros de datos IREN.
El resultado dibuja la imagen de un fabricante de chips que actúa no solo como proveedor de la economía de la IA, sino como uno de sus arquitectos financieros centrales.
De proveedor de hardware a asignador de capital
La influencia de Nvidia en la IA se ha explicado tradicionalmente a través de la infraestructura. Sus procesadores son esenciales para entrenar y desplegar modelos avanzados, y esa posición ya le otorga una palanca inusual. Al combinar el dominio del hardware con una inversión agresiva, la compañía está estrechando ahora su relación con el ecosistema más amplio que depende de esos chips.
Ese ecosistema incluye startups, desarrolladores de modelos, proveedores de nube y socios industriales cuyo crecimiento puede alimentar la demanda de los propios productos de Nvidia. También incluye sectores adyacentes a la computación central de IA, como materiales e instalaciones. Corning, por ejemplo, está más cerca de la cadena de suministro física, mientras que IREN está vinculada a la infraestructura de centros de datos necesaria para ejecutar cargas de trabajo de IA muy intensivas en energía.
Vistas en conjunto, las inversiones sugieren que Nvidia no solo está respaldando la IA como tendencia de software. Está ayudando a financiar la expansión física y comercial necesaria para sostener la siguiente fase de la industria.


