Una primera mirada pública al B-1B con ARRW
La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha publicado imágenes que muestran por primera vez a un bombardero B-1B Lancer transportando un Air-launched Rapid Response Weapon AGM-183, o ARRW, según informó The War Zone. Las imágenes procedían de un breve clip publicado por Edwards Air Force Base, aunque la fecha exacta del vuelo mostrado no quedaba clara en el informe facilitado.
Aunque esa incertidumbre persiste, la publicación es significativa. Las imágenes públicas de un arma integrada en una aeronave no equivalen a un despliegue en combate, pero sí son una señal visible de que la combinación ha pasado más allá de la planificación teórica. En este caso, vincula dos programas militares que habían afrontado dudas sobre su futuro: el bombardero B-1B y el misil hipersónico ARRW.
El informe facilitado indica que el B-1B está ahora oficialmente programado para permanecer en servicio hasta 2037, mientras que la aeronave también ha sido destinada a servir como plataforma de pruebas de armas hipersónicas. Al mismo tiempo, ARRW, que en su día se esperaba que se convirtiera en la primera arma hipersónica operativa del ejército estadounidense, ha reaparecido tras un periodo de incertidumbre. La Fuerza Aérea ahora quiere desarrollar una versión mejorada, así como un misil balístico lanzado desde el aire por separado.
Por qué el bombardero importa en el panorama hipersónico
El B-1B ocupa un lugar inusual en esta historia porque conecta el poder aéreo heredado con una categoría de armas emergente. El bombardero fue diseñado originalmente con hasta ocho puntos duros externos para cargas, y el informe facilitado señala que la Fuerza Aérea también había desarrollado pilones que le habrían permitido transportar misiles de crucero AGM-86B lanzados desde el aire con cabeza nuclear. Sin embargo, después de la Guerra Fría, la aeronave perdió su misión nuclear y los pilones externos cayeron en gran medida en desuso para el transporte de armamento.
Ese trasfondo histórico hace que las nuevas imágenes sean importantes. Muestran a la Fuerza Aérea revisando una capacidad física que existía en el diseño de la aeronave, pero que no había sido central para su identidad más reciente. En la práctica, el B-1B se está readaptando como plataforma para grandes cargas externas en un momento en que el Pentágono sigue trabajando en cómo desplegar sistemas hipersónicos lanzados desde el aire.
El informe facilitado también señala que ya en 2020 la Fuerza Aérea había detallado planes para incorporar ARRW al B-1B. Las imágenes recién publicadas no crean ese esfuerzo, pero sí aportan una referencia pública más clara de que el concepto avanza de forma visible.





