Los consejos de salud encuentran un nuevo mensajero
Para muchos adultos jóvenes, la orientación sobre salud que más perdura en su memoria no proviene de un médico, un padre o un amigo cercano. Llega a través de un feed de redes sociales, a menudo de alguien a quien nunca han conocido. Ese es el hallazgo central de un nuevo estudio publicado en la revista Health Communication, dirigido por investigadores entre los que se encuentra Emily Pfender, profesora asistente en el departamento de comunicaciones de la Universidad de Delaware.
La investigación examina los mensajes de salud memorables que los adultos jóvenes absorben en las plataformas sociales: esos fragmentos de consejo que permanecen en su mente, a veces durante años. Según el estudio, esos mensajes ahora se atribuyen con mucha más frecuencia a influencers y desconocidos en línea que a las redes personales de confianza que investigaciones anteriores identificaban como la fuente principal de orientación sanitaria para toda la vida.
El artículo fue revisado de acuerdo con el proceso y las políticas editoriales de Science X, y los editores destacaron que el contenido fue verificado, procedente de una fuente confiable y corregido antes de su publicación.
Qué se propuso examinar el estudio
Pfender describe el proyecto como una investigación sobre los mensajes de salud que los adultos jóvenes recuerdan haber recibido a través de las redes sociales. El objetivo no era simplemente catalogar qué consejos circulan en línea, sino comprender cuáles de ellos dejan una impresión duradera, y de dónde proceden.
Las respuestas apuntan a un cambio significativo en la forma en que viaja la información sanitaria. En lugar de recordar orientaciones transmitidas por médicos, familiares o amigos, los participantes del estudio tendían a recordar contenido difundido por influencers y usuarios desconocidos. En muchos casos, la persona detrás del mensaje no era alguien a quien el participante siguiera en absoluto. El consejo apareció una vez, de pasada, y aun así se quedó con ellos.
Una ruptura con la teoría de los mensajes memorables
Los hallazgos desafían un marco de larga tradición en la investigación sobre comunicación. La teoría de los mensajes memorables ha sostenido tradicionalmente que los mensajes que llevamos a lo largo de la vida provienen de personas que conocemos y en quienes confiamos: figuras integradas en nuestras redes personales que tienen un papel establecido en nuestras vidas.
Este estudio altera esa suposición. Sus resultados sugieren que los mensajes de salud más perdurables para los jóvenes ahora son transmitidos por desconocidos e influencers en las redes sociales. Los investigadores señalan que la mayoría de los participantes ni siquiera seguían al influencer responsable del consejo, lo que significa que la exposición fue breve e incidental, en lugar de formar parte de una relación continua. A pesar de ese contacto fugaz, algunos participantes informaron recordar el mensaje durante más de seis años, una duración que subraya la profundidad con la que ese contenido puede arraigarse.
Esa durabilidad importa. Los mensajes memorables, por su propia naturaleza, pueden persistir toda la vida, moldeando actitudes y comportamientos mucho después de que la publicación original haya desaparecido de la vista.
Problemáticos y empoderadores a la vez
Los hallazgos del estudio no son uniformemente negativos ni positivos. Según Pfender, los mensajes de salud memorables que recordaron los participantes se dividían en dos grandes categorías: algunos eran problemáticos, mientras que otros resultaban genuinamente empoderadores.
Prescripciones cuestionables
Entre los mensajes problemáticos había prescripciones de salud generales y uniformes. Los ejemplos incluían:
- Usar cinta en la boca en un intento de alterar la forma de la mandíbula
- Beber dos tazas —16 onzas líquidas— de té de menta verde todos los días para tratar el síndrome de ovario poliquístico (SOP)
- Evitar por completo los aceites de semillas
Estas son el tipo de directrices simplificadas que circulan bien en línea: son breves, seguras y fáciles de repetir. Sin embargo, comprimen cuestiones de salud complejas en reglas únicas y universales que pueden no aplicarse a cada persona.
