Una de las curiosidades más antiguas de Google Earth acaba de volverse mucho más fácil de usar

Google ha trasladado su simulador de vuelo desde una función poco conocida de escritorio a la versión de navegador de Google Earth, poniéndolo a disposición sin necesidad de descargar una aplicación aparte. El cambio convierte lo que durante mucho tiempo fue un extra oscuro en una parte más visible de la experiencia web de Google Earth.

El simulador existe en la edición de escritorio de Google Earth desde 2007, pero para muchos usuarios estaba prácticamente oculto. Al moverlo al sitio principal, Google le está dando una segunda vida en un momento en que las experiencias basadas en navegador son más fáciles de distribuir y mucho más propensas a ser descubiertas por casualidad.

Cómo funciona la versión web

Según el despliegue de Google, los usuarios pueden abrir el sitio web de Google Earth, hacer clic en el botón “Explore Earth” y luego encontrar “Flight Simulator” como la última opción en la sección Tools del menú superior del sitio. El simulador puede usarse directamente desde el navegador, lo que elimina la antigua barrera de instalación y hace mucho más simple la experimentación rápida.

El artículo que describe el lanzamiento señala un consejo práctico: el primer lugar que se carga puede no ser visualmente interesante, y los usuarios obtendrán una mejor experiencia si primero navegan a un lugar que realmente quieran explorar. Cambiar el mapa base del modo mapa estándar a imágenes satelitales también mejora el efecto, haciendo que el vuelo se sienta más como un recorrido por terreno real que como una demostración de navegación simplificada.

No es rival para los simuladores completos

Google no presenta esto como un competidor del software dedicado a la simulación de vuelo. La experiencia se describe como menos compleja y menos realista que juegos como Microsoft Flight Simulator. Esa distinción importa porque aclara a la audiencia. No se trata de una herramienta profesional ni de un producto de simulación hardcore. Es un modo de exploración ligero, construido en torno a la geografía, la curiosidad y la accesibilidad.

Esa menor barrera probablemente forma parte de su atractivo. Un globo terráqueo fotorrealista ya invita a cierto tipo de vagabundeo virtual. Añadir un modo de aeronave de fácil acceso convierte ese vagabundeo en exploración activa, aunque los controles requieran algo de práctica. Google también publicó una página de ayuda que cubre los controles de teclado y ratón, reconociendo que la experiencia es sencilla de empezar, pero no necesariamente fácil de dominar.

Por qué importa este pequeño cambio

En la superficie, un simulador de vuelo en el navegador puede parecer una curiosidad. Pero también refleja un patrón de producto más amplio en Google: revivir funciones útiles o interesantes del pasado integrándolas en la web, donde la fricción es menor y el descubrimiento es mayor. En ese sentido, la actualización va menos de aviación y más de estrategia de interfaz.

Para la educación, la planificación casual de viajes y la geografía de sillón, la función añade una capa interactiva que la navegación estándar por mapas no puede igualar del todo. En lugar de hacer zoom y desplazarse desde arriba, los usuarios pueden rozar costas, acercarse a cordilleras o descender hacia ciudades de una forma que se siente más encarnada, aunque el simulador siga siendo deliberadamente ligero.

Un público más amplio para una función de culto

La versión solo de escritorio había generado seguidores discretos a lo largo de los años precisamente porque era inesperada. Ahora que Google la ha expuesto dentro del navegador, el público puede expandirse mucho más allá de los usuarios veteranos de Earth que sabían que el modo oculto existía. Esa es la verdadera importancia del lanzamiento: no una capacidad nueva, sino la normalización de una que había estado guardada durante casi dos décadas.

Para el propio Google Earth, la incorporación también ayuda a reforzar la identidad de la plataforma como algo más que un mapa. Es un entorno de exploración, y el vuelo es una extensión natural de esa idea. El simulador quizá no aspire al realismo técnico, pero sí ofrece algo en lo que Google Earth siempre ha sido bueno: una razón convincente para mirar el planeta más de cerca.

Este artículo está basado en la cobertura de The Verge. Leer el artículo original.

Originally published on theverge.com