Thales ha actualizado un cohete guiado para la amenaza de los drones
Thales ha lanzado formalmente una nueva versión de su cohete guiado por láser de 70 mm, el LGR275 Proxy, incorporando un sensor de proximidad LiDAR pensado específicamente para misiones antidrones. El sistema se presentó públicamente en la feria Eurosatory de París, aunque responsables de la compañía señalaron que el sensor se había desarrollado a partir de las lecciones aprendidas en los conflictos en curso en Europa y Oriente Medio.
El cambio refleja una tendencia más amplia en la defensa aérea moderna: armas diseñadas originalmente para objetivos más tradicionales se están adaptando al problema, más difícil, de hacer frente a sistemas aéreos no tripulados pequeños, rápidos y numerosos. En ese entorno, la detección de proximidad puede ser tan importante como la precisión del impacto directo.
Qué cambió en el cohete
El cohete actualizado sigue utilizando designación láser para su guiado, como las versiones anteriores. Lo nuevo es el sensor situado detrás del kit de guiado. Según responsables de Thales, la unidad LiDAR se activa cuando el cohete se aproxima al objetivo y utiliza pulsos láser para medir la distancia.
Eso importa porque acertar de lleno a los drones puede ser difícil, especialmente en condiciones en las que un efecto de proximidad puede resultar más práctico que depender únicamente de un impacto exacto. La incorporación, en la práctica, dota al sistema de una adaptación dedicada contra UAS en lugar de dejarlo como un cohete guiado de propósito general.
Por qué Thales dice que la mejora se aceleró
Responsables de la compañía dijeron a Breaking Defense que la función se desarrolló con rapidez porque el requisito ni siquiera estaba sobre la mesa hace dos años. Alain Quevrin, director nacional de Thales Bélgica y Luxemburgo, afirmó que la empresa identificó debilidades en el uso actual y aceleró el desarrollo en consecuencia.
También señaló las limitaciones relacionadas con el clima de la designación láser, incluida la lluvia, y describió el nuevo sensor como parte de una evolución tecnológica en maduración. La implicación no es que el cohete abandone su método de guiado actual, sino que Thales intenta hacer que el sistema sea más utilizable en las condiciones reales a las que se enfrentan ahora los operadores.
Parte de un enfoque de defensa en capas
El LGR275 Proxy está destinado a integrarse en una oferta más amplia de defensa aérea en capas de Thales llamada SkyDefender. Esa ubicación es importante. La defensa antidrones depende cada vez más de combinar sensores e interceptores en distintos alcances, costes y tipos de objetivo, en lugar de apoyarse en una sola arma.

Un cohete guiado de 70 mm ocupa un nicho específico en esa arquitectura: ofrece una opción relativamente compacta y adaptada a una misión, que puede resultar atractiva cuando importan el coste, la velocidad de respuesta y la disponibilidad de existencias. Thales está posicionando claramente el cohete mejorado como una respuesta práctica a una demanda urgente, y no como un concepto de largo plazo.
La producción también se está ampliando
La compañía no solo está cambiando el diseño. También está intentando ampliar la producción. Responsables de Thales Bélgica dijeron que esperan producir 20.000 cohetes guiados al año para 2028, lo que supone una media aproximada de 100 por día. Los directivos vincularon el aumento a la dinámica actual de los conflictos, especialmente en Oriente Medio, y dijeron que la planificación de la producción se había más que duplicado respecto de las cifras comentadas solo unos meses antes.
Ese impulso industrial es revelador por sí mismo. Muestra con qué rapidez se está pidiendo a las empresas de defensa que pasen de la producción en lotes limitados a una preparación para una demanda sostenida y de gran volumen. Thomas Colinet, director general de Thales Bélgica, dijo que la empresa se está preparando para apoyar a Oriente Medio con soluciones producidas en masa y rentables, y que está avanzando hacia una postura de “fabricar para stock” para que el inventario esté listo cuando lleguen los pedidos.
Por qué importa el anuncio
El nuevo cohete es importante no porque introduzca una clase de arma completamente nueva, sino porque muestra cómo las municiones consolidadas se están remodelando por la era de los drones. Las pequeñas amenazas aéreas han puesto de manifiesto las lagunas de muchos sistemas heredados de defensa aérea, obligando a los proveedores a combinar velocidad, asequibilidad y suficiente inteligencia de sensores para mejorar la probabilidad de derribo.
Añadir una capacidad LiDAR orientada a la proximidad es una respuesta directa a esa presión operativa. Sugiere que el mercado valora cada vez más las adaptaciones que puedan entregarse rápidamente e integrarse en familias de productos ya existentes.
Un segmento en movimiento rápido
El sector contra UAS evoluciona con rapidez, y la actualización de Thales encaja con ese ritmo. Los operadores quieren sistemas disponibles ahora, no dentro de años, y los fabricantes están bajo presión para aumentar tanto la capacidad de respuesta técnica como la escala de producción. El nuevo sensor del LGR275 Proxy debe entenderse, por tanto, como parte de un cambio industrial más amplio: adaptar las armas actuales a un entorno de amenaza definido por drones, volumen y urgencia.
Este artículo se basa en la cobertura de Breaking Defense. Leer el artículo original.
Originally published on breakingdefense.com








