Mercedes-AMG ha presentado el AMG GT SUV, un vehículo utilitario eléctrico de altas prestaciones que, según la compañía, es el primer SUV de tamaño completo desarrollado íntegramente por la división AMG. El nuevo modelo está previsto para llegar a Estados Unidos el próximo verano como vehículo de 2028 y pretende trasladar el sistema eléctrico de alta potencia de la marca a una carrocería más grande y práctica.
La cifra principal corresponde al GT 63: 1.153 CV procedentes de tres motores de flujo axial. Mercedes-AMG también ofrecerá las versiones GT 53 y GT 55, situando el vehículo en un segmento superior de SUV eléctricos deportivos cada vez más competitivo, junto al Porsche Cayenne Turbo Electric y el Lucid Gravity.
Una plataforma eléctrica específica de AMG
El GT SUV está construido sobre la arquitectura AMG.EA de Mercedes, una plataforma eléctrica de altas prestaciones desarrollada para los productos AMG. Esa diferencia es central en el lanzamiento. AMG lleva mucho tiempo vendiendo versiones deportivas de los SUV de Mercedes, pero la compañía afirma que este es su primer SUV de tamaño completo diseñado desde cero por la división de altas prestaciones.
Mercedes-AMG plantea el vehículo en torno a un compromiso conocido de los SUV deportivos: respuestas propias de un deportivo junto con espacio para pasajeros y carga. El resultado en la conducción real dependerá de factores como el peso, la puesta a punto de la suspensión, la calibración del software y la autonomía bajo un uso exigente. Esos detalles serán importantes porque la potencia por sí sola no determina hasta qué punto un SUV eléctrico resulta convincente en carretera o circuito.
Aun así, el sistema anunciado sitúa al GT SUV entre los vehículos utilitarios eléctricos de producción más extremos presentados hasta ahora. Según el informe facilitado, la configuración de tres motores es básicamente la misma cantidad utilizada en el coupé eléctrico de cuatro puertas AMG GT. En el SUV, sirve de base para la cifra de potencia de cuatro dígitos del modelo superior.
La carga forma parte del argumento de prestaciones
AMG también está incorporando velocidades de carga inusualmente elevadas a la identidad del vehículo. El GT 63 y el GT 55 cuentan con una batería de 128 kWh y admiten cargas de hasta 710 kW mediante una arquitectura eléctrica de 800 voltios. El GT 53 utiliza una batería de 106 kWh y admite hasta 600 kW.
Mercedes-AMG afirma que, en condiciones adecuadas, las dos versiones con batería grande pueden pasar del 10% al 80% en 12 minutos. También asegura que el vehículo puede añadir hasta 450 kilómetros, o unas 280 millas, de autonomía WLTP en 10 minutos. Estas cifras dependen de disponer de cargadores de alta potencia compatibles, de la temperatura de la batería y de otras condiciones, pero apuntan al objetivo de hacer más útiles las paradas breves durante los viajes largos.
Las versiones de 128 kWh tienen una autonomía máxima estimada de 435 millas. Se trata de una estimación, no de una calificación EPA estadounidense confirmada, y la fuente describe la cifra de 280 millas según el ciclo de pruebas europeo WLTP. Los compradores necesitarán las cifras finales específicas de cada mercado para comparar directamente el SUV con sus alternativas.
Refrigeración de la batería inspirada en la competición
Mercedes-AMG afirma que el sistema de batería utiliza tecnología inspirada en la Fórmula 1, incluidos cátodos NCMA, ánodos con silicio y celdas cilíndricas. La empresa también describe una gestión térmica en la que aceite eléctricamente no conductor circula directamente alrededor de cada celda para ayudar a mantener temperaturas más uniformes.
El control térmico es especialmente importante en un vehículo diseñado para entregar mucha potencia y aceptar cargas rápidas. Las baterías generan calor cuando se descargan con intensidad o se recargan rápidamente. Mantener las celdas dentro de un rango de funcionamiento adecuado puede influir en la consistencia de las prestaciones, la capacidad de carga y la durabilidad de la batería. Por eso, la circulación directa de aceite no es solo un detalle de la ficha técnica: forma parte de la ingeniería necesaria para respaldar las cifras anunciadas.
Como ocurre con todas las afirmaciones de los fabricantes, los resultados prácticos deberán evaluarse mediante pruebas independientes. La carga rápida puede estar limitada tanto por la infraestructura como por el vehículo, mientras que la autonomía varía según la velocidad, el clima, las ruedas y neumáticos, el terreno y el uso de la climatización. Una batería grande puede ayudar a cubrir más distancia, pero también añade masa que deben gestionar la suspensión, los frenos y los motores.
Un nuevo escalón en las prestaciones de los SUV eléctricos
El AMG GT SUV llega mientras los fabricantes de lujo intentan definir la era eléctrica no solo mediante la eficiencia, sino también mediante la aceleración, la velocidad de carga y las prestaciones controladas por software. Los motores eléctricos de alta potencia hacen técnicamente posibles cifras enormes; el reto consiste en integrar esa potencia en vehículos que los clientes puedan utilizar a diario.
La gama prevista de tres acabados de Mercedes-AMG sugiere que ofrecerá distintos puntos de entrada, mientras reservará las cifras más espectaculares de potencia y carga para el GT 63. En el material facilitado, la compañía no ha detallado el precio en Estados Unidos. Sí ha expuesto una ambición clara: ofrecer un SUV eléctrico grande con potencia de deportivo, un sistema de carga de 800 voltios y una batería diseñada para un uso repetido y exigente.
La claridad sobre si el vehículo cumple esa ambición llegará cuando se acerque su lanzamiento. Por ahora, el anuncio supone un paso importante para AMG: su primer SUV de tamaño completo desarrollado desde cero también es un EV, y llega con cifras de prestaciones y carga pensadas para situarlo en la vanguardia del mercado eléctrico de lujo.
Este artículo se basa en informaciones de The Verge. Leer el artículo original.
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