Mensajes que promovían la autonomía
Otros mensajes memorables apuntaban en una dirección más constructiva. Animaban a los adultos jóvenes a hacerse responsables de su bienestar, enmarcando la salud en términos holísticos y tratando la salud mental como un componente integral de la salud general, en lugar de una preocupación aparte.

Ese contraste es importante. El mismo entorno que difunde dudosas soluciones rápidas también puede hacer circular perspectivas que amplían la forma en que los jóvenes piensan sobre el cuidado de sí mismos.
El problema de los incentivos económicos
Para Pfender, el elemento más preocupante de los hallazgos no es simplemente que los desconocidos influyan en el comportamiento sanitario. Es por qué algunos de esos desconocidos publican. El estudio señala que un influencer que se convierte en la fuente más memorable de orientación sanitaria para un joven puede tener un interés económico en que esa audiencia siga el consejo y compre los productos que promociona.
Esa posibilidad reencuadra la investigación. Una recomendación dada por un médico o un familiar generalmente llega sin un motivo comercial adjunto. Cuando el mismo estilo de consejo proviene de un creador en línea cuyos ingresos dependen de la interacción y la venta de productos, la estructura de incentivos detrás del mensaje se convierte en un factor de su fiabilidad.
Pfender describe esto como un cambio fundamental en la forma de entender los mensajes memorables. El modelo tradicional asumía conexiones personales de confianza; la realidad emergente incluye actores cuyos intereses pueden no alinearse con la salud del espectador.
Por qué estos mensajes se quedan tan grabados
Varias características de las redes sociales ayudan a explicar la persistencia de estos consejos. El contenido de formato corto está diseñado para absorberse rápidamente y recordarse con facilidad. Una afirmación única e inequívoca —evita este ingrediente, añade esta bebida diaria— es mucho más memorable que una orientación matizada que tenga en cuenta circunstancias individuales. Cuando esa afirmación se presenta con seguridad y se repite en un feed, puede registrarse como autorizada incluso sin ninguna verificación.
El hallazgo del estudio de que un mensaje encontrado una sola vez puede recordarse más de seis años después sugiere que las plataformas funcionan de hecho como educadoras sanitarias informales, tengan o no esa intención.
Lo que viene después: alfabetización sanitaria digital
El camino a seguir, según la investigación, pasa por la alfabetización sanitaria digital. Pfender sostiene que las intervenciones que enseñan a las personas a evaluar las afirmaciones de salud en línea son esenciales, y señala las plataformas de redes sociales dedicadas a ese propósito como una vía prometedora.
Fundamentalmente, esos esfuerzos deben llegar a las audiencias jóvenes donde ya están. El estudio sugiere que la formación y las intervenciones deberían presentarse como contenido de formato corto y publicarse en TikTok e Instagram, los mismos formatos y canales que transmiten los mensajes originales. Pfender habla desde la experiencia: como creadora de contenido ella misma, comparte los hallazgos de sus investigaciones en ese espacio con una audiencia de más de 34.000 personas.
Ese enfoque reconoce una realidad práctica. Si los mensajes de salud memorables llegan a través de videos cortos y desplazamientos rápidos, entonces las correcciones, el contexto y las herramientas de pensamiento crítico deben recorrer la misma ruta para tener alguna posibilidad de competir.
La conclusión
El estudio no sostiene que las redes sociales sean intrínsecamente dañinas, ni que todo el contenido de salud de los influencers sea poco fiable. En cambio, documenta un cambio medible: los adultos jóvenes ahora forman creencias sanitarias duraderas basadas en encuentros breves con desconocidos en línea, y en algunos casos recuerdan esa orientación durante años.
Dado que los mensajes memorables pueden moldear el comportamiento a lo largo de toda la vida, comprender de dónde vienen —y quién se beneficia cuando se difunden— ya no es una preocupación de nicho. Es una cuestión central para cualquiera interesado en cómo la próxima generación aprende a pensar sobre su propia salud.
Este artículo se basa en la cobertura de Medical Xpress. Lea el artículo original.
Originally published on medicalxpress.com








