Una torre proyectada en Bellevue llevaría la madera maciza aún más al desarrollo de oficinas convencional
Un edificio de oficinas propuesto en Bellevue, Washington, se está presentando como un hito para la construcción en madera en Estados Unidos. El proyecto, llamado Bevel, está previsto que alcance los 180 pies, o 54,8 metros, lo que, según sus diseñadores, lo convertiría en el edificio de oficinas de madera maciza más alto de Estados Unidos una vez terminado.
El proyecto está siendo desarrollado por Skanska y diseñado por Waugh Thistleton Architects y Mithun. En el material de origen, Bevel se describe como una torre de 12 plantas, con la mayor parte de su superficie destinada a uso de oficinas. Su arquitectura se presenta como sobria más que llamativa, con una fachada acristalada que deja ver la estructura de madera detrás.
A simple vista, un nuevo edificio de oficinas quizá no suene como una gran historia tecnológica. Pero en construcción, los proyectos que baten récords suelen importar menos por su altura en sí que por lo que demuestran sobre los materiales, las aprobaciones y los límites del diseño comercial aceptado. En ese sentido, Bevel se presenta como un ejemplo de hacia dónde se dirige la construcción avanzada en madera en el mercado estadounidense.
Por qué esta torre importa más allá de su altura
La fuente hace una distinción importante: Bevel no sería el edificio de madera más alto del país en términos absolutos. Ese no es el récord en juego aquí. En cambio, el proyecto establecería un récord específico para la construcción de oficinas de madera maciza en Estados Unidos. La diferencia es significativa porque las torres residenciales y las de oficinas no afrontan las mismas restricciones de diseño, alquiler y regulación.
El artículo señala que el rascacielos de madera más alto del mundo, Ascent en Milwaukee, es residencial y no de oficinas. También cita el proyecto Neutral 1005 N Edison St en Wisconsin como una propuesta de madera de mayor tamaño que parece haberse estancado. Frente a ese contexto, la importancia de Bevel proviene tanto de su tipología comercial como de sus dimensiones.
Esa atención a las oficinas también ayuda a explicar por qué los defensores del sector están pendientes. Los edificios de oficinas comerciales exigen mucho en materia de estructura, seguridad contra incendios, aprobaciones de código y expectativas de los inquilinos. Un proyecto que tenga éxito en este segmento puede funcionar como una plantilla práctica para otros promotores que estén decidiendo si la madera maciza es viable más allá de aplicaciones de nicho o de exhibición.
Bevel es un híbrido, no una estructura totalmente de madera
El texto fuente es explícito en que Bevel sigue el patrón común de muchos grandes edificios de madera actuales: es una estructura híbrida. El proyecto combinará un garaje de estacionamiento de hormigón y un núcleo de acero con columnas, vigas y techos de madera de ingeniería.
Esto importa porque los proyectos de madera maciza suelen tratarse de forma simplista, como si sustituyeran por completo a los materiales convencionales. En la práctica, los edificios más ambiciosos a menudo combinan madera con acero y hormigón para lograr estabilidad estructural y seguridad. Bevel parece encajar directamente en ese modelo.
Los elementos de madera no estarán ocultos. Según la fuente, la estructura de madera de ingeniería quedará expuesta en todas las plantas de oficinas y en las áreas públicas de la planta baja. Esta decisión de diseño le da al material tanto un papel estructural como visual. Para los inquilinos de oficinas, esa exposición puede moldear la identidad del propio espacio de trabajo, convirtiendo la estructura de madera en parte del atractivo del edificio en lugar de dejarla enterrada detrás de materiales de acabado.

Las aprobaciones pueden ser tan importantes como la ingeniería
Una de las señales más claras en la fuente no es la altura de la torre, sino el trabajo que aparentemente se hizo para obtener la aprobación de techos de madera totalmente expuestos. Jennifer Cover, presidenta y directora ejecutiva de WoodWorks, dijo que Bevel está ampliando las ideas sobre lo que es posible con esta clase de proyecto. También señaló que solo tres de los 22 edificios altos de madera, ya construidos o en construcción, son comerciales.
Ese comentario es útil porque sitúa a Bevel dentro de una pequeña porción del mercado que aún está en desarrollo. Si las cifras citadas en la fuente son correctas, los edificios comerciales altos de madera siguen siendo poco comunes, aunque la madera esté ganando visibilidad en un sentido más amplio. En ese contexto, cada proceso de aprobación exitoso pasa a formar parte de la base de conocimientos prácticos del sector.
Cover también vinculó la importancia del proyecto con el precedente. En su descripción, Bevel está marcando un ejemplo que podría ampliar las opciones disponibles para otros diseñadores de edificios. Esa afirmación se entiende mejor si se observa a través de las dos cuestiones destacadas en el artículo: el uso comercial y los techos de madera expuesta. Ambas afectan a si los proyectos futuros pueden pasar de los renders conceptuales a los permisos y contratos reales.
Cómo se está posicionando el edificio
Bevel también se está comercializando como algo más que un experimento estructural. La descripción del proyecto incluye un vestíbulo inspirado en la naturaleza con acristalamiento de suelo a techo y una zona ajardinada en la azotea. Esas características sugieren que el edificio se está promocionando en torno a un entorno de trabajo más amplio, no solo a la novedad técnica.
Ese posicionamiento encaja con una tendencia más amplia en el desarrollo de oficinas premium, donde los materiales, la luz natural y los espacios de servicios se utilizan para definir la propuesta de valor. En el caso de Bevel, la madera de ingeniería expuesta parece ser central en esa estrategia. El edificio no está usando simplemente la madera por eficiencia entre bastidores; está presentando la madera como parte de la experiencia del inquilino.
La fuente también afirma que la torre está prevista para obtener la certificación LEED Platinum. Incluso sin detalles adicionales en el texto proporcionado, ese objetivo refuerza la imagen del proyecto como un edificio de alto rendimiento, pensado para alinearse al mismo tiempo con prioridades ambientales y de diseño.
Lo que Bevel dice sobre la dirección de la innovación en la construcción
La conclusión más fuerte de este proyecto no es que las ciudades estadounidenses estén de repente llenándose de rascacielos de madera. La fuente no respalda esa conclusión. Lo que sí respalda es un punto más estrecho y útil: los promotores y diseñadores siguen probando hasta dónde puede llegar la madera de ingeniería en edificios comerciales convencionales, y lo hacen mediante diseños híbridos que combinan la madera con sistemas estructurales tradicionales.
Si se completa tal como se describe, Bevel serviría como un caso de estudio visible en esa transición. Mostraría que un edificio de oficinas de 12 plantas puede utilizar madera maciza expuesta de forma extensa y, al mismo tiempo, seguir dependiendo de un núcleo de acero y una base de hormigón allí donde esos materiales tengan sentido. También sumaría otro ejemplo comercial a un campo que, según la fuente, todavía tiene muy pocos proyectos altos de madera en uso activo o en construcción.
Esa combinación de escala récord, ingeniería híbrida y aprobaciones que marcan precedente es lo que hace que la torre de Bellevue sea destacable. Bevel no se presenta como el punto final de la construcción en madera en Estados Unidos. Se presenta como un argumento de que la categoría aún tiene margen para expandirse, especialmente en el mercado de oficinas, donde su adopción ha sido comparativamente limitada.
Este artículo se basa en una información de New Atlas. Leer el artículo original.
Originally published on newatlas.com



