Hay una compra mayor de F-35 sobre el papel, pero no del todo asegurada

La solicitud presupuestaria del Pentágono para el año fiscal 2027 prevé 85 cazas F-35 Lightning II para la fuerza conjunta, un aumento marcado frente a los 47 solicitados en el año fiscal 2026. En apariencia, eso parece un gran giro tras un periodo de menor adquisición y un renovado compromiso con el programa del caza. Pero los detalles muestran un panorama más frágil. Solo 32 de esas aeronaves están financiadas a través del presupuesto discrecional base. Las 53 restantes dependen de una propuesta separada de financiación obligatoria de 350.000 millones de dólares que la administración quiere impulsar mediante un segundo proyecto de reconciliación que todavía no ha sido presentado.

Eso convierte la cifra principal menos en una decisión de compra cerrada que en un plan condicional. Si el Congreso no aprueba la legislación adicional, la compra podría caer a 32 aeronaves, por debajo de la base del año fiscal 2026. En otras palabras, el presupuesto no se limita a pedir más F-35. Inserta el futuro de la compra dentro de una disputa política y fiscal más amplia que aún no está resuelta.

Por qué la solicitud es significativa

La compra propuesta de 85 aeronaves sería la mayor adquisición anual de F-35 del Pentágono desde el año fiscal 2022. Según el texto fuente, la combinación prevista incluye 38 F-35A para la Fuerza Aérea, 37 F-35C para la Marina y el Cuerpo de Marines, y 10 F-35B para el Cuerpo de Marines. El coste combinado de las tres variantes ronda los 21.400 millones de dólares, según los documentos de justificación presupuestaria.

Esa escala importa porque el F-35 sigue siendo la columna vertebral de la modernización del poder aéreo táctico de Estados Unidos en varios servicios. Una compra mayor ayudaría a reponer inventarios, sostener el rendimiento industrial y señalar confianza en el papel de largo plazo del avión, pese a años de retrasos, quejas sobre sostenimiento y problemas de preparación. Sin embargo, la estructura de la solicitud también revela lo difícil que sigue siendo financiar plenamente esa visión solo a través del proceso presupuestario ordinario.