La solicitud presupuestaria devuelve al P-8A al plan de adquisiciones
La Armada de Estados Unidos busca reanudar las compras del P-8A Poseidon después de pausar la adquisición en los años fiscales 2025 y 2026. En su solicitud presupuestaria para el año fiscal 2027, el servicio pide 12 aeronaves por poco más de 4.200 millones de dólares, lo que indica que la plataforma de patrulla y reconocimiento marítimo sigue siendo una prioridad incluso cuando su ciclo de producción se acerca al final.
La solicitud es notable tanto por su momento como por su escala. La Armada dice que el año fiscal 2027 es el último año de producción previsto, y se espera que la entrega final de aeronaves llegue en el primer trimestre del año fiscal 2032. Eso sitúa la nueva compra dentro de una ventana cada vez más estrecha: el servicio no solo añade aeronaves, sino que toma una decisión de fin de ciclo sobre el tamaño y la forma de la flota antes de que la línea cierre.
Las nuevas aeronaves van acompañadas de una importante modernización
La solicitud presupuestaria también incluye más de 381 millones de dólares en el año fiscal 2027 para modificaciones de aeronaves, incluidas mejoras de radar y estructurales. Eso importa porque la Armada no trata al Poseidon como una plataforma estática. Sigue modernizando los sistemas y la capacidad de supervivencia del avión a medida que evolucionan las exigencias operativas.
Parte de esos fondos respaldará el despliegue de la configuración P-8A Poseidon Increment 3 Block 2, que el Naval Air Systems Command dijo que alcanzó la capacidad operativa inicial el 24 de abril. Según NAVAIR, el paquete de actualización incluye cambios en la estructura y la aviónica, además de nuevos bastidores, un radomo, antenas, sensores y cableado.
La aeronave actualizada también recibe un nuevo conjunto de sistemas de combate, un sistema de comunicación por satélite de banda ancha y una capacidad de inteligencia de señales de guerra antisubmarina, entre otras funciones. Estas incorporaciones muestran que el futuro de la plataforma no depende solo del número de aparatos, sino de lo que el avión puede hacer en entornos más disputados y con más densidad de datos.






