OpenAI enfrenta una nueva investigación legal mult estatal
OpenAI ha recibido una citación de una coalición de fiscales generales estatales que busca información sobre los productos, las prácticas comerciales y el impacto en los usuarios de la empresa, según el informe proporcionado. La citación del 12 de junio, descrita como procedente del fiscal general de Nueva York y revisada por The Wall Street Journal, solicita documentos relacionados con la publicidad, la interacción y retención de usuarios, y el manejo por parte de la empresa de los datos de los usuarios y de la información de salud.
La investigación se suma a una creciente ola de escrutinio sobre los principales desarrolladores de IA, mientras los reguladores intentan entender cómo se construyen, comercializan y utilizan los sistemas de IA generativa. En este caso, el alcance descrito en el material fuente resulta notable porque abarca tanto prácticas comerciales como cuestiones de seguridad, incluida la forma en que los servicios de IA afectan a menores y adultos mayores.
Lo que, según se informa, están pidiendo los reguladores
Según el texto fuente, los fiscales generales quieren documentación en varios frentes. Eso incluye la publicidad de OpenAI, sus prácticas de interacción y retención, y la forma en que maneja los datos de los usuarios. La solicitud también se extiende a información relacionada con la salud, lo que sugiere preocupación no solo por la privacidad sino también por categorías potencialmente sensibles de interacción de los usuarios.
La citación también solicita material relacionado con los modelos de aprendizaje profundo de la empresa, las políticas internas y la “sycophancy” de los modelos, un término usado para describir un comportamiento del chatbot que puede volverse excesivamente complaciente o reforzante. Ese enfoque sugiere que los reguladores no están limitando su atención a las cuestiones estándar de protección del consumidor. También parecen interesados en cómo el propio comportamiento del modelo puede afectar a los usuarios.
Otra gran área de preocupación son las poblaciones vulnerables. La fuente indica que los fiscales generales buscan información vinculada a usuarios menores y mayores. Eso encaja con un patrón más amplio en la supervisión de la IA, donde los responsables de políticas se han centrado cada vez más en si los sistemas conversacionales exponen a niños, adolescentes o adultos mayores a manipulación, contenido dañino o dependencia emocional insegura.
La respuesta de OpenAI
OpenAI dijo que tiene la intención de cooperar. En una declaración citada en la fuente, un portavoz de la empresa señaló que OpenAI trabaja a diario para llevar los beneficios de la IA a las personas de forma responsable y toma en serio las preocupaciones planteadas por los fiscales generales estatales. La empresa afirmó que planea colaborar de manera constructiva con sus oficinas.
Esa respuesta es medida, pero no responde a la pregunta más profunda que plantea el informe: qué desencadenó, concretamente, la investigación. La fuente dice que la razón sigue sin estar clara. Aun así, los problemas identificados en la citación coinciden con críticas públicas que se han ido acumulando en torno a los sistemas de IA generativa, especialmente a medida que los chatbots avanzan hacia la educación, conversaciones relacionadas con la salud y casos de uso de apoyo emocional.
Parte de una ola más amplia de escrutinio de la IA
El artículo proporcionado sitúa la citación en un contexto más amplio. El año pasado, un grupo de 44 fiscales generales estatales envió una carta a varias grandes empresas tecnológicas y de IA, incluida OpenAI, pidiéndoles que protegieran mejor a los niños de interacciones dañinas con chatbots. Ese esfuerzo anterior indicó que los funcionarios estatales ya estaban coordinándose entre jurisdicciones en torno a la seguridad de la IA y las cuestiones de consumo.
La fuente también señala que OpenAI ha enfrentado presiones legales y políticas más específicas. En abril, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, abrió una investigación penal después de que el sospechoso del tiroteo masivo de 2025 en la Universidad Estatal de Florida supuestamente usara ChatGPT. Por separado, otro padre presentó una demanda por muerte por negligencia, acusando a OpenAI de no implementar salvaguardas suficientes después de que la hija del demandante, que luego murió por suicidio, hablara sobre pensamientos y planes suicidas con el chatbot en los meses previos a su muerte.
Esos casos no definen el resultado de la actual investigación mult estatal, pero ayudan a explicar por qué los reguladores pueden estar examinando el diseño del producto, las prácticas de intervención y las políticas internas. La atención ya no se centra solo en la desinformación o en disputas de derechos de autor. Cada vez incluye más preguntas sobre el comportamiento en crisis, el deber de cuidado y si los productos de IA deberían escalar o interrumpir interacciones de riesgo.
Por qué importa ahora
El momento es significativo. La fuente dice que OpenAI presentó recientemente documentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos para salir a bolsa, aunque todavía no ha decidido el momento ni el precio. Un camino hacia los mercados públicos suele intensificar el foco en la gobernanza, la divulgación y la gestión de riesgos. Una investigación de fiscales generales de varios estados que llega al mismo tiempo eleva las apuestas para la postura de cumplimiento y el mensaje público de la empresa.
En términos más amplios, la investigación ilustra la siguiente fase de la regulación de la IA en Estados Unidos. En lugar de esperar un único marco federal, los funcionarios estatales están usando las facultades existentes de protección al consumidor, privacidad y seguridad pública para exigir registros y explicaciones a las empresas de IA. Eso puede generar presión rápidamente, especialmente cuando varios estados coordinan sus acciones.
Para OpenAI, el desafío práctico no es solo responder a una citación. Es demostrar que sus sistemas, su modelo de negocio y sus salvaguardas pueden resistir un examen más amplio sobre cómo la IA generativa afecta a las personas en el uso cotidiano. Los temas enumerados en la fuente indican que los reguladores están observando al mismo tiempo los incentivos corporativos, el comportamiento técnico y el daño a los usuarios. Esa combinación podría moldear la evolución de la supervisión futura de la IA en toda la industria.
Este artículo se basa en un reporte de Engadget. Leer el artículo original.
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